No has nacido amigo para estar
triste, laralaralá, aunque llueva en
tu corazón, laralaralará.
No has nacido amigo para estar
triste, laralaralá, aunque llueva en
tu corazón, laralaralará.
Si tu alma suena,es que lleva, es
que lleva mucho a Dios.
Si tu alma suena es que lleva, es
que lleva mucho a Dios…
Yo confieso ante Dios
todopoderoso
y ante vosotros hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra
y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa,
por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María,
siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros, hermanos,
que intercedáis por mí ante
Dios,
nuestro Señor.
Tú que siempre nos
perdonas porque nos
quieres mucho,
Tú que siempre nos
perdonas, Señor Ten
piedad.
Tú que siempre nos escuchas,
porque nos quieres mucho, tú
que siempre nos escuchas,
Cristo ten piedad.
Tú que siempre nos ayudas
porque nos quieres mucho, tú
que siempre nos ayudas,
Señor ten piedad.
DIOS NOS HABLA
Lectura del libro del Génesis
En aquellos días, el Señor dijo a
Abrahám:
-«Sal de tu tierra y de la casa de tu
padre, hacia la tierra que te
mostraré.
Haré de ti un gran pueblo, te
bendeciré, haré famoso tu nombre, y
será una bendición.
Bendeciré a los que te bendigan,
maldeciré a los que te maldigan.
Con tu nombre se bendecirán todas
las familias del mundo.»
Abraham marchó, como le había
dicho el Señor.
COMO LE CANTARE AL
SEÑOR, COMO LE
CANTARÉ
COMO LE CANTARÉ AL
SEÑOR
HOMBRE DE BARRO SOY
El está en los montes y en
el mar,
Él llena el silencio de la
noche en calma y camina
en la ciudad
COMO LE CANTARE AL
SEÑOR, COMO LE
CANTARÉ
COMO LE CANTARÉ AL
SEÑOR
HOMBRE DE BARRO SOY
DIOS NOS HABLA
Segunda lectura: de la Carta del apóstol
San Pablo a Timoteo.
Querido hermano:
Toma parte en los duros trabajos
del Evangelio, según la fuerza de
Dios.
Él nos salvó y nos llamó a una vida
santa, no por nuestros méritos, sino
porque, desde tiempo inmemorial,
Dios dispuso darnos su gracia, por
medio de Jesucristo; y ahora, esa
gracia se ha manifestado al
aparecer nuestro Salvador
Jesucristo, que destruyó la muerte
y sacó a la luz la vida inmortal, por
medio del Evangelio.
¡PALABRA DE DIOS!
TODOS:¡TE ALABAMOS, SEÑOR!
Jesus es, Jesus es
Señor.
Jesus es, Jesus es
Señor.
Jesus es, Jesus es
Señor.
El Señor esté con vosotros.
- Y con tu espíritu.
Lectura del santo Evangelio según
san Mateo
- ¡Gloria a ti, Señor!.
DIOS NOS HABLA
En aquel tiempo, Jesús tomó
consigo a Pedro, a Santiago y a
su hermano Juan y se los llevó
aparte a una montaña alta.
Se transfiguró delante de ellos, y
su rostro resplandecía como el
sol, y sus vestidos se volvieron
blancos como la luz.
Y se les aparecieron Moisés y
Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra
y dijo a Jesús:
-«Señor, ¡qué bien se está aquí!
Si quieres, haré tres tiendas: una
para ti, otra para Moisés y otra
para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando
una nube luminosa los cubrió
con su sombra, y una voz desde
la nube decía:
-«Éste es mi Hijo, el amado, mi
predilecto. Escuchadlo.»
Al oírlo, los discípulos cayeron
de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos,
les dijo:
-«Levantaos, no temáis.»
Al alzar los ojos, no vieron a
nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña,
Jesús les mandó:
«No contéis a nadie la visión
hasta que el Hijo del hombre
resucite de entre los muertos.»
¡Palabra del Señor!
TODOS: ¡GLORIA A TI, SEÑOR
JESÚS!
Creo en Dios,
Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo,
su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra
y gracia del Espíritu Santo,
nació de santa María Virgen,
padeció bajo el poder
de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y
sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó
de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de
Dios,
Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir
a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.
Oración de los fieles:
¡Escúchanos, Señor!
JUNTO AL VINO AL PAN
YO TE TRAIGO MI VOZ,
VIDA EN UNA CANCIÓN,
PARA TI SERÁN.
TRAIGO RISA Y DOLOR,
TRAIGO EL MUNDO SIN LUZ,
DE LOS HOMBRES LA SED
PARA QUE LA CALMES TÚ.
El agua de la risa de los
niños,
el viento de las madres al
cantar
hoy para Ti serán, oh,
Señor.
JUNTO AL VINO AL PAN
YO TE TRAIGO MI VOZ,
VIDA EN UNA CANCIÓN,
PARA TI SERÁN.
TRAIGO RISA Y DOLOR,
TRAIGO EL MUNDO SIN LUZ,
DE LOS HOMBRES LA SED
PARA QUE LA CALMES TÚ.
El fuego de la fuerza de
los hombres,
la tierra de su débil
corazón
hoy para Ti serán, oh,
Señor.
JUNTO AL VINO AL PAN
YO TE TRAIGO MI VOZ,
VIDA EN UNA CANCIÓN,
PARA TI SERÁN.
TRAIGO RISA Y DOLOR,
TRAIGO EL MUNDO SIN LUZ,
DE LOS HOMBRES LA SED
PARA QUE LA CALMES TÚ.
