(Páginas del libro: 195, 196, 206, 219, 220, 221, 222, 241,
251)
 Rasgos
generales
 Rasgos formales
 Requisitos
 Evolución
 Influencias literarias
 Esquema de novela
 Esquema de ensayo
 Autores
•
•
•
•
Miguel de Unamuno
José Martínez Ruiz. Azorín
Pío Baroja
Antonio Machado
Diferencias:
MODERNISMO
GENERACIÓN
DEL 98
• Hispanoamericano
• Busca la belleza en el
lenguaje.
• Temas: Exotismo,
fantasía y sensualidad.
(Princesas lejanas)
• Símbolo: el cisne.
• Recursos retóricos.
• Poesía.
• Español
• Busca la verdad y
soluciones.
• Temas: España en su
paisaje, su literatura y
sus gentes.
• Símbolo: Don Quijote.
• Antirretórico.
• Ensayo y novela.
GENERACIÓN DEL 98
Autores: Miguel de Unamuno,
Antonio Machado, Azorín y Pío
Baroja.
• Pérdida de las últimas
colonias: nostalgia de un
pasado glorioso.
• Regeneracionismo:
análisis del desastre.
• Pesimismo:España misma
es vista como algo
problemático (Unamuno
exclamará: “¡Me duele
España!”).
• Búsqueda del alma
hispánica.
• Estilo:
• Austeridad lingüística
• Subjetividad.
• Rescate de viejos vocablos:
arcaísmos.
RASGOS
FORMALES
• Predomina la prosa: ensayo
y novela.
• Temas recurrentes: España
•Paisaje (simbiosis)
•Historia (intrahistoria)
•Literatura (comentarios)
•Conflictos existenciales
• Personajes marginales o
frustrados
Castillo de Sigüenza
1. Nacimientos en años poco
distantes: 1864-1875
2. Formación intelectual semejante:
autodidactismo
3. Relaciones personales: amistad,
tertulias, revistas, "Grupo de los
Tres",...
4. Participación en actos: homenaje
a Larra,...
5. Presencia de un guía: Nietzsche y
Schopenhauer.
6. Lenguaje generacional: ruptura
con el anterior
7.
Anquilosamiento
generación anterior
de
la
1.
Inicios reformistas y
regeneracionistas.
2.
Intervienen en
partidos políticos de
izquierdas: socialistas
o anarquistas.
3.
Fracaso: hondo
desengaño
4.
Escepticismo o
actitud contemplativa
del soñador.

Mariano José de Larra
(s.XIX)
Cervantes (s. XVII)
 Quevedo (s. XVII)
 Fray Luis de León (s. XVI)
 Jorge Manrique (s.XV)
 Arcipreste de Hita (s. XIV)
 Poema de Mio Cid

