Domingo 34
durante el año
Ciclo B
Parroquia San
José de Pumarín
OVIEDO
25 de Noviembre de 2012
Hoy es fiesta, fiesta grande
Es el día del Señor.
Los cristianos nos reunimos
en la mesa de Jesús.
Dios no quiere caras tristes,
no, no
Dios no quiere desunión.
Dios si quiere más sonrisas,
si, si.
Dios si quiere más amor.
Hoy es fiesta, fiesta grande.
Es el día del Señor...
Todo aquel que viene a Misa,
sí, sí,
que es la cena del Señor,
debe estar en paz con todos
sí, sí,
debe estar en paz con Dios.
Hoy es fiesta, fiesta grande.
Es el día del Señor.
Los cristianos nos reunimos
en la mesa de Jesús.
A comer su cuerpo y sangre,
sí, sí,
nos invita hoy Jesús.
Solo así seremos fuertes,
sí, sí,
para ser siempre mejor.
Hoy es fiesta, fiesta grande.
Es el día del Señor...
Los cristianos nos reunimos
en la mesa de Jesús.
SEÑOR, TEN PIEDAD.
CRISTO, TEN PIEDAD.
SEÑOR, TEN PIEDAD DE MI. (Bis)
Por tanto tiempo
que he perdido y malgastado
apartado, lejos de Ti
Por caminar sin rumbo fijo en mi vida.
y mi vida sólo eres Tú.
SEÑOR, TEN PIEDAD.
CRISTO, TEN PIEDAD.
SEÑOR, TEN PIEDAD DE MI. (Bis)
Gloria a Dios, gloria a Dios,
gloria al Padre. A Él le sea la gloria
Aleluya, amén. Aleluya amén.
Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria al
Hijo. A Él le sea la gloria
Aleluya, amén. Aleluya, amén
Gloria a Dios, gloria a Dios, gloria al
Espíritu. A Él le sea la gloria
Aleluya, amén. Aleluya, amén
Señor,
de toda la Creación,
por tu palabra hemos conocido
el rostro verdadero de Dios.
Un Dios bueno
Lleno de amor por todos,
compasivo, tierno.
Tú eres nuestro Dios,
y nos vas mostrando
la Verdad, para que,
Alcancemos, viviendo
en el amor, la salvación
1.- ¿Quién es Jesús?
2.- ¿Por qué ha venido?
3.- ¿Qué espera de nosotros?
ESCUCHAMOS LA
PALABRA DE DIOS
Lectura del santo evangelio según san
Juan 18, 33b-37
En aquel tiempo, dijo Pilatos a Jesús:
«¿Eres tú el rey de los judíos?»
Jesús le contestó: «¿Dices eso por tu
cuenta o te lo han dicho otros de mí? »
Pilatos replicó: “¿Acaso soy yo judío? Tu
gente y los sumos sacerdotes te han
entregado a mí; ¿qué has hecho?»
Jesús le contestó: «Mi reino no es de
este mundo. Si mi reino fuera de este
mundo, mi guardia habría luchado para
que no cayera en manos de los judíos.
Pero mi reino no es de aquí.»
Pilatos le dijo: «Conque, ¿tú eres rey?»
Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey.
Yo para esto he nacido y para esto he
venido al mundo; para ser testigo de la
verdad. Todo el que es de la verdad
escucha mi voz.»
¿Eres tú el
REY de los
judíos?
¿Por qué lo quiere saber?
Porque es el gobernador romano y
tiene que impedir que alguien
destrone al emperador de Roma.
Jesús le aclara y le tranquiliza
con esta respuesta:
“Mi
reino no
es de
este
mundo”
Entonces,
¿eres rey?
Tú lo dices.
Soy REY
“Soy rey de los que
escuchan mi voz”
El rey, el maestro, el amigo, el
salvador del que le acepta como tal
Porque hacía falta alguien
que nos dijera la verdad.
Y nos enseñara el camino que
nos lleva a nuestro padre Dios.
Que escuchemos sus
palabras. Quien le escucha
ya está dentro de su Reino.
Así termina el año:
Con una fiesta
Sólo para los que
creemos en Jesús
Nos ofrece un sitio
en su Reino
Nos invita abrirle
nuestro corazón y
escuchar su
palabra
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del Cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su Único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo;
nació de santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos, el
perdón de los pecados, la resurrección de la carne,
y la vida eterna. Amén.
Un niño se te acercó, aquella tarde.
Sus cinco panes te dio,
para ayudarte.
Los dos hicisteis que ya
no hubiera hambre. (bis)
La tierra el aire y el sol, son tu regalo
Y mil estrellas de luz, sembró tu mano.
El hombre pone su amor y su trabajo. (bis)
OFERTORIO
También yo quiero poner
sobre tu mesa
mis cinco panes que son una promesa
de darte todo mi amor y mi pobreza. (bis)
s.- El Señor esté con vosotros.
TODOS: Y con tu espíritu.
s.- Levantemos el corazón.
TODOS: Lo tenemos levantado hacia el Señor.
s.- Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
TODOS: Es justo y necesario.
En verdad, Padre bueno,
hoy estamos de fiesta:
nuestro corazón está lleno de agradecimiento
y con Jesús te cantamos nuestra alegría:
TODOS: ¡Gloria a ti, Señor, porque nos amas!
Tú nos amas tanto,
que has hecho para nosotros
este mundo inmenso y maravilloso.
