USA EL
RATÓN
Y EL
Leyenda de
Gandía
Dicen que no es bueno anclarse en el pasado, pero… ¿quién no ha tenido la inquietud de querer conocer la historia de su tierr a y la de sus antepasados?
Las raíces de un pueblo configuran su base y el día a día también hace historia :
”Qui perd els origens, perd la identitat” (Raimon)
La delicá de Gandía
siga supósta o real
dona a entendre qu’era fina
sa complexió natural
Per una flor perfumada
que al cap li va caure un día,
encara mor, marejada, per el pés de la
fantasía
Cuenta la leyenda que ,
hace ya varios siglos,
hacia finales del XV,
vivió en la Ciudad
Ducal de los Borja una
guapa y joven doncella,
melindrosa y frágil, con
unos rasgos muy finos y
delicados.
PARA COMPRENDER ESTA HISTORIA, HAY QUE CONOCER la
antigua ermita de Nuestra Señora DE Santa María, HOY COLEGIATA: un
templo de estilo gótico mediterráneo, con contrafuertes, que conserva su
planta original de una sola nave con capillas laterales adosadas a sus muros,
cabecera poligonal y campanario.
PORTADA
COLEGIATA DE NUESTRA SEÑORA DE STA.
MARÍA
GABLETE
DESTACANDO EN LA FACHADA SUR SU BELLA
PORTADA GÓTICA.”Porta del Mercat”.
Acanto
DECORADA CON UN ARCO OJIVAL Y ARQUIVOLTAS,
UNA DE ELLAS CON FIGURAS DE ÁNGELES QUE
DESCANSAN EN LOS CAPITELS VEGETALES DE LAS
COLUMNILLAS DE LAS JAMBAS DE LA PORTADA.
Jambas
Jambas
EL GABLETE, PRESIDIDO POR LA IMAGEN
DE LA VIRGEN, A CUYOS PIES SE RETUERCE
LA FIGURA DEL DIABLO EN FORMA DE
SERPIENTE Y ADORNADO CON HOJAS DE
ACANTO, PLANTA CUYA FLOR SE ASEMEJA
BASTANTE AL JAZMÍN.
De esta puerta de Santa María surge la leyenda de la delicá de Gandía QUE ESTÁS A PUNTO DE CONOCER…
PUES bien, Siendo de misa
diaria, no había ningún día que
la citada dama se perdiera los
santos oficios, que allí se
celebraban…
…Pero una mañana, la “Parca” la vino a visitar al salir de misa de
doce por la puerta del mercado, ya que tuvo la mala fortuna de caerle
en la cabeza un pétalo de los rosetones que adornan la fachada, con
tal fatalidad que el golpe le produjó la muerte.
Y la noticia pronto corrió
como la pólvora:
“¡A la hija del picapleitos la ha matado
un pétalo de jazmín!”…
Pero nadie contaba que
no había sido un pétalo
cualquiera, sino un frío y
pétreo “jazmín” de
muchos quilos
desprendido de la fachada
lo que terminó con la vida
de la joven.
Así nace la leyenda de " La
Delicá de Gandía " que se ganó
a pulso su "delicadeza" ya que
toda la comarca supo…
¡¡¡ Que murió al caerle encima
un pétalo de flor!!!
ACANTO
Algunas crónicas resumen así el luctuoso
acontecimiento:
“Lo que aconteció
fue que en lo más alto de la Seo había
la tal flor labrada en piedra que un
buen día, cayóle encima a la doncella
y la mató”.
Y así narrada, su leyenda ha
perdurado hasta nuestros días…
Pero nosotros nos preguntamos qué hay
de verdad en esta historia…
¿Existió realmente esta dama?
Hoy, gracias a la documentación hallada en el “Archivo
Histórico Nacional. Sección Nobleza. Legados Osuna y Luna”,
en Toledo, podemos sacar a la luz la verdadera historia de
la Delicá de Gandía que, al parecer, existió realmente.
Todo comenzó en 1493 con la llegada a España de Juan
de Borja, hijo del Papa Alejandro VI, para casarse con
la duquesa María Henríquez de Luna, prima del rey
Fernando II de Aragón…
Bueno,bueno…¡Ya sé!...¡Sí, has leído bien, no es un
error…!. No hay que escandalizarse tanto: Era una práctica
usual en el entorno eclesiástico tener amantes, el
problema no era tener relaciones y romper el celibato,
sino reconocerlo, asi que mientras no se hiciese público,
no había problema alguno.
Estamos en la Gandía de los Borja
Alejandro VI tuvo diez hijos
ilegítimos conocidos…
Su hijo primogénito fue Pedro Luis para el que compró el Ducado de Gandía a Fernando el Católico,
nombrándole Primer Duque de Gandía, iniciándose así la saga de los duques borgianos que duraría
doce generaciones.
Con Vanozza Catannei tuvo a César - Juan- Lucrecia y Jofré.
Pedro Luis, I Duque de Borja, fue quien mandó construir el Palau de les Corts en Valencia, estaba
casado sin descendencia-por lo que nombró heredero a su hermano Juan, después sospechoso de
asesinarlo- con María Henríquez de Luna, prima del rey Fernando II el Católico de Aragón …
Juan Borja y Catannei, II Duque de Gandía, a la muerte de su hermano, vino a España en 1493 para
casarse con María Henríquez de Luna-su cuñada viuda-y aquí comienza nuestra historia real…
Durante los primeros años, la vida de la joven pareja fue un dechado de felicidad. Nacieron dos
hijos, uno de ellos Juan de Borja y Henriquez de Luna, III Duque de Gandía y padre de San
Francisco de Borja (IV Duque de Gandía)…
…la corte Ducal de Gandía bullía en fiestas galantes, torneos y cacerías,
La duquesa, viuda inconsolable , quiso
trasladar los restos de su esposo desde
la iglesia de Sta.María del Popolo en
Roma para enterrarlo en Gandía y
amplió la Colegiata en su recuerdo...
