CUARESMA 2006
Se ha puesto de moda que la sociedad civil
sólo alcanzará la felicidad cuando tenga
“una calidad de vida”
La mayoría de las personas piensan que la
calidad de vida se obtiene al conseguir un
bienestar social: “dinero, salud, cosas
materiales …”
y se olvidan que como personas tenemos una
“vida espiritual” que también tiene unas
exigencias que no podemos olvidar.
Esta vida espiritual, San Agustín lo ha dejado
plasmado en este principio:
“Nos hiciste,
Señor, para Ti y
nuestro corazón
estará inquieto
hasta que descanse
en Ti”
Este principio agustiniano nos recuerda que
“venimos de Dios y nos encaminamos hacia
Él”
La Iglesia, durante el tiempo de Cuaresma, nos
invita a hacer un alto en nuestro peregrinar por
esta vida terrenal
y que nos preguntemos si hemos emprendido el
camino hacia Dios
o seguimos anclados en esta tierra sin ninguna
perspectiva de futuro.
La Cuaresma es
algo más que
llevar a cabo
unas prácticas
devocionales …,
sino que como creyentes estamos llamados a
entrar dentro de nosotros mismos y permitir
que el hombre interior se abra a Dios.
Esta apertura a Dios es el comienzo de un
cambio personal, serio y profundo,
que nos lleve a
un encuentro
con Jesucristo,
muerto y
resucitado,
pasando de las tinieblas a la luz, del pecado a
la gracia, de la muerte a la vida.
Si no hay muerte al hombre viejo que todos
llevamos dentro no puede haber Resurrección
y, por consiguiente, no celebraremos la Pascua.
La Cuaresma es un
tiempo propicio para
que cada uno de
nosotros salgamos de
nosotros mismo, de
nuestra patria, de
nuestra tierra y nos
pongamos en camino
para entrar en
“sintonía con Dios”
Entrar en “sintonía con Dios” se lleva a
cabo en un diálogo profundo de Hijo-Padre
que nos irá diciendo si nuestras vidas están
orientadas a Él o necesitan un cambio.
Nuestra fragilidad humana, muchas veces, nos
deja satisfechos en las cosas materiales que
hemos conseguido.
Dios no nos deja sentados al borde del
camino, sino que El viene en nuestra ayuda
y nos invita a retomar el camino y volvernos
hacia Él, a dejarnos transformar por Él,
liberándonos de las cadenas que nos impiden
una plena maduración y crecimiento de
nuestra fe.
La Cuaresma es el
tiempo de la
misericordia de Dios
para con los seres
humanos que espera
“que reconozcamos
nuestro extravío, nos
convirtamos y nos
volvamos a Él”
En nuestra vuelta a Dios, necesitamos que el
Espíritu nos acompañe para que no decaigamos
en nuestro caminar hacia la Pascua y vayamos
descubriendo que:
• ninguna de las tierras que pisamos a lo
largo de nuestra existencia es nuestra
patria definitiva.
• el caminar nos irá purificando y
transformado nuestros corazones de piedra en
corazones de carne.
• las cosas materiales que con tanto cariño
guardamos no son más que baratijas que no
tienen ningún valor.
• en el camino nos encontramos con otros
hermanos que han hallado las huellas de
Jesús y se han puesto en camino tras Él.
• las practicas cuaresmales tienen que estar
orientadas a una “metanoia”, un cambio de
actitudes.
Ideas para vivir la Cuaresma en clave cristiana:
• Procura ser amable con las personas con quienes convives.
• Presta mayor atención a las personas que a las cosas.
• Evita la crítica negativa, viendo y hablando
de lo positivo que puedes descubrir en cada semejante.
• Fomenta la paz a tu alrededor.
• Dedica algún tiempo diario a la lectura
de la Palabra de Dios
• Participa más en los actos y celebraciones
de la Comunidad y de los Sacramentos.
IDEAS PRINCIPALES EN ESTOS
DOMINGOS DE CUARESMA
PRIMER DOMINGO:
El Reino de Dios ha llegado ya. Jesús pide a
las personas un cambio de mentalidad y dar
crédito a la buena noticia
SEGUNDO DOMINGO:
Sólo hay Reino de
Dios donde hay
Cruz. Sin Cruz es
impensable hablar
de gloria. La
verdadera Pascua
tiene que pasar por
la Cruz.
TERCER DOMINGO:
Jesús hace una llamada a la autenticidad,
a la seriedad en nuestras relaciones con
Dios, a no convertir a Dios en un ídolo.
CUARTO DOMINGO:
El Hijo del Hombre crucificado es el gran
signo de amor de Dios. El es la gran prueba
divina de que sobre los humanos no pesa un
veredicto de condena por parte de Dios.
QUINTO DOMINGO:
La pasión y la muerte de Jesús es la gloria de
Dios que presenta su salvación para todos los
hombres; es la victoria sobre el mal; es la
manifestación de la divinidad en la humanidad
abatida de Jesús; es principio de misericordia
y esperanza para todos.
Parroquia de Jesucristo Crucificado
México D. F.
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