La violencia en los
adolescentes normales
A. Bielsa, Raheb, C. Tomàs, J.
Paidopsiquiatria.
UAB Vall d’Hebron. BCN
¿Hay conductas desviadas en los
adolescentes normales?
A los niños, los adolescentes
Se les insta a distinguir entre:
Las conductas aceptables y las que no lo son
Lo permitido y bueno de lo prohibido y malo
Lo aprenden:
De las normas practicadas por la familia
De las normas aplicadas en la escuela
Y de las que emanan de las instancias
sociales que le rodeen
El aprendizaje para discernir entre lo
correcto y lo incorrecto, al inicio se
basa:
En la constatación de la aprobación o
desaprobación
de los padres frente a la conducta
De forma mas precisa asociando la
reacción con:
La recompensa o gratificación
O con el castigo o la disminución de afecto
(rechazo)
Al acabar el desarrollo de la conciencia
moral este aprendizaje dependerá menos
de las figuras adultas que le rodean
Se basara fundamentalmente en
el sentimiento interno de culpabilidad
Y en el malestar que se genera por
haber trasgredido “las reglas”
La conciencia moral se adquiere a lo largo
de la adolescencia y
de forma total al inicio de la juventud
se desarrolla de forma progresiva
La trasgresión de las reglas es frecuente en
el niño/adolescente
La trasgresión (“normal”) de las reglas
sociales se debe a su vez:
A la inflexión y flexibilidad de los
controles personales
(falta de control de impulso)
A la dificultad de representación del
efecto que un acto pueda tener
sobre otra persona, animal o cosa
Débil noción del bien y del mal
Cuando:
Las conductas antisociales
Son frecuentes e intensas
Se mantienen durante un largo periodo (como
mínimo entre seis meses a un año)
Si aparecen de forma claramente deliberada
No se producen por la necesidad de un
sentimiento de “deseo de cambio”
No se acompañan de sentimiento de malestar
Debemos pensar
En el desarrollo de una personalidad
antisocial o en la aparición de una
situación de delincuencia
El desarrollo del juicio moral
¿Cómo se desarrolla el juicio moral?
Kohlberg proponen tres niveles con
dos estadios cada uno de ellos
Lo cual:
Permite precisar
el tipo de juicio moral que es capaz de
establecer un adolescente
con desviación conductual o
delincuente
Al permitir ver
en que estadio esta su desarrollo
evolutivo
... Juicio moral
Nivel I: Nivel pre-moral (4-13 a.)
Responden a las reglas culturales por
control exterior (padres o educadores)
El principio moral está en los demás
La respuesta es para evitar un castigo o
conseguir una recompensa
Estadio 1º
Orientación hacia el castigo-obediencia.
Las consecuencias físicas condicionan su
maldad o bondad
Estadio 2º
Orientación hacia el hedonismo instrumental.
Aceptan las reglas por interés personal
“que me das que te doy”
... Juicio moral
Nivel II: Nivel moral o convencional (13-20 a.)
El control de la acción es cada vez mas interior
Para las personas “que cuentan”
se desea ser considerado como “bueno”
(padres, familia, grupo, nación)
Estadio 3
Orientación hacia el mantenimiento de una buena
relación
“¿soy una buena hija?”, se necesita la aprobación
de los demás
Estadio 4
Orientación hacia la autoridad y el orden
“es necesario mantener el orden y la ley”,
sentimiento del deber, respeto hacia la autoridad,
preserva el orden social establecido
... Juicio moral
Nivel III: Nivel post-moral o post-convencional
Se reconoce la posibilidad de conflicto entre
normas sociales
Aparece la elección personal.
El control es totalmente interior.
Disciplina interna. Sentimiento propio de bien y mal
Estadio 5
Debemos respetar las libertades individuales y
los derechos fundamentales.
Criterio racional. Relatividad. Aceptación de cambio si el
bien común lo exige
Estadio 6
Orientación ética. Haz lo que la conciencia te dicte.
La opinión de los demás no cuenta. Se atiende solo a la
propia conciencia. Principio de respeto y dignidad humana
¿Qué factores favorecen la agresividad
en los niños y adolescentes?
Factores ambientales
Factores internos
Modificaciones del cuerpo y del
lenguaje
Factores ambientales
Actitud violenta
Falta de ética
Cambio de estatus social
Presiones externas
Ambientales (I)
Actitud violenta de la sociedad:
Exige respuestas inmediatas
La falta de satisfacción inmediata
Provoca rebeldía en el sujeto
En algunos sujetos la agresión
aparece
por propia exclusión o
porque sus déficits
no les permiten asumir la resolución del
conflicto creado y
aparece la frustración del fracaso,
que lleva a la agresividad
Ambientales (II)
Falta de ética
La falta de ética y desprestigio social
de "la moral" y de "los valores"
emerge como otro de los factores
Se acepta tácitamente la corrupción
como fundamento del funcionamiento
social y
Se presume la violencia en los
demás.