(s. XII aprox.)
LA NOVELA DE LA GENERACIÓN DEL 98
UNAMUNO
(1864-1936))
BAROJA
(1872-1956)
AZORÍN
(1873-1967)
VALLE-INCLÁN
(1866-1936)
TE
M
A
S
-inquietudes: Niebla y
San Manuel Bueno,
mártir
-envidia: Abel Sánchez
-maternidad: La tía
Tula
-educación: Amor y
pedagogía
-Madrid: La lucha por la vida
-Europa: Las ciudades
- País Vasco: Mar
-Carlismo: Memorias de un
hombre de acción.
(Las tres primeras son trilogías;
ésta, 22 novelas)
- apatía: La voluntad
-literarios: Don Juan, Doña
Inés
-modernistas: Sonatas
-históricas: La guerra carlista
-esperpento: El ruedo ibérico,
Tirano Banderas
R
AS
G
OS
-protagonista = idea
-diálogos densos,
conceptuales,
monólogos y debates
-marco espacio
temporal esquemático.
-protagonista = acción
-diálogos realistas
-mucha acción
-marcos marginales
-descripciones impresionistas
-autor implícito: sus ideas
políticas y filosóficas
-protagonista = cualidad,
defecto
-poco diálogo
-poca acción
-muchas descripciones
-sensaciones y sentimientos
-protagonista = héroe, símbolo
-extremos mucha/poca acción
-muchos diálogos
-muchas descripciones
objetivo: crítica y recuerdo
nostálgico
ES
TI
L
O
-lenguaje preciso
-recuperación del
sentido primitivo de las
palabras
-aparente sencillez
léxica
-desaliño expresivo
-voces de jergas del hampa
-imágenes y comparaciones
expresivas
-rapidez narrativa
-sencillez, precisión
-pocos recursos expresivos
-1ª persona
-presentes... busca implicar
al lector
-experimentación verbal
- lenguaje rico, variado
-convivencia de recursos cultos y
populares
-alusiones clásicas, literarias e
históricas.
EL ENSAYO
UNAMUNO
(1864-1936)
T
I
T
U
L
O
S
T
E
M
A
S
ESTILO
-En torno al casticismo
-Vida de don Quijote y Sancho
-Del sentimiento trágico de la vida en la
historia y en los pueblos
-La agonía del cristianismo
AZORÍN
(1873-1967)
-La ruta de don Quijote
-Los pueblos.
-Castilla.
-visión crítica
-repaso de los valores tradicionales
-importancia a la mística y al Humanismo
-Contrarreforma: importante atraso
cultural.
-Hombre dividido: lo espiritual y lo
material. El primero sólo puede enloquecer.
-El destino del hombre
-La inmortalidad del alma
-Separación entre Iglesia y cristianismo
-geografía manchega
-importancia de la visión de la vida
cervantina
-intenta penetrar en el alma española
-observación lírica y subjetiva
-Castilla: la que mejor ha conservado la
esencia española
-el paso del tiempo: las transformaciones
que produce
-conceptos nuevos:intrahistoria
-densidad conceptual
-abundantes ejemplos
-metáforas aclaratorias
- subjetividad: actitud lírica
-textos descriptivos y narrativos
-recreación de lugares y hechos

