1Aconteció
que el pueblo se quejó a oídos de
Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se
encendió en ellos fuego de Jehová, y
consumió uno de los extremos del
campamento. 2Entonces el pueblo clamó a
Moisés, y Moisés oró a Jehová, y el fuego se
extinguió. 3Y llamó a aquel lugar Tabera,
porque el fuego de Jehová se encendió en
ellos.
24Pero
aborrecieron la tierra deseable; No
creyeron a su palabra, 25Antes murmuraron en
sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.
26Por tanto, alzó su mano contra ellos. Para
abatirlos en el desierto, 27Y humillar su pueblo
entre las naciones, Y esparcirlos por las
tierras.
H7279 ‫ ָר ַגן‬ragán; rezongar, murmurar, rebelarse
8Misericordioso
y clemente es Jehová; Lento
para la ira, y grande en misericordia. 9No
contenderá para siempre, Ni para siempre
guardará el enojo. 10No ha hecho con
nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni
nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
11Porque como la altura de los cielos sobre la
tierra, Engrandeció su misericordia sobre los
que le temen.
39¿Por
qué se lamenta el hombre viviente?.
Laméntese el hombre en su pecado.
40Escudriñemos
nuestros
caminos,
y
busquemos, y volvámonos a Jehová;
41Levantemos nuestros corazones y manos a
Dios en los cielos; 42Nosotros nos hemos
rebelado, y fuimos desleales; tú no
perdonaste. 43Desplegaste la ira y nos
perseguiste; mataste, y no perdonaste;
4Y
la gente extranjera que se mezcló con ellos
tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel
también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién
nos diera a comer carne! 5Nos acordamos del
pescado que comíamos en Egipto de balde,
de los pepinos, los melones, los puerros, las
cebollas y los ajos; 6y ahora nuestra alma se
seca; pues nada sino este maná ven nuestros
ojos.
H1320 ‫ בָשָ ר‬basar;; carne (por su frescura); las partes
pudendas del hombre, carnal, lujuria.
8Dijo
también Moisés: Jehová os dará en la
tarde carne para comer, y en la mañana pan
hasta saciaros; porque Jehová ha oído
vuestras murmuraciones con que habéis
murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué
somos? Vuestras murmuraciones no son
contra nosotros, sino contra Jehová. 9Y dijo
Moisés a Aarón: Di a toda la congregación de
los hijos de Israel: Acercaos a la presencia de
Jehová, porque él ha oído vuestras
murmuraciones.
26Y
Jehová habló a Moisés y a Aarón,
diciendo: 27¿Hasta cuándo oiré esta
depravada multitud que murmura contra mí,
las querellas de los hijos de Israel, que de mí
se quejan?
H3885 ‫ לּון‬lun; o‫ ִלין‬lin; detenerse (usualmente para
pasar la noche); quedarse permanentemente; ser
obstinado en palabras, quejarse, dormir, murmurar,
recaer.
7Reunidos
murmuran contra mí todos los que
me aborrecen; Contra mí piensan mal,
diciendo de mí: 8Cosa pestilencial se ha
apoderado de él; Y el que cayó en cama no
volverá a levantarse. 9Aun el hombre de mi
paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan
comía, Alzó contra mí el calcañar. 10Mas tú,
Jehová, ten misericordia de mí, y hazme
levantar, Y les daré el pago.
ַ ‫ ל‬lakjásh; susurrar; decir entre dientes un
H3907 ‫ָחׁש‬
conjuro, encantar, murmurar.
2Y
altercó el pueblo con Moisés, y dijeron:
Danos agua para que bebamos. Y Moisés les
dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué
tentáis a Jehová? 3Así que el pueblo tuvo allí
sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por
qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos
de sed a nosotros, a nuestros hijos y a
nuestros ganados?
36Y
los varones que Moisés envió a reconocer
la tierra, y que al volver habían hecho
murmurar contra él a toda la congregación,
desacreditando aquel país, 37aquellos varones
que habían hablado mal de la tierra, murieron
de plaga delante de Jehová.
4Y
hubo algunos que se enojaron dentro de sí,
y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este
desperdicio de perfume? 5Porque podía
haberse vendido por más de trescientos
denarios, y haberse dado a los pobres. Y
murmuraban contra ella.
30Y
los escribas y los fariseos murmuraban
contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué
coméis y bebéis con publicanos y pecadores?
G1111
γονγύζω
murmuración.
gongúzo;
rezongar,
murmurar,
22Por
tanto, Jehová, que redimió a Abraham,
dice así a la casa de Jacob: No será ahora
avergonzado Jacob, ni su rostro se pondrá
pálido; 23porque verá a sus hijos, obra de mis
manos en medio de ellos, que santificarán mi
nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y
temerán al Dios de Israel. 24Y los extraviados
de espíritu aprenderán inteligencia, y los
murmuradores aprenderán doctrina.
5Sean
vuestras costumbres sin avaricia,
contentos con lo que tenéis ahora; porque él
dijo: No te desampararé, ni te dejaré; 6de
manera que podemos decir confiadamente: El
Señor es mi ayudador; no temeré. Lo que me
pueda hacer el hombre.
24Mas
alábese en esto el que se hubiere de
alabar: en entenderme y conocerme, que yo
soy Jehová, que hago misericordia, juicio y
justicia en la tierra; porque estas cosas quiero,
dice Jehová.
6Escucha
mi clamor, porque estoy muy
afligido. Líbrame de los que me persiguen,
porque son más fuertes que yo. 7Saca mi
alma de la cárcel, para que alabe tu nombre;
Me rodearán los justos, Porque tú me serás
propicio.
3Jerusalén,
que se ha edificado. Como una
ciudad que está bien unida entre sí. 4Y allá
subieron las tribus, las tribus de JAH,
Conforme al testimonio dado a Israel, Para
alabar el nombre de Jehová. 5Porque allá
están las sillas del juicio, Los tronos de la
casa de David.
3Hablad
a toda la congregación de Israel,
diciendo: En el diez de este mes tómese cada
uno un cordero según las familias de los
padres, un cordero por familia. 4Mas si la
familia fuere tan pequeña que no baste para
comer el cordero, entonces él y su vecino
inmediato a su casa tomarán uno según el
número de las personas; conforme al comer
de cada hombre, haréis la cuenta sobre el
cordero.
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