En la sinagoga de Nazaret dijo Jesús:
-Sin duda me recitaréis aquel refrán:
“Médico, cúrate á ti mismo”:
Haz en tu tierra que has hecho en Cafarnaúm.
Y añadió: - Os aseguro que ningún profeta
es bien mirado en su tierra. (Lucas 4, 23-24)
Nadie es profeta en su tierra
Las gentes de Nazaret se horrorizan al oír
las palabras que Jesús pronuncia sobre la gracia.
Han entendido bien. Jesús hace suya la misión
compasiva del Mesías.
Eso no es grave.
Lo escandaloso no es tanto lo que dice
como lo que omite.
Se permite mutilar el texto del profeta para no legitimar
los sueños nacionalistas y de venganza contra los
enemigos.
Tiene la osadía de extender la misericordia de Dios
a todos los pueblos.
Jesús cambia la imagen que tienen de Dios sus vecinos.
Y cambiada la imagen de Dios, ha de cambiar
el comportamiento de los que adoran a ese Dios.
LOS ANTIGUOS PROFETAS
Jesús subraya así la continuidad del estilo de Dios.
El profeta Elías ayuda y conforta a una viuda.
Por medio de él Dios se hace presente fuera de las
tierras de Israel.
También Eliseo había sido admirado por el pueblo.
La llegada del general sirio que vino hasta él
y fue curado de la lepra.
Lo llamativo no es la generosidad del profeta,
sino el poder de Dios que cura también a un pagano.
La viuda era pobre y el general era rico.
A ninguno salvaron los dioses de la tierra.
A los dos socorrió el Dios de Israel.
En los dos se demostraba que la salvación universal de Dios
dejaba en ridículo el nacionalismo estrecho de sus adoradores.
La viuda era pobre y el general era rico.
A ninguno salvaron los dioses de la tierra.
A los dos socorrió el Dios de Israel.
En los dos se demostraba que la salvación universal de Dios
dejaba en ridículo el nacionalismo estrecho de sus adoradores.
EL SIGNO DEL MARTIRIO
“Con intención de despeñarlo”
En tiempos de confusión nada molesta tanto
a las gentes como descubrir a un hombre que tiene
claro su camino.
“Con intención de despeñarlo”
Las gentes de Nazaret son religiosas “ a su manera”.
Basta que Jesús las invite a serlo
“ a la manera que Dios quiere”
para que su pueblo lo condene a muerte.
Señor Jesús,
Tú nos has descubierto el horizonte universal
de la salvación de Dios. Tu mensaje y tu vida nos
ayudarán a vivir nuestra fe con pasión y coherencia.
Amén.
José Román Flecha Andrés
Palabra del Señor, Salamanca , Editorial.Secretariado Trinitario,2007
Presentación:
Antonia Castro Panero"Sistina"
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