Imágenes del Monte Nebo, donde la tradición dice que
Moisés, antes de morir, escribió el libro del Deuteronomio
IV Domingo Tiempo Ordinario.
Ciclo B – 1 febrero 2015
Canto de la liturgia judeoespañola
JESÚS HABLA CON AUTORIDAD
POR ESO HEMOS DE ESCUCHARLO
1ª lectura: El Deuteronomio nos promete un profeta como
Moisés: JESÚS es el profeta que esperábamos
Salmo 94: El salmo pide ESCUCHAR la voz de Dios (a través
de Jesús)
2ª lectura: S. Pablo nos exhorta a vivir PARA DIOS
Evangelio: Venciendo el mal, Jesús demuestra no sólo tener
una gran AUTORIDAD de profeta, sino ser mayor que
todos los demás
Cima del Monte Nebo
El Señor tu Dios suscitará en medio de tus hermanos un profeta como
yo; a él lo escucharéis. Es lo que pediste al Señor tu Dios en el Horeb,
el día de la asamblea, cuando le dijiste: No quiero escuchar más la voz
del Señor mi Dios ni quiero volver a ver aquel gran fuego, para no
morir. Entonces el Señor me respondió: «Dicen bien. Yo les suscitaré en
medio de sus hermanos un profeta como tú; pondré mis palabras en su
boca y él les dirá todo lo que yo le mande. Al que no escuche las
palabras que él diga en mi nombre yo mismo le pediré cuentas. Pero el
profeta que tenga la osadía de anunciar en mi nombre lo que yo no le
haya ordenado decir o hable en nombre de otros dioses, morirá».
Dios suscitará un profeta como yo
El salmo 94 ( dentro del grupo de Jahvé-Rey 91-99) es el
salmo que sirve cada mañana para empezar la plegaria en los
monasterios, invitando “HOY, a ESCUCHAR la voz de Dios”.
- En la liturgia de este domingo, no sólo nos invita a
ESCUCHAR, sino a ACLAMAR la ROCA que nos salva (con el
lenguaje típico de este grupo de salmos)
- Arrodillarse y adorar (al decirlo, antes nos arrodillábamos)
es lo que corresponde a los que se saben rebaño que Dios
apacienta.
- Y el ejemplo del desierto, cuando el pueblo endureció su
corazón, nos es un reto, para no ceder a taparnos los oídos
Salmo 94
¡Venid, cantemos jubilosos al Señor,
aclamemos a la roca que nos salva!
Entremos en su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cánticos.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor;
no endurezcáis vuestro corazón.
Iglesia del Nebo
Interior de la iglesia
Entremos, postrémonos para adorarlo,
arrodillémonos ante el Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo, ovejas que él apacienta.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor;
no endurezcáis vuestro corazón.
Restos arqueológicos
¡Ojalá escuchéis hoy su voz!
«No endurezcáis vuestro corazón como en
Meribá, como el día de Masá, en el desierto,
cuando me tentaron vuestros antepasados,
y me pusieron a prueba, a pesar de haber visto
mis obras».
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor;
no endurezcáis vuestro corazón.
1C 7:32-35 Quiero que estéis libres de preocupaciones.
Y mientras el soltero está en situación de preocuparse de las
cosas del Señor y de cómo agradar a Dios, el casado ha de
preocuparse de las cosas del mundo y de cómo agradar a su
mujer, y por tanto está dividido. Igualmente, la mujer no
casada y la doncella están en situación de preocuparse de las
cosas del Señor, consagrándose a él en cuerpo y alma. La que
está casada, en cambio, se preocupa de las cosas del mundo y
de cómo agradar a su marido. Os digo esto no para tenderos
una trampa, sino para vuestra utilidad, mirando a lo que es
decoroso y facilita el trato asiduo con el Señor.
Vivir dedicados al Señor
Estandarte en forma
de serpiente (Nebo)
Aleluya
El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una intensa luz;
a los que habitaban en tierras y sombras de muerte una luz
les brilló.
Mc 1,21-28 Llegaron a Cafarnaún y, cuando llegó el sábado, entró
en la sinagoga y se puso a enseñar a la gente, que estaba admirada
de su enseñanza, porque los enseñaba con autoridad, y no como los
maestros de la ley. Había en la sinagoga un hombre con espíritu
inmundo, que se puso a gritar: –¿Qué tenemos nosotros que ver
contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? ¡Sé quien
eres: el Santo de Dios! Jesús lo increpó diciendo: –¡Cállate y sal de
ese hombre! El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando
un fuerte alarido, salió de él. Todos quedaron asombrados y se
preguntaban unos a otros: –¿Qué es esto? ¡Una doctrina nueva
llena de autoridad! ¡Manda incluso a los espíritus inmundos y éstos
le obedecen! Pronto se extendió su fama por todas partes, en toda la
región de Galilea.
Sinagoga de Cafarnaún
Tú, Señor, miras las penas y los sufrimientos
para tomarlos en tus manos, a Ti, Señor, se
abandona el indefenso
Salmo 9,14
Original: Joan Ramirez (+)
Ampliación de imágenes, lecturas, música, comentarios (versión
catalana y castellana) : Regina Goberna, en colaboración con Ángel
Casas
Traducción al inglés : Vivian Townsend
Traducción al italiano: Ramon Julià
Traducción al euskera: Periko Alkain
Traducción al portugués: Ze Manel Marquespereira
Traducción al francés: Ángel Casas
Vídeo: Esther Lozano
Monjas de St. Benet de Montserrat
www.monestirsantbenetmontserrat.com/regina
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Almo 94