Estilo:
• Desentrañar nuevas
palabras y nuevos
significados a otras.
• Busca la densidad de
ideas, la intensidad
emotiva.
• La exactitud de las
descripciones
• Lucha interna: paradojas,
antítesis y
exclamaciones.
 en
prosa:
• Niebla, 1918: inventa el
•
•
•
•
término nivola.
San Manuel Bueno, mártir,
1931.
En torno al casticismo, 1902.
Vida de Don Quijote y
Sancho, 1905.
Del sentimiento trágico de
la vida, 1922.
 en
verso:
• Poesías, 1907
• El Cristo de Velázquez, 1920.
- Es que tú no puedes
suicidarte, aunque lo quieras.
- ¿Cómo? – exclamó al verse
de tal modo negado y
contradicho.
- Sí. Para que uno se pueda
matar a sí mismo, ¿qué es
menester? – le pregunté.
- Que tenga valor para
hacerlo – me contestó.
- No – le dije - , ¡que esté vivo!
- Desde luego!
- ¡Y tú no estás vivo!
- ¿Cómo que no estoy vivo?
(...)
- No, no existes más que
como ente de ficción; no
eres, pobre Augusto, más que
un producto de mi fantasía
(...)un personaje de novela, o
de nivola, como quieras
llamarle.
Pasé en el colegio unos cinco años, que ahora se me
pierden como un sueño de madrugada en la lejanía
del recuerdo, y a los quince volví a mi Valverde de
Lucerna. Ya toda ella era don Manuel; don Manuel
con el lago y la montaña. Llegué ansiosa de
conocerle, de ponerme bajo su protección, de que él
que marcara el sendero de mi vida. Decíase que
había entrado en el seminario para hacerse cura, con
el fin de atender a los hijos de una su hermana recién
viuda, de servirles de padre; que en el seminario se
había distinguido por su agudeza mental y su talento
y que había rechazado ofertas de brillante carrera
eclesiástica porque él no quería ser sino de su
Valverde de Lucerna, de su aldea perdida como un
broche entre el lago y la montaña que se mira en
él. Y ¡Cómo quería a los suyos!. Su vida era arreglar
matrimonios desavenidos, reducir los padres a sus
hijos indómitos, y, sobre todo, consolar a los
amargados y atediados y ayudar a todos a bien morir.
Me acuerdo, entre otras cosas, de que al volver de la
ciudad la desgraciada hija de la tía Rabona, que se
había perdido y que volvió, soltera y desahuciada,
trayendo un hijo consigo. Don Manuel no paró hasta
que hizo que se casase con ella su antiguo novio
Perote y reconociese como suya a la criatura
diciéndole: -Mira, da padre a este pobre crío que
no le tiene más que en el cielo.
Y si la bondad nos eterniza, ¿qué mayor
cordura que morirse? «Verdaderamente
se muere y verdaderamente está cuerdo
Alonso Quijano el Bueno»; muere a la
locura de la vida, despierta de su
sueño.
Hizo Don Quijote su testamento y en él la
mención de Sancho que éste merecía,
pues si loco fue su amo parte a darle el
gobierno de la ínsula, «pudiera estando
cuerdo darle él de un reino, se le diera,
porque la sencillez de su condición y
fidelidad de su trato lo merece». Y
volviéndose a Sancho, quiso quebrantarle
la fe y persuadirle de que no había habido
caballeros andantes en el mundo, a lo
cual Sancho, henchido de fe y loco de
remate cuando su amo se moría
cuerdo, respondió llorando: «¡Ay, no se
muera vuesa merced, señor mío, sino
tome mi consejo y viva muchos años,
porque la mayor locura que puede hacer
un hombre en esta vida es dejarse morir
sin más ni más!» ¿La mayor locura,
Sancho?
“Y consiento en mi morir/con voluntad
placentera clara y pura;/que querer
hombre vivir,/cuando Dios quiere que
muera,/es locura”, pudo contestarte tu
amo, con palabras del maestre don
Rodrigo Manrique, tales cuales en su
boca las pone su hijo don Jorge, el de las
coplas inmortales.
Y dicho lo de la locura de dejarse morir,
volvió Sancho a las andadas, hablando a
Don Quijote del desencanto de Dulcinea y
de los libros de caballerías. ¡Oh, heroico
Sancho, y cuán pocos advierten el que
ganaste la cumbre de la locura cuando tu
amo se despeñaba en el abismo de la
sensatez y sobre su lecho de muerte
irradiaba tu fe, tu fe, Sancho, la fe de ti,
que ni has muerto ni morirás! Don Quijote
perdió su fe y murióse; tú la cobraste y
vives; era preciso que él muriera en
desengaño para que en engaño
vivificante vivas tú.
Este buitre voraz de ceño torvo
que me devora las entrañas fiero
y es mi único y constante compañero
labra mis penas con su pico corvo.
El día en que le toque el postrer sorbo
apurar de mi negra sangre, quiero
que me dejéis con él solo y señero
un momento, sin nadie como estorbo.
Pues quiero,triunfo haciendo mi agonía,
mientras él mi último despojo traga,
sorprender en sus ojos la sombría
mirada al ver la suerte que le amaga
sin esta presa en que satisfacía
el hambre atroz que nunca se le apaga

Temas:
• Evocación de la infancia
• Tierras y hombres de
España
• Subjetivismo: paisajealma

Estilo:
• Técnica miniaturista:
precisión y frases breves.
• Léxico rico.
• Tono crítico y nostálgico.

Novela:
• La voluntad
• Antonio Azorín
• Las confesiones de un
pequeño filósofo

Ensayo:
• Castilla
• Andalucía trágica
• La ruta de Don Quijote y
Sancho

Teatro: - Lo invisible
Entremos en la catedral; flamante, blanca,
acabada de hacer está. En un ángulo, junto a la
capilla en que se venera la Virgen de la Quinta
Angustia, se halla la puertecilla del campanario.
Subamos a la torre; desde lo alto se divisa la
ciudad toda y la campiña. Tenemos un
maravilloso, mágico catalejo: descubriremos
con él basta los detalles más diminutos.
Dirijámoslo hasta la lejanía: allá por los confínes
del horizonte, sobre unos lomazos redondos, ha
aparecido una manchita negra; se remueve,
levanta una tenue polvareda, avanza. Un tropel
de escuderos, lacayos y pajes es, que
acompaña á noble señor. El caballero
marcha en el centro de su servidumbre;
ondean al viento las plumas multicolores de su
sombrero; brilla el puño de la espada; fulge
sobre su pecho una firmeza de oro. Vienen
todos a la ciudad; bajan ahora de las colinas y
entran en la vega. Cruza la vega un río: sus
aguas son rojizas y lentas; ya sesga en suaves
meandros; ya se embarranca en hondas hoces.
Crecen les árboles tupidos en el llano. La
arboleda se ensancha y asciende por las alturas
inmediatas. Una ancha vereda—parda entre la
verdura— parte de la ciudad y sube por la
empinada montaña de allá lejos. Esa vereda
lleva los rebaños del pueblo, cuando declina al
otoño, hacia las cálidas tierras de Extremadura.
Ahora las mesetas vecinas, la llanada de la
vega, los alcores que bordean el río, están
llenos de blancos carneros que sobre las
praderías forman como grandes copos de
nieve.
 Estilo:
• Construcción libre:
invención y
observación
• Extraordinaria
pintura de ambientes
y personajes
suburbiales
• Descripciones
escuetas
• Diálogos auténticos

