Hace algún tiempo
en un lugar de Alicante…
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A la altura de la localidad de Benidorm se
divisa el Puig Campana, la montaña mágica
más espectacular de la Sierra de Bernia,
cuya cumbre se encuentra a 1.406 metros
sobre el nivel del mar, lo que la sitúa
como la segunda cima más elevada de
toda la provincia de Alicante, tan sólo
superada por la Sierra de Aitana. Su
inconfundible cúspide, se caracteriza por
la gran brecha, conocida popularmente
como “El Tall de Roldán”,
“EL TALL DE
ROLDÁN”
Justo enfrente del pico, en medio de la bahía de Benidorm, a unos 14
Km. en línea recta de la brecha, se divisa un islote triangular al que
llaman “ L’Illa” , el Islote de Benidorm, sobre cuyo origen circulan
leyendas mitológicas relacionadas con el gigante Roldán.
Si prestamos atención a la forma de los dos lugares, veremos que
parece que se corresponden, como si el islote fuera justo la parte que
le falta a la montaña. …
…Hace muchos siglos, en este lugar vivía un pacífico gigante llamado Roldán: Su
vida era triste ya que no quedaban por la zona más gigantes que él y los
humanos le temían por su fuerza y aspecto, por lo que huían de él en cuanto lo
divisaban.
Un día, en el bosque de la Sierra, se encontró con una muchacha…
…que lejos de huir al verle, le sonrió y Roldán pudo al fin mantener una
conversación amable y cordial con un humano.
Roldán se enamoró perdidamente de la muchacha y ella también le
correspondió con su amor…
…y vivieron muy felices en una cabaña que se construyeron en la Sierra…
…pero un desgraciado día, cuando Roldán había salido de caza…
…se encontró con un extraño desconocido que le advirtió de la
urgente
necesidad de acudir al encuentro de su amada ya que estaba gravemente
enferma y moriría al ocultarse el sol.
.
Roldán desesperado, subió
de un par de zancadas a la
cima del Puig Campana y le
dio una tremenda patada.
El golpe desprendió de cuajo un pedazo de la cima del pico que voló
hasta el mar formando L’Illa, así pretendía que el sol entrara todavía
por la brecha que acababa de hacer y retrasaba la puesta de sol…
pero enseguida vio que no era suficiente…
Entonces, la cogió en sus brazos y corrió hacia la brecha abierta para
que le llegaran los últimos rayos del sol.
Pero su amada murió en sus brazos cuando el sol inevitablemente se
ocultó…
Roldán entonces, bajó a la playa, entró en el mar y depositó el cuerpo
de su amada en el islote formado por la roca arrancada de la cima.
Luego se dejó morir ahogado...
Triste final para una bonita historia de amor…
…aunque ya para siempre y por los siglos de los siglos, descansan los
dos juntos hasta la eternidad.
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