CORPUS CHRISTI
11 JUNIO 2009
ciclo B
Música: Canto de comunión (Bizantino)
Ex. 24:3-8 Moisés vino y comunicó al pueblo todo lo que
le había dicho el Señor y todas sus leyes. Y todo el
pueblo respondió a una:
-Cumpliremos todo lo que ha dicho el Señor.
Moisés puso entonces por escrito todas las palabras del
Señor. Al día siguiente se levantó temprano y construyó
un altar al pie del monte; erigió doce piedras votivas,
una por cada tribu de Israel. Luego mandó a algunos
jóvenes israelitas que ofrecieran holocaustos e
inmolaran novillos como sacrificios de comunión en
honor del Señor. Moisés tomó la mitad de la sangre y la
puso en unas vasijas, y la otra mitad la derramó sobre el
altar. Tomó a continuación el código de la alianza y lo
leyó en presencia del pueblo, el cual dijo:
-Obedeceremos y cumpliremos todo lo que ha dicho el
Señor.
Entonces Moisés tomó la sangre y roció al pueblo
diciendo:
-Esta es la sangre de la alianza que el Señor ha hecho
con vosotros, según las cláusulas ya dichas.
Sinaí
¿Cómo pagaré al Señor todo el bien
que me ha hecho?
Levantaré la copa de la salvación
invocando su nombre.
Levantaré la copa de la salvación,
invocando el nombre del Señor.
El Señor siente profundamente la muerte
de los que lo aman.
Señor, soy tu siervo, hijo de tu esclava:
rompiste mis ataduras.
Levantaré la copa de la salvación,
invocando el nombre del Señor.
Te ofreceré un
sacrificio de acción de
gracias invocaré tu
nombre;
cumpliré mis promesas
al Señor en presencia
de todo el pueblo.
Levantaré la copa de la salvación,
invocando el nombre del Señor.
Hebreos 9:11-15 Cristo, en cambio, ha venido como sumo
sacerdote de los bienes definitivos. Es la suya una tienda de la
presencia más grande y más perfecta que la antigua, y no es
hechura de hombres, es decir, no es de este mundo. En ese
santuario entró Cristo de una vez para siempre, no con sangre
de machos cabríos ni de toros, sino con su propia sangre, y así
nos logró una redención eterna. Porque, si la sangre de los
machos cabríos y de los toros y las cenizas de una ternera con
las que se rocía a las personas en estado de impureza, tienen
poder para restaurar la pureza exterior, ¡cuánto más la sangre
de Cristo, que por el Espíritu eterno se ofreció a Dios como
víctima sin defecto, purificará nuestra conciencia de sus obras
muertas para que podamos dar culto al Dios vivo!
Por eso, Cristo es el mediador de la nueva alianza, pues él ha
borrado con su muerte las transgresiones de la antigua
alianza, para que los elegidos reciban la herencia eterna que
se les había prometido.
La sangre de Cristo nos purifica
“Yo soy el pan vivo bajado del cielo, dice el Señor;
quien coma de este pan vivirá siempre”.
Evangelio según St Marcos Mc 14,12-16.22-26
El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando se
sacrificaba el cordero pascual, sus discípulos preguntaron a Jesús:
-¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de pascua?
Jesús envió a dos de sus discípulos, diciéndoles:
-Id a la ciudad y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un
cántaro de agua. Seguidlo, y allí donde entre decid al dueño: El
Maestro dice: «¿Dónde está la sala, en la que he de celebrar la cena
de pascua con mis discípulos?» Él os mostrará en el piso de arriba
una sala grande, alfombrada y dispuesta. Preparadlo todo allí para
nosotros.
Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, encontraron todo tal
como Jesús les había dicho y prepararon la cena de pascua.
Durante la cena, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió,
se lo dio y dijo:
-Tomad, esto es mi cuerpo.
Tomó luego una copa, pronunció la acción de gracias, se la dio y
bebieron todos de ella. Y les dijo:
-Esta es mi sangre, la sangre de la alianza, que se derrama por
todos. Os aseguro que ya no beberé más del fruto de la vid hasta
el día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.
Después de cantar los himnos, salieron hacia el monte de los
Olivos.
La Sinagoga de Cafarnaún.
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Cuerpo y Sangre de Cristo -B-