Para ella trabajaron Pere Compte,
constructor de la Lonja de Valencia, en
las gárgolas de la fachada del “Mercat “,
Paolo de San Leocadio en el retablo del
altar mayor y encargó a Damián Forment
los adornos y grupos escultóricos de las
dos puertas principales.
Dos placas conmemorativas en la
fachada de los Apóstoles nos recuerdan
en latín el final de las obras y su
transformación en Colegiata en 1500.
Precisamente, quiso la casualidad que
durante las obras, el escultor Damián
Forment, hallábase en lo alto del
andamio dando forma con su cincel a
la guirnalda de flores de jazmín
(“gesmil” en valenciano), que
constituye el motivo ornamental de la
arquivolta de la puerta de Santa María,
mientras un grupo de curiosos
contemplaba boquiabierto el difícil
trabajo del artista, cuando de
improviso…
…un desafortunado golpe del
maestro Forment hizo que se
desprendiera una de las flores, con
tan mala fortuna que el pedrusco
vino a dar en la cabeza de una
mujer que salía por la puerta.
El uso de este tipo de adornos, como” la Flor de la vida” en el arte gótico, viene de una tradición
milenaria que atribuye su existencia a civilizaciones como la egipcia o la hindú para las que era
un símbolo sagrado. La “Flor de la Vida” es una figura geométrica compuesta de 19 círculos
iguales y 36 arcos circulares formando un conjunto hexagonal, que se incluye a su vez en un
círculo mayor: Demuestra que todas las cosas provienen de una fuente y están tejidas entre sí;
contiene en sus proporciones todos y cada uno de los aspectos de la vida que existen, todo lo
contenido en el universo.
Y las figuras que forman, se asemejan extraordinariamente a la flor del jazmín…
Sin embargo, en el caso que nos ocupa, no fue motivo de vida, sino de muerte…
La desventurada joven que, justo en aquel momento, salía de la colegiata ante el grito de espanto de
la multitud horrorizada, era Inés de Catani, una italiana de la región de Lombardía ( hasta ese
momento desconocida para la duquesa María Henríquez) que murió a pesar de que la llevaron al
cercano hospital, donde el médico Arnau de Villanova sólo pudo certificar su muerte.
Era el 18 de julio de 1498.
Dicen que el
escultor se asomó
desde lo alto del
andamio y al ver a
la joven tendida en
el suelo exclamó en
tono sarcástico:
Pero si contrastamos la leyenda
con los datos históricos reales,
surgen algunas dudas muy
razonables:
-El artista no pudo causarle la
muerte en esa fecha porque los
trabajos de ampliación del templo
comenzaron más tarde (en octubre
de 1499).
“ ¡Quina chica més delicà, si
a penes li ha caigut al cap
una flor de gesmil! “
-Además, la frase que se atribuye
después del accidente, no es propia
de un artesano/artista, aunque
fuera un joven de 18 años.
El caso es que cuando las mujeres desnudaron el cuerpo de
la desventurada para amortajarla, observaron horrorizadas
que llevaba puesto un cinturón de castidad…
Pero lo más curioso, y lo que de inmediato desató el
escándalo, fue descubrir que junto al orificio de la
pequeña cerradura, lucía el escudo del difunto Duque de
Gandía, Juan de Borja…
La noticia corrió como la pólvora por todo
el pueblo y aledaños: ¡ Había sido la
concubina del II Duque de Gandía, Juan de
Borja, muerto en Roma el año anterior!
…Y nadie lo sabía, ya que la
existencia del cinturón de
castidad con un escudo ducal no
permitía airear los amores del
Duque en una ciudad como
Gandía a fines del siglo XV .
De esta forma tan escandalosa descubrió la duquesa
consorte la existencia de la concubina , hasta ese
momento desconocida, a pesar de ser italiana y
residente en la ciudad…
Y María Henríquez, mujer con gran carácter y
autoridad, herida en lo más profundo de su corazón y
presa de la ira, mandó castigar su cadáver…
“Ordeno cavar una fosa a cuatro brazas
de profundidad bajo la misma puerta
principal de la Colegiata, y que la
difunta, envuelta en un sudario, sea
enterrada allí, para que cuantos entren
en la iglesia, hoy Colegiata gracias al
Papa Alejandro VI, padre de mi infiel
marido, pisen el cuerpo de esta
pecadora”.
Y así fue como esta leyenda pasó a formar parte de un pueblo y de un país…
Falla “La Delicá”
HèctorPeiró hizo la escultura de
María Henríquez.
Este montaje está especialmente dedicado a Barto, que conoció nuestra historia por su
abuela a la que también quiero rendir homenaje por contribuir a su difusión.
Valencia, sábado, 03 de octubre de 2015
Este montaje ha sido realizado por Cristina Sanfrancisco con
fines divulgativos en base a información contenida en la red.
Si alguna persona se siente perjudicada por la inclusión de
cualquier elemento original o protegido de los que aquí se
muestran, al momento será sustituido…
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