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una EDAR
Básicamente, el proceso de depuración consiste en utilizar
microorganismos aerobios (bacterias y protozoos) que se
alimentan de la materia orgánica de las aguas residuales,
oxidándola.
Se obtienen así 2 cosas: fangos estabilizados, procedentes de
la actividad bacteriana con la materia orgánica, y agua depurada,
que era nuestro objetivo.
El primer paso en la depuración es eliminar los sólidos
gruesos que trae el agua: trapos, palos, botellas, madejas,
compresas, bastoncillos de los oídos, colillas, etc.
Para ello se usan unas rejas automáticas que retienen
sólidos mayores de 2 mm, a la vez que van compactándolos.
A este proceso se le denomina desbaste.
Estos residuos sólidos gruesos son elevados por una cinta
transportadora sin fin hasta contenedores para su retirada
RECUERDA: No debes tirar por los desagües (retrete, pila,
fregadero, lavabo) residuos sólidos. Debemos echarlos a la bolsa
de basura. Los aceites deben impregnarse en papel de periódico
y tirarlos también a la basura, junto con los residuos sólidos.
El agua es impulsada hasta las balsas de aireación, donde
comienza el proceso de depuración biológica, gracias a la
actividad de los microorganismos. Se mezcla aquí el agua
desbastada (sin sólidos gruesos), con los lodos activos
(bacterias eficaces).
La balsa recibe el nombre de reactor biológico de contacto, y
aprovecha las mismas bacterias que venían en las aguas
contaminadas por el uso doméstico, para su depuración.
Los sistemas de agitación y aporte de oxígeno potencian la
actividad bacteriana, impidiendo el estancamiento y
putrefacción (reducción de la materia orgánica) del agua en las
balsas, y favoreciendo por tanto la depuración.
El agua clarificada y
transparente queda
en la parte superior
siendo recogida y
enviada a la zona de
cloración
El agua pasa a la balsa de
clarificación o decantación,
donde se deja de agitar y se
produce la sedimentación o
decantación del fango, que se
va al fondo.
La enorme actividad bacteriana, potenciada por nosotros para la
depuración del agua, produce una gran cantidad de fangos. Este
exceso es retirado y enviado a “eras de secado” para su
inactivación al contacto con la atmósfera y el Sol. Una vez
deshidratados son utilizados en agricultura como fertilizantes
El agua clarificada pasa a
la cámara de cloración,
esta especie de laberinto
que aparece en la imagen.
Aquí se desinfecta con
cloro gas, quedando lista
para ser devuelta a la
Naturaleza.
El tratamiento terciario es un último tratamiento que se da al
agua para obtener una más alta calidad, y así poder utilizarla en
riego de parques, jardines, zonas recreativas, y en general,
aquellas que vayan a tener contacto con las personas, por la alta
desinfección que se consigue.
Queda así el agua limpia de los contaminantes que le añadimos
cuando la usamos en nuestras casas.
Ahora tiene una segunda posibilidad de ser utilizada.
Conseguimos así aprovechar al máximo un recurso tan valioso y
escaso en nuestra región, como es el agua.
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