Ambientales (III)
Cambio de estatus social
En los adolescentes hay un cambio de
status social
se pasa de las limitaciones de la infancia a
los privilegios de ser “adulto”
El contenido del nuevo estado se
modifica y aparece:
la libertad,
la autonomía y
la independencia potencial
Ambientales (IV)
Presión externa
Las presiones excesivas de la
realidad:
Acontecen si el entorno es rígido o con
demasiada presión
en oposición al deseo natural
suele llevar al
"paso al acto"
Factores internos
Dependen de variables individuales y
favorecen la agresividad
La angustia precisa una descarga
acción esencial que facilita el paso al acto.
Conflicto actividad/ pasividad
El miedo a la pasividad
Lo resitúa en la sumisión infantil y
Lo aboca a la acción
Cambio corporal y del lenguaje
el equilibrio entre el lenguaje y la acción se perturba
La angustia, y la predisposición para el paso al
acto. Se desencadena:
La dialéctica entre:
el lenguaje (código hablado) y
el grito (descarga motriz del cuerpo) que depende
de la transformación corporal
la fuerza muscular acrecentada y el aumento
de la energía favorece la acción
El trastorno del esquema corporal modifica la
noción de identidad
Cambio corporal y del lenguaje (2)
La comunicación se ve alterada
Si el adolescente tiene poca facilidad de
palabra habrá un incremento de la acción con
paso al acto :
(El lenguaje generalmente en la adolescencia es
inadecuado para expresar lo que se siente)
Para manifestar lo que se siente aparecerá un
nuevo vocabulario,
(una nueva forma de expresión propia a la
subcultura del adolescente).
¿Cuáles son los factores de
riesgo?
Individuales
Familiares
Sociales
Factores de riesgo individuales
La predisposición genética:
Sobrecarga en la Psicopatología familiar.
Trastornos psicopatológicos (+ fctes)
Hipercinesia,
Trastornos de tipo depresivo,
Trastornos de personalidad,
Adicción a drogas
Los rasgos de personalidad que mas
favorecen la agresividad habrá:
la inseguridad
la inmadurez afectiva
la intolerancia a la frustración
la dependencia afectiva
Factores de riesgo familiares
Disfunción parental
(separación, divorcio o absentismo parental
prolongado)
Perturbación dinámica de los subsistemas
familiares
Facilitación ansiosa por incapacidad de
contención
Autoritarismo
++
Malos tratos
Negligencia educativa
(ausencia de actitud dialogante, falta
de ayuda en los estudios...)
Déficit en la actividad de relación
social familiar integradora con otras
familias
Déficit en la educación ocupacional
de la actividad de ocio
Factores de riesgo sociales
Paro
Marginación
Modificación sociocultural o
socioeconómica
Distorsión entre lo deseado y lo
asequible
Disfunción entre lo habitual del
medio familiar en que se vive y lo
posible por propio recurso
El rechazo a la autoridad
¿Cómo se entiende el rechazo
a la autoridad?
En particular el adolescente,
tiende a oponerse a las exigencias de los
padres o los profesores, y
ésta actitud de oposición se comprende
como deseo de afirmación,
para llegar a la autonomía.
A lo largo del desarrollo,
deberá conciliar las demandas de la
autoridad
con sus deseos de autonomía y reafirmación
del yo.
Conviene examinar
si el rechazo a la autoridad es correcto y
Lleva a una verdadera autonomía que presupone
un deseo de responsabilidad
O bien
Si solo es una oposición
fundada en el sentimiento de incomprensión o
de ser privado de cualquier elección,
de ser controlado, dominado por otros,
de no poder realizarse, etc.
El rechazo a la autoridad se traduce
por el hecho de no poder seguir las
normas,
de no prestar atención a la demanda
Por llevar la contra, pasar de las reglas y
Ser provocador e irrespetuoso.
Implica un problema significativo
si es con los padres o la fratria,
Al igual que con los profesores
con los compañeros más próximos,
perturba las relaciones interpersonales.
Tipos de autonomía
Autonomía de
comportamiento
Autonomía afectiva
Autonomía de principios
Autonomía de comportamiento
Es la primera y la más buscada por el
adolescente
Desea adoptar nuevos
comportamientos,
tener nuevas experiencias,
expresarse a través de su conducta
“Soy capaz, yo solo, por mí mismo”,
“Quiero hacer lo que me plazca”
Autonomía de comportamiento (2)
Atañe a las decisiones que adopta en la
organización de su vida cotidiana,
sin referencia con la autoridad parental.
