Palabra de Vida
Julio 2012
“A quien tiene, se le dará más todavía y tendrá
en abundancia, pero al que no tiene,
se le quitará aun lo que tiene”
(Mt 13,12).
Con estas palabras Jesús responde a sus discípulos que le
habían preguntado por qué hablaba por medio de parábolas.
Explica que no a todos se les ha concedido conocer el
misterio del Reino de los Cielos, sino sólo a las personas bien
dispuestas, las que reciben sus palabras y las viven.
En efecto, entre quienes lo escuchan hay algunos que cierran
voluntariamente ojos y oídos y por tanto “miran y no ven, oyen y
no escuchan ni entienden”
Son los que ven y escuchan a Jesús pero, al pensar que ya
conocen toda la verdad, no creen en sus palabras y en los
hechos que las confirman. Y así terminan por perder lo
poco que tienen.
”A quien tiene, se le dará más todavía y tendrá
en abundancia, pero al que no tiene,
se le quitará aun lo que tiene”
(Mt 13,12).
¿Cuál es, entonces, el
significado de esta frase de
Jesús? Él nos invita a abrir
nuestro corazón a la Palabra
que vino a anunciar, y de la
que nos pedirá cuentas al
final de la vida.
Los escritos evangélicos nos muestran que el anuncio de esta
Palabra está en el centro de todos los deseos y de toda la
actividad de Jesús.
Lo vemos ir de aldea en aldea, por los caminos, por las plazas, por
los campos, en las casas, en las sinagogas... para anunciar el
mensaje de salvación, dirigiéndose a todos pero especialmente a
los pobres, a los humildes, a los que habían sido marginados.
Compara su Palabra con la luz, la sal, la levadura, con una red
echada al mar, con la semilla en el campo; y dará la vida para que
estalle el fuego que contiene su Palabra.
”A quien tiene, se le dará más todavía y tendrá
en abundancia, pero al que no tiene,
se le quitará aun lo que tiene”
(Mt 13,12).
De la palabra que
anunció, Jesús
espera la
transformación del
mundo.
En consecuencia, no admite que frente al anuncio uno
pueda permanecer neutral, tibio o indiferente. No admite
que un regalo tan grande pueda quedar inoperante luego
de ser recibido.
Y para remarcar esta
exigencia, Jesús vuelve a
afirmar aquí una ley
fundamental de toda la vida
espiritual: si uno pone en
práctica su Palabra, él lo
introducirá cada vez más en
sus riquezas y en las
incomparables alegrías de
su Reino.
Por el contrario, si uno descuida esta Palabra, Jesús se la quitará
y la confiará a otros para que fructifique.
”A quien tiene, se le dará más todavía y tendrá
en abundancia, pero al que no tiene,
se le quitará aun lo que tiene”
(Mt 13,12).
Esta Palabra de vida nos pone en guardia frente a una grave falta
en la que podríamos caer: la de acoger el Evangelio convirtiéndolo
sólo en objeto de estudio, de admiración, de discusión, pero sin
ponerlo en práctica.
En cambio, Jesús espera de nosotros que recibamos la Palabra y
la encarnemos, convirtiéndola en esa fuerza que informe todas
nuestras actividades y por ello, que a través del testimonio de
nuestra vida, sea la luz, la sal, la levadura que poco a poco
transforma la sociedad.
Durante este mes, tomemos una de las muchas Palabras de
vida del Evangelio y pongámosla en práctica. Así
enriqueceremos nuestra alegría con más alegría.
“A quien tiene, se le dará
más todavía y tendrá
en abundancia, pero al que
no tiene, se le quitará
aún lo que tiene”
(Mt 13,12).
“Palabra de Vida”, publicación mensual del Movimiento de los Focolares.
Texto de: Chiara Lubich, escrita en 1996
Gráfica Anna Lollo en colaboración con don Placido D’Omina (Sicilia, Italia)
Este comentario de la Palabra de Vida está traducida en 96 lenguas e idiomas,
alcanza a millones de personas en todo el mundo
a través de revistas, radio, TV y vía Internet.
Para mayor información www.focolare.org
Este PPS, en diversas lenguas es publicatda en www.santuariosancalogero.org
(Versión español región Argentina: Grupo P de V de O’Higgins)
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