PALABRAS
de
VIDA
Monjas de Sant Benet de Montserrat
El Cántico del Aleluya (Vísperas de Montserrat) evoca nuestra
consagración
Maqueta de la Roma antigua
Domus F
La “Domus Faustae” (de los lateranos), ofrecida al Papa (324)
por la mujer de Constantino, es la primera iglesia cristiana
Jn 2:13-22 La Pascua de
los judíos estaba cerca, y
Jesús subió a Jerusalén, y
encontró en el templo a los
que vendían bueyes,
ovejas y palomas, y a los
que cambiaban dinero allí
sentados.
Habían convertido
el Templo en un
lugar de mercadeo
Dios quiere
que seáis
Templos
VIVOS, no
lugares de
contrabando
Maqueta del Templo de Jerusalén
Y haciendo un azote de cuerdas,
echó a todos fuera del templo,
con las ovejas y los bueyes;
desparramó las monedas de los
cambistas y volcó las mesas; y
dijo a los que vendían palomas:
Quitad esto de aquí; no hagáis de
la casa de mi Padre una casa de
comercio.
Tienes a
Dios muy
cerca, en los
labios y en el
corazón
(Deut 30,14)
En la Casa del Padre
se da el Encuentro
Sus discípulos se
acordaron de que
estaba escrito: EL
CELO POR TU CASA
ME CONSUMIRÁ.
Me consume el
deseo que
TODOS seáis el
NUEVO Templo
¿Por qué edificáis otros templos?
Entonces los judíos
respondieron y le
dijeron: Ya que
haces estas cosas,
¿qué señal nos
muestras?
La Dedicación de una iglesia es
señal de la Consagración de todos
Lo
importante
sois
vosotros,
no el
cemento
St. Juan
de Letrán
Jesús respondió y
les dijo: Destruid
este templo, y en
tres días lo
levantaré.
Sólo el AMOR construye
Restos de la
Roma imperial
La figura de este
mundo pasa (1Cor 7, 31)
Entonces los judíos
dijeron: En cuarenta y seis
años fue edificado este
templo, ¿y tú lo levantarás
en tres días? Pero Él
hablaba del templo de su
cuerpo.
Tres días fueron suficientes
para levantar la Humanidad
No queráis perseverar en la muerte...
Por eso, cuando resucitó
de los muertos, sus
discípulos se acordaron
de que había dicho esto;
y creyeron en la Escritura
y en la palabra que Jesús
había hablado.
Mirad
arriba
Y creed en la Palabra de Jesús
Haz, Señor, que este
Templo consagrado
que Tu edificaste,
nadie lo pueda destruir
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