El enfrentamiento entre
el control parental y
el compromiso de una conducta personal
produce normalmente conflictos en cuanto a
vestimenta, horarios de salidas, resultados
escolares, tipos de amigos, participación en tareas
domésticas...
Autonomía afectiva
Es más compleja.
El adolescente pretende romper los lazos de
dependencia que lo atan a su familia.
Si su deseo es tolerado, tendrá la sensación
de que lo abandonan o no se ocupan de él,
es decir, se siente rechazado o quizás quieren a
otros mas que a el.
Tal situación produce inseguridad
entre los deseos de autonomía (afirmación del
yo) y
la dependencia (afecto),
los deseos de alejamiento y los de
aproximación.
La autonomía afectiva conlleva
la responsabilidad personal,
la preocupación por organizarse,
de tomar conciencia
(por ejemplo, ocuparse de sus tareas
escolares, de sus efectos personales, etc.)
Se relaciona
con la necesidad de liberarse de la
dependencia afectiva
En relación a los padres y
poner distancia con la familia
Autonomía de principios
A menudo solo se adquiere al final de la
adolescencia
Implica la capacidad para definirse como entidad
propia
a través de sus gustos, sus intereses, sus preferencias, sus
proyectos, sus valores.
Afronta los problemas de la existencia, define su
estilo de vida.
El sentimiento de identidad se funda en
los valores políticos, morales o religiosos
actitud escolar y profesional (escuela y trabajo)
implicación sexual (roles sexuales, las relaciones
sexuales..)
Asumir unos principios personales,
Se traduce en un comportamiento
concreto,
puede desencadenar una confrontación
con los padres
precisamente porque “todos” lo convierten
en
“una cuestión de principios”
La oposición a los padres
debe situarse en el contexto
de la adquisición de la autonomía
Relación padres-hijos
¿Qué datos se han encontrado sobre
la relación padres-hijos?
20-30% pretende no sentir ninguna dificultad con sus
padres y, si las ha tenido, han sido más que superadas.
50% admite la presencia de problemas momentáneos,
conoce el origen de las discusiones y emite reproches
menores en relación con sus padres.
20% habla de conflictos serios y constantes y confiesa
ser víctima de una cierta incomprensión.
5-10% vive conflictos agudos, sufre un sentimiento de
rechazo, desaprueba la actitud de incomprensión y la
rigidez de los padres y manifiesta diferencias
profundas de opinión.
Este grupo presenta crisis abiertas, enfrentamientos
violentos y hasta fugas del domicilio
Relación padres-hijos
Sin problemas
Discusiones
menores
Conflictos
serios
Conflictos
agudosRechazo
Relación padres-hijos (2)
En una encuesta realizada sobre 13.000
estudiantes de secundaria, los
investigadores constatan que
el 73% de los adolescentes aprecian mucho a
sus padres y se sienten en deuda hacia ellos
para el resto de su vida
El 75% no cree que los padres debieran
sacrificarlo todo por sus hijos
El 80% cree que los dos padres deberían
asumir partes iguales de responsabilidad en
la familia
El 75% no siente ninguna necesidad urgente
de casarse o de dejar la casa.
Relación padres-hijos (3)
Otros autores constatan que la mayoría
de los adolescentes afirma saber amar y
respetar a sus padres;
el 75% dicen creer conocer verdaderamente
a su madre,
el 60% piensan verdaderamente conocer a
su padre,
el 78% tienen mucho afecto hacia los
padres,
el 88% los respetan en tanto que son
individuos,
casi todos creen que sus padres les aman
Relación padres-hijos (4)
•Más del 60% de los adolescentes
afirman llevarse bien con sus padres
y disfrutar de su compañía
•El 25% experimenta posiciones más
críticas
•El 5% describen a la familia como
un lugar de alienación de sus
libertades individuales
¿Qué actitud tienen los padres?
Ciertas encuestas demuestran que los adultos
manifiestan una actitud sensiblemente más
negativa cara a los adolescentes
Estos sentimientos negativos son a menudo
influenciados por estereotipos desfavorables
Los padres asocian la adolescencia a
problemas de sexo, drogas, alcohol y
delincuencia
Los padres de bajo nivel socioeconómico tienen
una actitud más desfavorable que los padres
que pertenecen a un nivel socioeconómico más
elevado.
El funcionamiento familiar
Sobre el funcionamiento familiar
En las chicas la autonomía afectiva se adquiere
menos nítida y rápidamente que en los chicos.
