“Convertíos, porque está cerca el reino de Dios”.
¿Qué pueden decir estas palabras a un hombre o a una mujer de nuestros días?
A nadie nos atrae oír una llamada a la conversión. Pensamos enseguida en algo
costoso y poco agradable: una ruptura que nos llevaría a una vida poco atractiva y
deseable. ¿Es realmente así?
El verbo griego que se traduce por “convertirse” significa en realidad
“ponerse a pensar”, “revisar el enfoque de nuestra vida”,
“reajustar la perspectiva”.
Las palabras de Jesús se podrían escuchar así: “Mirad si no tenéis que revisar
y reajustar algo en vuestra manera de pensar y de actuar
para que se cumpla en vosotros el proyecto de Dios de una vida más humana”.
Convertirnos es “liberar la vida” eliminando miedos, egoísmos, tensiones
y esclavitudes que nos impiden crecer de manera sana y armoniosa.
“Corvertíos y creed en la Buena Noticia”, nos invita a descubrir la conversión
como paso a una vida más plena y gratificante.
José Antonio Pagola.
El camino abierto por Jesús.
Texto: Marcos 1, 12-15. I domingo de Cuaresma –B-.
Comentarios y presentación: M.Asun Gutiérrez.
Música: Beethoven. String Quartet nº 13 in B-Flat
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A continuación, el Espíritu lo impulsó hacia el desierto,
El Espíritu es protagonista en la vida de Jesús. El Espíritu es quien lo lleva al
desierto. No es una encerrona, sino algo que responde al plan amoroso de Dios.
Vaya al Tabor o a Getsemaní, Jesús siempre caminará movido por el Espíritu.
El desierto es lugar de búsqueda, de discernimiento, de austeridad, de silencio,
de escucha, de descanso, de oración, de encuentro con un@ mism@ y con Dios.
Lugar de misericordia y de amor: “De ti recuerdo tu cariño juvenil, el amor de tu
noviazgo, aquel seguirme tú por el desierto” (Jr 2,2)
¿Podía ser una alternativa en este tiempo cuaresmal procurarnos un poco de
desierto? ¿Disfrutar momentos, reflexionando en silencio, buscando el encuentro
con [email protected] [email protected] y con Dios?
donde Satanás lo puso a prueba durante cuarenta días.
Estaba con las fieras y los ángeles lo servían.
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Marcos habla de las tentaciones de Jesús de forma sobria y breve.
Sentir la tentación-prueba es bueno. Jesús la vivió.
Supone: sensibilidad ante Dios y ante [email protected] demás.
Atención al espíritu. Esfuerzo de conversión permanente.
Escucha de la Palabra. Necesidad de oración constante.
Nos ayuda a conocernos mejor, a crecer, a ser más realistas,
más pacientes y prudentes, más humildes, más [email protected], más [email protected],
más [email protected] de Dios.
Después que Juan fue arrestado, marchó Jesús a Galilea,
proclamando la buena noticia de Dios.
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Galilea
El mensaje y la vida de Jesús es Buena y Nueva Noticia. Puro regalo,
fuente de vida, descanso y alegría, anuncio de la cercanía liberadora de Dios.
Para transmitir la Buena Noticia es esencial el gozo, el alegre convencimiento
de quien la anuncia, para que produzca alegría en quien la recibe.
En el Evangelio de Marcos, Galilea tiene un significado especial. En Galilea,
tierra de personas gentiles, impuras y marginadas, se hace presente, por primera
vez, la Buena Noticia. Galilea es el lugar al que se remite a [email protected] discí[email protected] después
de la resurrección. Ve y experimenta a Jesús quien regresa a Galilea
–quien opta por las personas más necesitadas- a proseguir su causa.
El reino de Dios es el proyecto de Jesús, el núcleo de su mensaje,
de su enseñanza y de su actividad.
Significa que la paz, la justicia, la solidaridad, el amor reinan
entre los seres humanos y en la naturaleza.
Jesús habla del Reino como una noticia gozosa,
una realidad presente y futura a la vez.
Para [email protected] es un don que recibimos y una tarea que se nos encarga.
Para anunciar y construir el Reino, nuestro lugar está, con Jesús,
donde se juegan los intereses de Dios, sus hijas e hijos más [email protected]
Decía:
–Se ha cumplido el plazo
y está llegando el reino de Dios.
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Convertios y creed en el evangelio.
“Convertios” es el primer mensaje de Jesús. Convertirse es cambiar de rumbo,
tomar otra dirección, cambiar de mentalidad. Seguir a Jesús.
Nuestra respuesta al ofrecimiento del Reino y la Buena Noticia es una actitud
de alegría, de fe y de conversión.
El anuncio del Reino pide un cambio. No es posible contener en las viejas
estructuras –personales, mentales, sociales, religiosas...- lo que Jesús es y ofrece:
justicia, paz, verdad, compasión, amor, vida.
Las viejas estructuras no sirven para acoger la Buena Nueva de Jesús.
Bendito seas, Padre, por este tiempo tan oportuno,
para la conversión y el encuentro, que Tú concedes gratis
a todos tus hijas e hijos que andamos desorentados por los caminos de la vida.
Bendito seas, Padre, porque llamas a cada hombre y mujer,
sea cual sea su historia o su vida, a emprender cada día,
de manera más personal y consciente, su compromiso de seguir a Jesús,
tu Hijo y nuestro Hermano.
Bendito seas, Padre, por despertarnos de nuestros dulces sueños,
tan vaporosos e infecundos, por interpelarnos en lo radical de la vida,
por liberarnos de nuestras falsas seguridades,
por poner al descubierto nuestros ídolos secretos que tanto defendemos
e intentamos justificar.
Bendito seas, Padre, porque nos das tu Espíritu,
el único que puede convertirnos, el único que puede darnos un corazón de hijos,
el único que puede atravesar nuestros pensamientos,
el único que puede guiarnos por la senda del Evangelio,
el único que hace posible nuestra vuelta a tu seno.
¡Bendito seas, Padre, por este tiempo tan propicio!
Ulibarri Fl.
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Cuaresma I B