La Liturgia nos invita a reflexionar hoy sobre la IGLESIA:
la Comunidad que tiene la misión de testimoniar y
realizar el proyecto liberador que Jesús inició.
Él acompañará siempre a su Iglesia en misión,
vivificándola con su presencia y orientándola con su Palabra.
La 1ª lectura presenta
el Testimonio de Pedro
en Cristo resucitado, ante el
Sanedrín.
(Hch 5,27b-32.40b-41)
Estando prohibido dar
testimonio de Jesús
resucitado, Pedro responde
con un resumen del
"Kerigma" cristiano primitivo
y afirmando:
“Hay que obedecer a Dios
antes que a los hombres."
Y los discípulos salen
del tribunal del Sanedrín,
donde fueron azotados,
felices por haber sufrido
por el nombre de Jesús.
La 2ª Lectura resalta la soberanía universal de Cristo resucitado,
que venció a la muerte y que trajo a los hombres la liberación definitiva.
La Creación entera alaba al "Cordero", que estaba muerto y ahora vive.
(Ap 5,11-14)
El Evangelio narra la 3ª aparición de Cristo resucitado a los apóstoles.
La presencia de Jesús resucitado en la orilla del mar de Tiberíades
fortalece la misión de los discípulos de ser pescadores de hombres.
(Jn 21,1-19)
La narración es más bien una Catequesis, que una crónica.
Hay tres escenas: una Pesca, una Comida y un Diálogo:
1. Una PESCA:
- Los apóstoles desanimados. cansados, desisten, "vuelvan a pescar".
Jesús les da una tremenda lección:
Pescan la "noche" entera... solos... sin pescar nada...
- Al amanecer, con la llegada de la "Luz", acogiendo
la Palabra del Señor, consiguen un resultado sorprendente...
- Ante eso, reconocen a Cristo resucitado:
y expresan la fe: “es el Señor",
Primero el discípulo, que Jesús amaba. Luego, Pedro y los demás...
- Jesús quería recordarles que los había invitado para otra Pesca...
Ellos debían ser "pescadores de hombres"...
* La Pesca milagrosa simboliza la Misión de la Iglesia
- La Noche quiere indicar la ausencia de Jesús (la Luz).
- La Palabra de Jesús resucitado cambia la situación.
- La Resurrección ilumina la existencia de la Comunidad y la Misión...
- El éxito de la Misión no depende del esfuerzo humano,
sino de la presencia viva del Señor Resucitado en esa comunidad.
- La Iglesia, fundada sobre la Palabra de Dios y guiada por Pedro,
no se divide: la red no se rompe.
2. Una REFLEXIÓN:
Jesús aguarda a los
discípulos en la orilla, y los
invita a una comida:
"Venid, comed".
Sus gestos son parecidos
con los de la multiplicación
de los panes y de los peces...
Son también los gestos
de la institución de la
eucaristía, en la última cena...
* Ese cuadro tiene un
profundo sentido eucarístico.
También hoy, todo domingo,
Cristo nos convida:
"Venid, comed".
En la Eucaristía,
encontraremos la fuerza,
el alimento para realizar
nuestra Misión.
3. Un DIÁLOGO
entre Jesús y Pedro:
en que éste recibe
la misión de presidir y
animar a la Comunidad:
- "Simón, ¿tú ME AMAS?"
-"Tú sabes que te amo."
Una triple prueba de
amor, ya que por tres
veces lo había negado.
Sólo entonces le
transmite a él el primado
sobre la Iglesia naciente.
Lo esencial no es
el ejercicio de la
autoridad,
sino el amor,
que se hace servicio,
a la manera de Jesús.
*También hoy Cristo nos
interpela, como a Pedro: “¿Tú
me amas?"
...¿ más que a los familiares,
los trabajos, los amigos,
el deporte, las novelas?
¿tenemos el valor de
responder, como Pedro:
"Señor, tú sabes que te
amo?"
* Todos nosotros estamos
invitados a pescar...
- Muchas veces, "pescamos"
apoyados sólo en nuestras
fuerzas...
confiando, como Pedro, en
nuestra experiencia
de "viejo Pescador..."
- Ante el fracaso inevitable, nos desanimamos...
Viendo las "redes vacías", estamos tentados de tirarlo todo
y volver a nuestra vida de rutina... (en la familia, en la comunidad...)
- Nos olvidamos que Jesús, también ahora está en la “orilla"
(en la gloria del Padre), está siempre con nosotros todos los días,
hasta el fin del mundo y debe ser el CENTRO de la Misión...
El continúa indicándonos dónde y cuándo echar las redes.
- Ese camino, recorrido por
los apóstoles, es semejante
al camino que también
nosotros debemos recorrer...
Sólo la presencia de Jesús
hace a la Misión fecunda...
 En nuestras actividades,
¿en quién depositamos
nuestra confianza?
 ¿Estamos convencidos
que sin Él, NADA podemos
hacer?
- ¿Estamos atentos a la voz
de Cristo? ¿De la Iglesia?
- Buscamos en la Eucaristía
alimento para nuestro
caminar?
Acogiendo con humildad la voz del Señor,
animados por el amor,
alimentados con el alimento que Cristo nos ofrece,
vayamos a "pescar" con renovado ardor misionero...
Con Jesús, tenemos la certeza de que la pesca será abundante...
P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS - 14.04.2013
MI DOMINGO
Con la Palabra de Dios
Meditada por: P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS
Ilustración: Nelso Geraldo Ferronatto
Traducción: P. José Luis Uranga, CMF
Música: Há um barco esquecido na
praia
Pe. Zezinho
CD: Os grandes sucessos
Paulinas COMEP
Busca la dirección: http://www.buscandonovasaguas.com
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