PLAN PASTORAL
2009-2010
HNAS. DE NTRA. SRA.
DE LA CONSOLACIÓN
ESPAÑA SUR
Los Colegios de la Consolación
Para dar respuesta al derecho básico de
las personas a la educación, los Colegios de
la Consolación, insertos en la misión
evangelizadora de la Iglesia, proponemos
una alternativa educativa inspirada en el
Evangelio (Carácter Propio, Introducción)
La opción por la educación cristiana de los Colegios de la
Consolación tiene su origen en la labor educativa que
inició Santa María Rosa Molas, Fundadora de las Hnas.
de Ntra. Sra. de la Consolación.
Ella se esforzó porque los niños y los jóvenes conocieran a
Jesús y recibieran una formación adecuada que les
ayudara a crecer como personas (Carácter Propio)
Un nuevo curso 2009-2010
Nosotros recogemos hoy el relevo de esta cadena y en
este nuevo curso escolar nos disponemos a realizar con
la Comunidad Educativa esta misión que se nos ha
confiado de educar desde los valores cristianos.
¿Para qué el Plan Pastoral?
 para conducir el proceso de crecimiento de la fe en la
Comunidad Educativa.
 para que los padres participéis con nosotros en la
educación de la fe de vuestros hijos.
 para que todos sigamos madurando y creciendo en
nuestra identidad como cristianos.
El valor de la búsqueda
 El curso pasado nos centramos en la capacidad de
búsqueda del ser humano descubriendo a Jesús
como el gran tesoro.
El valor de la acogida
 Este curso queremos resaltar el valor de la acogida.
 Una vez más Jesús sale a nuestro encuentro, nos
mira y nos invita a recibirlo en nuestra casa.
Objetivo
Nuestro objetivo este curso es posibilitar el
encuentro con Jesús para identificarnos con Él y
acoger su proyecto de vida.
Un compañero de camino
Nos acompañará en
este itinerario
la figura evangélica
de Zaqueo.
ZAQUEO
“Habiendo entrado en Jericó, atravesaba la ciudad.
Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos y rico.
Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era
de pequeña estatura.
Se adelantó corriendo y se subió a una higuera para verle, pues iba a pasar por
allí.
Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja
pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.»
Se apresuró a bajar y le recibió con alegría.
Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un
hombre pecador.»
Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los
pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo.»
Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es
hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que
estaba perdido»”. (Lc 19, 1-10)
La búsqueda
Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe
de publicanos y rico. Trataba de ver quién era
Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque
era de pequeña estatura.
La vida de Zaqueo era una vida cómoda y resuelta pero no
era aceptado por sus paisanos por ser recaudador de
impuestos. Zaqueo había acumulado riquezas, tesoros en la
tierra. Pero reconocía que le faltaba algo. Ese algo era
Jesús. Procuraba ver quién era Él, pero no podía. Algo se lo
impedía: su pequeña estatura
Se adelantó corriendo y se subió a una higuera para
verle, pues iba a pasar por allí.
Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo:
«Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo
en tu casa.»
Se apresuró a bajar y le recibió con alegría.
El encuentro con Jesús
De repente la vida de aquel
hombre cambió radicalmente.
La mirada de Jesús es
distinta, no se detiene en la
corteza de los defectos sino
que llega a lo más profundo.
¡Jesús se encuentra con
Zaqueo! Y descubre a un
Zaqueo que aún debe nacer y
salir a la luz. ¡El verdadero
Zaqueo!
Así es la mirada de Jesús
hacia nosotros, no se detiene
en las apariencias sino que
busca sacar a la luz lo mejor
que hay en cada persona.
Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: «Daré,
Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo
defraudé a alguien,
le devolveré el cuádruplo.»
La conversión
Zaqueo ha pasado de la curiosidad
a la fe. Fe como respuesta a
Alguien que ha creído en él, que ha
querido entrar en su casa. Jesús lo
libera primero de las cosas y luego
le abre los ojos. Por eso ahora
Zaqueo logra ver a los otros y
repara el mal que ha hecho
Acoger a Dios significa abandonar
los ídolos y los impedimentos que
no nos dejan ver al prójimo para
comenzar a conjugar el verbo
“compartir”
Pero… ¿cómo?
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padres
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