Orad, hermanos, para que este
sacrificio mío y vuestro sea agradable
a Dios Padre todopoderoso.
Todos:
¡El Señor reciba de tus manos
este sacrificio,
para alabanza y gloria de su
nombre, para nuestro bien
y el de toda su santa Iglesia!.
¡El Señor esté con vosotros!.
- Y con tu espíritu.
¡Levantemos el corazón!.
- Lo tenemos levantado hacia el
Señor.
¡Demos gracias al Señor, nuestro
Dios!.
- Es justo y necesario.
Santo, santo, santo, Santo
santo, es el Señor, llenos están
el cielo y tierra de tu amor.
Santo, santo, santo, Santo
santo, es el Señor, llenos están
el cielo y tierra de tu amor.
Bendito el que viene en el
nombre, el que viene en el
nombre del Señor, del Señor,
del Señor.
¡Éste es el Sacramento de nuestra fe!.
Anunciamos tu muerte,
proclamamos tu
resurrección.
¡Ven, Señor, Jesús!
Padrenuestro tu que estás,
en los que aman la verdad.
Haz que el Reino que nos
prometió, llegue pronto a
nuestro corazón. Que el
amor que tu Hijo nos dejó,
el amor, habite en nosotros.
Y en el pan de la unidad,
Cristo danos tu la paz; y
olvídate de nuestro mal, si
olvidamos el de los demás, no
permitas que caigamos en
tentación,
¡OH! Señor, y ten piedad del
mundo.
Padre nuestro, que estás en el
cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino; hágase
tu voluntad en la tierra como en el
cielo. Danos hoy nuestro pan de
cada día; perdona nuestras
ofensas, como también nosotros
perdonamos a los que nos
ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal.
Líbranos de todos... de nuestro Salvador
Jesucristo.
Tuyo es el Reino,
tuyo el poder y la gloria,
por siempre, Señor.
Tomado de la mano con
Jesús yo voy
Le sigo como oveja que
encontró al pastor.
Tomado de la mano con
Jesús yo voy, a dónde
Él va (BIS)
Si Jesús me dice:
“Amigo, deja todo y
ven conmigo” donde
todo es más hermoso y
más feliz (BIS)
Tomado de la mano con
Jesús yo voy
Le sigo como oveja que
encontró al pastor.
Tomado de la mano con
Jesús yo voy, a dónde
Él va (BIS)
Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios,
que quitas el pecado del mundo,
danos la paz.
Éste es el Cordero..., invitados a la cena del
Señor.
Señor, no soy digno
de que entres en mi casa,
pero una palabra tuya
bastará para sanarme.
QUE CANTEN LOS NIÑOS,
QUE ALCEN LA VOZ, QUE
HAGAN AL MUNDO
ESCUCHAR,
QUE UNAN LAS VOCES Y
LLEGUEN AL SOL,
EN ELLOS ESTA LA
VERDAD.
QUE CANTEN LOS NIÑOS,
QUE VIVEN EN PAZ,
Y AQUELLOS QUE SUFREN
DOLOR,
QUE CANTEN POR ESOS
QUE NO CANTARAN
PORQUE HAN APAGADO SU
VOZ.
Yo canto para que me dejen
vivir,
Yo canto para que sonría
mamá,
Yo canto porque sea el cielo
azul,
Y yo para que no me ensucien
el mar.
Yo canto para
tienen pan,
Yo canto para
flor,
Yo canto para
sea feliz,
Yo canto para
cañón.
los que no
que respeten la
que el mundo
no escuchar el
QUE CANTEN LOS NIÑOS,
QUE ALCEN LA VOZ, QUE
HAGAN AL MUNDO
ESCUCHAR,
QUE UNAN LAS VOCES Y
LLEGUEN AL SOL,
EN ELLOS ESTA LA
VERDAD.
QUE CANTEN LOS NIÑOS,
QUE VIVEN EN PAZ,
Y AQUELLOS QUE SUFREN
DOLOR,
QUE CANTEN POR ESOS
QUE NO CANTARAN
PORQUE HAN APAGADO SU
VOZ.
Yo canto para que sea verde
el jardín,
Y yo para que no me apaguen
el sol,
Yo canto por el que no sabe
escribir,
Y yo por el que escribe
versos de amor
Yo canto para que se escuche
mi voz,
Y yo para ver si les hago
pensar,
Yo canto porque quiero un
mundo feliz,
Y yo por si alguien me quiere
escuchar.
QUE CANTEN LOS NIÑOS,
QUE ALCEN LA VOZ, QUE
HAGAN AL MUNDO
ESCUCHAR,
QUE UNAN LAS VOCES Y
LLEGUEN AL SOL,
EN ELLOS ESTA LA
VERDAD.
QUE CANTEN LOS NIÑOS,
QUE VIVEN EN PAZ,
Y AQUELLOS QUE SUFREN
DOLOR,
QUE CANTEN POR ESOS
QUE NO CANTARAN
PORQUE HAN APAGADO SU
VOZ.
Me quedé sin voz con que
cantar y mi alma vacía dormía
en sequedad. Y pensé para mí,
me pondré en sus manos, manos
de madre, me dejaré en su
amor.
Y TÚ MARÍA HAZME
MÚSICA DE DIOS, Y TÚ
MARÍA, ANIMA TÚ LAS
CUERDAS DE MI ALMA,
ALELUYA, AMEN (BIS).
María acompaña tú mi caminar,
yo sólo no puedo, ayúdame a
andar. Y pensé para mí, me
pondré en sus manos, manos de
madre, me dejaré en su amor.
¡Podéis ir en paz!
Demos gracias a
Dios.
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