Felipe
Un realista SORPRENDIDO
4 Felipes
• (1.) Uno de los doce apóstoles, natural de Betsaida, "la ciudad
de Andrés y Pedro" (Juan 1:44). Respondió rápidamente el
llamado de Jesús(43), y fue a avisar a Natanael(45,46). Él
parece haber ocupado un lugar prominente entre los
apóstoles (Mateo 10:3, Marcos 3:18; Juan 6:5-7; 12:21, 22; 14,
8, 9, Hechos 1:13). De su vida nada más se sabe con certeza.
Se dice que predicó en Frigia, y que encontró la muerte en
Hierápolis.
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(2.) Uno de los "siete" (Hechos 6:5), llamado también "el evangelista" (21:8, 9). Fue uno de los que
estaban "dispersos" por la persecución que se desató tras la muerte de Esteban.
(3.) Solo mencionado en relación con el encarcelamiento de Juan el Bautista (Mateo 14:03, Marcos 06:17 y
Lucas 3:19). Él era el hijo de Herodes el Grande, y el primer marido de Herodías, y el padre de Salomé.
(Filipo I)
(4.) La "tetrarca de Iturea" (Lucas 3:1), un hijo de Herodes el Grande, y el hermano de Herodes Antipas. La
ciudad de Cesarea de Filipo fue nombrado parte de él (Mateo 16:13, Marcos 8:27). (Felipe II de Herodes.)
Lo encontramos en los siguientes
versículos
Su nombre en el Evangelio aparece en:
Mateo 10:2-4 (apóstoles);
Marcos 3:14-19 (apóstoles);
Lucas 6:13-16 (apóstoles);
Juan 1:43-45 (llamado personal);
Juan 6:5-7 (¡SORPRESA!);
Juan 12:21-23 (la gente tenía confianza con él);
Juan 14:8-9 (¡SORPRESA!);
Hechos 1:13 (apóstoles).
Felipe y su pregunta
• Juan 6:5-7 Cuando alzó Jesús los ojos, y vio
que había venido a él gran multitud, dijo a
Felipe: ¿De dónde compraremos pan para
que coman éstos? (6) Pero esto decía para
probarle; porque él sabía lo que había de
hacer. (7) Felipe le respondió: Doscientos
denarios de pan no bastarían para que cada
uno de ellos tomase un poco.
Felipe y su pregunta
• Juan 6:5-7 Cuando alzó Jesús los ojos, y vio
que había venido a él gran multitud, dijo a
Felipe: ¿De dónde compraremos pan para
que coman éstos? (6) Pero esto decía para
probarle; porque él sabía lo que había de
hacer. (7) Felipe le respondió: Doscientos
denarios de pan no bastarían para que cada
uno de ellos tomase un poco.
¿Qué comprarías con 53 céntimos?
Un Dios que depende de 0,53
céntimos…
Creo que nos quedan muchas cosas por
aprender
Un Dios que se somete al “tiempo”
• Mat 8:24-27 Y he aquí que se levantó en el mar
una tempestad tan grande que las olas cubrían la
barca; pero él dormía. (25) Y vinieron sus
discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor,
sálvanos, que perecemos! (26) El les dijo: ¿Por
qué teméis, hombres de poca fe? Entonces,
levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y
se hizo grande bonanza. (27) Y los hombres se
maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste,
que aun los vientos y el mar le obedecen?
Un Dios que necesita nuestra ayuda
para perdonar pecados
• Mar 2:4-7 Y como no podían acercarse a él a
causa de la multitud, descubrieron el techo de
donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron
el lecho en que yacía el paralítico. (5) Al ver
Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus
pecados te son perdonados. (6) Estaban allí
sentados algunos de los escribas, los cuales
cavilaban en sus corazones: (7) ¿Por qué habla
éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar
pecados, sino sólo Dios?
• Juan 11:37-44 Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste,
que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que
Lázaro no muriera? (38) Jesús, profundamente
conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía
una piedra puesta encima. (39) Dijo Jesús: Quitad la
piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo:
Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. (40) Jesús le
dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
(41) Entonces quitaron la piedra de donde había sido
puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo:
Padre, gracias te doy por haberme oído. (42) Yo sabía que
siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que
está alrededor, para que crean que tú me has enviado. (43)
Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven
fuera! (44) Y el que había muerto salió, atadas las manos y
los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario.
Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.
No nos basta con Jesús
• Jua 14:6-14 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida;
nadie viene al Padre, sino por mí. (7) Si me conocieseis, también a
mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
(8) Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. (9)
Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me
has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre;
¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? (10) ¿No crees que
yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo,
no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en
mí, él hace las obras. (11) Creedme que yo soy en el Padre, y el
Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras. (12)
De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo
hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al
Padre. (13) Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo
haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. (14) Si algo
pidiereis en mi nombre, yo lo haré.