José AC Gomes
• Bacharel em Turismo – (UniverCidade)
• Promotor de vendas - Interamerican Representatives
• Camera Man USA - Video Tourist
• Guia de Turismo (Orlando – Fl) - Grantur Operadora
• Diretor Administrativo - Gomes Viagens & Turismo
La Isla de Pascua o Rapa Nui, es una isla ubicada en el
Océano Pacífico, perteneciente a Chile. Está considerada el
ombligo del mundo, por ser el lugar habitado más aislado del
planeta. También es el museo al aire libre más grande del
mundo, por sus impresionantes y famosos moáis, estatuas de
piedra que llegan a medir hasta 10 metros de altura.
Los moáis son únicos en el mundo y fueron
construidos por los rapanui. Más de 900 Moáis y 270
Ahu o altares decoran todo el borde costero y zonas
interiores de la isla. El cómo se erigieron y cómo se
trasladaron hasta donde hoy están es todo un misterio.
Los moáis son los únicos
vestigios de la misteriosa y
ancestral cultura autóctona de la
isla: la cultura Rapa Nui. Toda la
isla está considerada Patrimonio
de la Humanidad por la
UNESCO desde 1995, y tanto
su gobierno como su
administración están regidos por
estatutos y leyes especiales.
La denominación ancestral de estas tierras fue Te Pito o Te Henua
(“El Ombligo del Mundo“). Su significación refiere a la idea de ser el
centro espiritual de su mundo, el mundo de la Polinesia. El nombre
tradicional es Rapa Nui (isla grande) en el idioma antiguo de Tahití.
Geográficamente, surgió de tres volcanes. El Poike, de 3 millones
de años, el Rano Kau de 2,5 millones y el Maunga Terevaka de
12.000 a 10.000 años. Éstos son los vértices del triángulo que forma
la isla. Más de 70 cráteres surgidos después y la erosión marina,
le dieron su forma definitiva.
Vista interior del cráter del Volcán Rano Kau.
Moái es una palabra del lenguaje autóctono, rapanui, que
significa “escultura”. Cerca del volcán Rano Raraku, se
encuentra la cantera de la que quien construyó estas esculturas
sacaba la piedra para su elaboración. En esta cantera quedan
397 más, en diferentes etapas de elaboración. Aparentemente,
en pleno proceso de construcción, los creadores de los moáis
abandonaron repentinamente las obras.
Cada moái pesa más de 10 toneladas, por lo cual
representa todo un enigma cómo lograron cortar la
piedra volcánica, de particular dureza, tallarla, y
transportarlos a sus emplazamientos definitivos.
¿Quién creó los moáis? Nadie lo sabe muy bien, pero se cree que
los antiguos habitantes polinesios que se habían establecido en
las islas, dedicaron generaciones enteras a su construcción, entre
los siglos XII y XVII. En 1978 se hizo un proverbial
descubrimiento, que echó algo de luz sobre el tema de la razón de
ser de los moáis. Se pudo establecer que en los globos oculares
llevaban pequeñas rocas rojas de obsidiana o coral.
Posteriormente, se estima que a causa de luchas tribales, los ojos
fueron arrancados y arrojados al mar, donde fueron localizados.
¿Por qué fueron creados los moáis? No hay certezas en
esta área todavía. Se cree que las estatuas representaban a
los antepasados difuntos. Los moáis se montaban sobre
plataformas ceremoniales, todos mirando hacia el interior
de la isla, para que los espíritus de los difuntos volcaran su
“maná” (poder sobrenatural) sobre los descendientes.
Montañas enteras fueron derribadas para su construcción.
Las herramientas que se emplearon para tallar las piedras
volcánicas fueron hechas de obsidiana y basalto.
Miembros del Museo Kon Tiki realizaron un experimento,
mediante el cual probaron que se necesitaban unos veinte
hombres, munidos de las cuerdas y las maromas
necesarias, para poder mover un moái de 9 toneladas.
Lo que llama realmente la atención de la isla es la forma de los
caminos por los que se especula se llevó a los gigantes a sus
emplazamientos originales. Todos los caminos tienen en su base
forma de V, es decir con un profundo surco central. Fueron
tallados en el propio lecho de piedra de la isla, obra de
ingeniería no menor, que deja tantas o más dudas como el mismo
proceso de construcción de los moáis. En los tramos en que la
carretera va cuesta arriba, sus costados están flanqueados por
hileras de piedras, enclavados en el lecho rocoso. Se especula
que eran parte de algún ingenioso mecanismo que permitía llevar
las estatuas camino arriba, cosa que a mano limpia hubiera
resultado imposible.
Jacob Roggeveen (1659-1729)
Para occidente Rapa Nui fue descubierta
por el holandés Jakob Roggeveen en el
año 1722. Le da el nombre Isla de Pascua,
porqué era el periodo de Pascua en
occidente. Su primera impresión, desde su
nave, era de que se trataba de una tierra
de gigantes, al pensar que los Moái eran
personas. Luego de conocerlos los
describió como un pueblo sutil de mujeres
hermosas y de hombres amables.
A. MOAI ESCORIA ROJA
B. MOAI TUTURI-RANO RARAKU
C. MOAI AHU VAI URI-TAHAI
D. MOAI KO TE RIKU-TAHAI
E. MOAI AHU TONGARIKI-HOTU ITI
F. MOAI PARO-AHU TE PITO KURA
G. MOAI RANO RARAKU (TERMINAL)
Aeropuerto
Un dato llamativo: hay un grupo de 7 moáis, que son los
únicos que miran hacia el exterior de la isla. Estos moáis
parecen representar a los siete exploradores que
precedieron a los primeros colonizadores europeos.
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