La lucha por la vida:
• La busca
• Mala hierba
• Aurora roja

Tierra vasca:
• La casa de Aizgorri
• El mayorazgo de Labraz
• Zalacaín el aventurero

La raza:
• La dama errante
• La ciudad de la niebla
• El árbol de la ciencia
Fernando Pérez de Camino: ¡Jesús y adentro!
El mar:
-Las inquietudes de Shanti Andía
-El laberinto de las sirenas
-Los pilotos de altura
-La estrella del capitán Chimista
Las costumbres de Alcolea eran
españolas puras, es decir, de un
absurdo completo.
El pueblo no tenía el menor sentido
social; las familias se metían en sus
casas, como los trogloditas se
metían en su cueva. No había
solidaridad; nadie sabía ni podía
utilizar la fuerza de la asociación.
Los hombres iban al trabajo y a
veces al casino. Las mujeres no
salían más que los domingos a misa.
Por falta de instinto colectivo, el
pueblo se había arruinado.
En la época del tratado de los vinos
con Francia, todo el mundo, sin
consultarse los unos a los otros,
comenzó a cambiar el cultivo de sus
campos, dejando el trigo y los
cereales y poniendo viñedos; pronto
el río de vino de Alcolea se convirtió
en río de oro. En este momento de
prosperidad, el pueblo se agrandó,
se limpiaron las calles, se pusieron
aceras, se instaló la luz eléctrica...;
luego vino la terminación del
tratado, y como nadie sentía la
responsabilidad de representar al
pueblo, a nadie se le ocurrió decir:
«Cambiemos el cultivo; volvamos a
nuestra vida antigua; empleemos la
riqueza producida por el vino en
transformar la tierra para las
necesidades de hoy.» Nada.
El pueblo aceptó la ruina con
resignación.
-Antes éramos ricos -se dijo cada
alcoleano-. Ahora seremos pobres.
Es igual: viviremos peor;
suprimiremos nuestras necesidades.
Aquel estoicismo acabó de
hundir al pueblo.
Era natural que así fuese; cada
ciudadano de Alcolea se sentía tan
separado del vecino como de un
extranjero. No tenían una cultura
común (no la tenían de ninguna
clase); no participaban de
admiraciones comunes: sólo el
hábito, la rutina, les unía; en el
fondo, todos eran extraños a todos.
 Rasgos
modernistas:
 Nostalgia
 Símbolos
 existencialismo
 Temas: España,
tiempo, paisaje, amor
y muerte.
 Estilo sobrio.
 Simbolismo personal.
 Obra:
- Soledades, galerías y
otros poemas.
- Campos de Castilla.
- Nuevas canciones
Recuerdo infantil
Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.
Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel
junto a una mancha carmín.
Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.
Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
mil veces ciento, cien mil,
mil veces mil, un millón.
Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.
Soledades, galerías y
otros poemas.
(Inicios modernistas)
A un olmo seco
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo
amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
Campos de Castilla
Antes de que te descuaje un torbellino
Y tronche el solplo de las sierras blancas;
Antes que el río hasta el mar te empuje
Por valles y barrancas,
Olmo, quiero anotar en mi cartera
La rama de tu rama verdecida.
Mi corazón espera también hacia la luz y
hacia la vida,
Otro milagro de la primavera
Campos de Castilla
- Reflexión histórica y crítica
- Cainismo
- Tono épico
Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".
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NOVELA Y ENSAYO DEL 98