Segunda versión:
La noche era clara, y las
estrellas parecían llamitas al
viento. La luna se veía detrás
de las colinas.
¿Qué sucedería si me empeño en
unir las dos oraciones? Tacharé todo
lo que “une” las ideas, porque veo
que también las separa. Veamos:
La noche era clara, las estrellas
perecían llamitas al viento y la
luna se veía detrás de las colinas.
Obtuve lo que quería: fundí dos frases en
una. Ahora trataré de quebrar ese ritmo
quieto (o, mejor dicho, esa falta de ritmo).
En la noche clara, las estrellas parecían
llamitas al viento y la luna se veía detrás
de las colinas.
Creo que ganó en “movimiento”. Ahora me
gustaría verificar de qué manera suena mejor.
Releo en voz alta, colocando la coma en dos
lugares diferentes:
En la noche clara, las estrellas parecían
llamitas al viento y la luna se veía detrás
de las colinas.
En la noche clara las estrellas parecían
llamitas al viento, y la luna se veía detrás
de las colinas.
Según María Moliner, la coma puede usarse u
omitirse “en cualquier caso en que el sentido o la
expresión lo hacen necesario”
Creo que tiene mejor ritmo melódico de
esta manera:
En la noche clara las estrellas parecían
llamitas al viento, y la luna se veía detrás
de las colinas.
Descargar

Segunda versión: