Un cuentito
de Silvia Freire
www.silviafreire.com / [email protected] / 011-4567-2581
Nélida trabajaba en una empresa importante que había empezado a tener
ciertos inconvenientes. El dueño ideó varias posibles soluciones; entre
otras, tomó una medida interna para solucionar problemas entre el
personal, que era bastante conflictivo. Los empleados podían escribir en
una pizarra, en el lapso de un mes, los nombres de las personas con las
que habían tenido algún conflicto, sin dar detalles del mismo. Sólo había
que poner el nombre de la persona, sin dar razones, y la propia firma. De
ese modo, la empresa aseguraba tomar severas medidas contra las
personas conflictivas, que estuvieran trayendo problemas a los otros.
Cuando el hombre se va, ella
empieza a lavar y planchar toda la
ropa de él. Prepara una rica comida,
pone flores en la mesa con unos
candelabros, y un cartel en el sofá
que dice:
“Quizá estés más cómodo durmiendo
en la cama que fue nuestra. Esa cama
donde el amor concibió a los hijos
que me diste, donde tantas noches
los abrazos cubrieron nuestros
Nélida era una mujer envidiosa y competitiva; al enterarse, pensó "Ya que
temores y sentimos la protección y la
no tengo por qué justificar ni dar razones, voy a aprovechar para mandar al
compañía del otro. Ese amor, aún
frente a la reventada de Hilda."
con vida, nos espera en esa cama; si
Al día siguiente, desde su escritorio, vio a Daniela pavoneándose con el
pudieras perdonar todos mis errores,
gerente (por el que Nélida se sentía atraída) y aprovechó para escribir
allí nos encontraremos.
también su nombre.
Tu esposa.”
Días más tarde, pensó en escribir a la chupamedias de Nora, y no se quiso
perder el placer de perjudicar a Carlos también.
Así, durante ese mes fue aumentando su listado y esperó ansiosa el
resultado, las medidas que la empresa prometió tomar contra los que
figuraban en la pizarra.
Cumplida la fecha, el dueño los reunió y les dijo: "Quiero comunicarles que
Nélida queda despedida. Durante este mes ha tenido conflictos con Hilda,
Daniela, Nora, Carlos..."
Esta idea fue la manzana que cayó sobre mi cabeza, y así descubrí la
gravedad de mi caso.
Un glorioso día, hace muchos años, me di cuenta de que estaba
enemistada con mi suegra, con mi cuñado, con mi vecina, con mi
concuñada, con mi esposo, con mi prima... tirándoles piedras a esos
espejos!!!
Todos tenían la culpa por supuesto; yo era inocente, y tenía
pruebas de sobra del mal comportamiento de cada uno de
ellos; pero al igual que a Nélida, el "jefe" me había echado
del Paraíso.
Por suerte, Su generosidad me dio otra oportunidad de
entrar en el cielo y hoy tengo un buen puesto en él.
¡Hay vacantes!
¡Dejá tu currículum!
Descargar

Diapositiva 1