Por eso te aclamamos:
TODOS: ¡Gloria a ti, Señor, porque nos amas!
Tú nos amas tanto,
que nos das a tu Hijo, Jesús,
para que él nos acompañe hasta ti.
Por eso te aclamamos:
TODOS: ¡Gloria a ti, Señor, porque nos amas!
Tú nos amas tanto,
que nos reúnes con Jesús,
como a los hijos de una misma familia.
Por eso te aclamamos:
TODOS: ¡Gloria a ti, Señor, porque nos amas!
Por ese amor tan grande,
queremos darte gracias
y cantarte con los ángeles
y los santos que te adoran en el cielo.
Santo, santo, santo
Santo es el Señor.
Llenos están, llenos están, cielos y tierra de
las huellas de su amor.
Llenos están, llenos están los montes y los
mares de su amor
HOSANNA, HOSANNA, HOSANNA,
EN EL CIELO
BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL
SEÑOR
Bendito sea Jesús, tu enviado,
el amigo de los niños y de los pobres.
Él vino para enseñarnos
cómo debemos amarte a Ti
y amarnos los unos a los otros.
Él vino para arrancar de nuestros corazones
el mal que nos impide ser amigos
y el odio que no nos deja a ser felices.
Él ha prometido que su Espíritu Santo
estará siempre con nosotros
para que vivamos como verdaderos hijos tuyos.
TODOS: Bendito el que viene en el nombre del
Señor. Hosanna en el cielo.
A Ti, Dios y Padre nuestro,
te pedimos que nos envíes tu Espíritu
para que este pan y este vino
sean el Cuerpo y la Sangre
de Jesucristo, Nuestro Señor.
El mismo Jesús, poco antes de morir,
nos dio la prueba de tu Amor.
Cuando estaba sentado a la mesa con sus
discípulos, tomó el pan,
dijo una oración para bendecirte y darte gracias,
lo partió y lo dio a sus discípulos, diciéndoles:
TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL,
PORQUE ESTO ES MI CUERPO,
QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.
(Decimos todos:)
¡Señor Jesús, tú te entregaste por nosotros!
Después, tomó el cáliz lleno de vino
y, dándote gracias de nuevo,
lo pasó a sus discípulos, diciendo:
TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL,
PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,
SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,
QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS
Y POR TODOS LOS HOMBRES
PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
(Decimos todos:)
¡Señor Jesús, tú te entregaste por nosotros!
(El sacerdote prosigue)
Y LES DIJO TAMBIÉN:
HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.
Por eso, Padre bueno, recordamos ahora
la muerte y resurrección de Jesús,
el Salvador del mundo.
Él se ha puesto en nuestras manos
para que te lo ofrezcamos como sacrificio nuestro
y junto con él nos ofrezcamos a ti.
Todos: ¡Gloria y alabanza a nuestro Dios!
Escúchanos, Señor Dios nuestro;
danos tu Espíritu de amor
a los que participamos en esta comida,
para que vivamos cada día
más unidos en la Iglesia,
con el santo Padre, el Papa Benedicto XVI
con nuestro Obispo Jesús,
los demás obispos,
y todos los que trabajan por tu pueblo.
TODOS: ¡Que todos seamos una sola familia
para gloria tuya!
No te olvides de las personas que amamos
ni de aquellas a las que debiéramos querer más.
Acuérdate también de los que ya murieron
y recíbelos con amor en tu casa.
TODOS: ¡Que todos seamos una sola familia
para gloria tuya!
Y un día, reúnenos cerca de ti con María, la Virgen,
Madre de Dios y Madre nuestra,
para celebrar en tu reino la gran fiesta del cielo.
Entonces, todos los amigos de Jesús, nuestro Señor,
podremos cantarte sin fin.
TODOS: ¡Que todos seamos una sola familia para
gloria tuya!
Por Cristo, con él y en él,
a ti, Dios Padre omnipotente,
en la unidad del Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos. TODOS: AMÉN
LA PAZ DE DOY A TI, HERMANO.
LA PAZ QUE DIOS ME REGALÓ.
Y EN UN ABRAZO A TI TE ENTREGO
LA PAZ QUE LLEVO EN MI CORAZÓN.
RECÍBELA, RECÍBELA.
ESTA ES LA PAZ
QUE EL MUNDO NO PUEDE DAR.
RECÍBELA, RECÍBELA.
ESTA ES LA PAZ
QUE EL MUNDO NO PUEDE DAR.
Nos envías por el mundo a
anunciar la Buena Nueva,
mil antorchas encendidas y una
nueva primavera.
Si la sal se vuelve sosa ¿quién
podrá salar al mundo?
Nuestra vida es levadura, nuestro
amor será fecundo.
Siendo siempre tus testigos
cumpliremos el destino.
Sembraremos de esperanza
y alegría los caminos.
Cuanto soy y cuanto tengo
la ilusión y el desaliento.
Yo te ofrezco mi semilla
y Tú pones el fermento.
Nos envías por el mundo a
anunciar la Buena Nueva,
mil antorchas encendidas y una
nueva primavera.
Quiero vivir tus enseñanzas,
MAESTRO Jesús.
Quiero vivir para amar
a todos los que me rodean.
Quiero vivir para servir
con alegría a los demás.
Quiero vivir y dar lo mejor de mi
a todo el que me necesite.
Así amando a todos,
te amaré a ti,
mi buen Dios.
Amén
Descargar

Diapositiva 1