Las adolescentes se muestran, en general,
preocupadas por mantener los lazos afectivos con
la familia y tienden a reproducir los ideales y los
modelos familiares,
Los chicos optan mayoritariamente por modelos de
éxito y de vida social exteriores a su propia familia,
definen su porvenir por la realización de sí
mismos.
Esta diferencia refleja los estereotipos sociales
ligados a los roles masculinos y femeninos, y
explica que los chicos presenten más problemas
de insubordinación e indisciplina que las chicas.
Sobre el funcionamiento familiar (2)
El análisis del funcionamiento familiar revela
un desequilibrio entre el ejercicio de la
autoridad parental cuando los padres son
excesivamente rígidos o extremadamente
permisivos.
En un estudio sobre los diferentes tipos de
relaciones entre padres y adolescentes, se
investigó sobre la conveniencia o no de que
los adolescentes participasen en las
discusiones y decisiones que les
concernían.
Sobre el funcionamiento familiar (3)
Distinguió siete tipos de familia:
autocrática
autoritaria
democrática
igualitaria
tolerante (o permisiva)
negligentes o “laisser faire”
ciega (o ignorante)
Sobre el funcionamiento familiar (4)
Sentimiento de rechazo o aceptación
Los adolescentes confrontados a modelos
parentales de tipo democrático, igualitario o
tolerante raramente experimentan
sentimientos de rechazo
de un 40 a un 42% de los adolescentes que
se enfrentan a modelos autocráticos y
autoritarios se sienten rechazados
entre el 56 y 58% de los adolescentes
confrontados a modelos laisser faire
(negligentes) y ciegos experimentan
sentimientos de rechazo
Sobre el funcionamiento familiar (5)
Dependencia-Independencia
Confianza-No confianza
El modelo democrático da lugar a sentimientos de
independencia y de confianza más elevados
(padres que justifican sus decisiones)
los adolescentes estiman disponer de una libertad
suficiente y se sienten tratados como adultos
Los padres autocráticos, que raramente justifican
sus decisiones, son más susceptibles de tener
adolescentes dependientes, faltos de confianza en
sus decisiones
Los padres de tipo ciego tienen a menudo
adolescentes independientes, pero insatisfechos
del rol jugado por los padres
Sobre el funcionamiento familiar (6)
Dependencia-Independencia
Confianza-No confianza
Los modelos parentales que suscitan menos
problemas en el adolescente son aquellos que
combinan la autoridad y el afecto sobretodo los
modelos democrático e igualitario.
Los otros modelos tienen una incidencia negativa:
el adolescente se siente abandonado y rechazado
desarrolla sentimientos de hostilidad
riesgo de volverse dependiente
de falta de confianza en sí mismo
de insatisfacción con sus padres
El comportamiento
agresivo
El comportamiento agresivo
Las manifestaciones agresivas
evolucionan a lo largo del desarrollo
A medida que el niño se hace mayor tiende a
ejercer un mayor control sobre sus pulsiones
agresivas,
de manera que éstas se experimentan en
forma más socializada y aceptable,
se manifiestan más mediante palabras que
por actos, y
de manera más atenuada y moderada.
Este cambio se opera progresivamente.
Desarrollo del comportamiento agresivo
Niños de 1 a 2 años
El niño pequeño de 1 a 2 años puede
manifestar crisis de rabia
Por una reivindicación o frustración
Grita, se tira al suelo, patalea y golpea
objetos;
La reacción de rabia expresa
más displacer de manera bruta
que agresión hacia los demás
Desarrollo del comportamiento agresivo (2)
Niños de 2 a 3 años
Presenta conductas propiamente agresivas
(fase del “no”, del oposicionismo)
Se enfrenta a lo que se le pide,
Se muestra colérico, pega al adulto;
Actúa de la misma manera con sus
compañeros:
muerde, estira el pelo, pellizca, araña, pega,
rompe juguetes, etc.
Desarrollo del comportamiento agresivo (3)
Niños a partir de 4 años
Manifiesta más su agresividad de
forma verbal mas que por acciones
Las crisis de cólera son
generalmente menos frecuentes y
menos intensas;
La agresividad se expresa parcialmente
a través del juego y los sueños de
contenido agresivo
Desarrollo del comportamiento agresivo (4)
Niños en edad escolar
los comportamientos agresivos
persisten pero controlados:
balanceos, tirones entre unos y otros,
batallas
La agresividad verbal es mas
elaborada:
burlas
provocaciones verbales cara a cara con
otros niños
Desarrollo del comportamiento agresivo (5)
Adolescentes
El adolescente manifiesta sobretodo
agresividad verbal;
los altercados físicos son raros o
desaparecen
En el curso del desarrollo,
los chicos son, generalmente, más
agresivos
y las chicas más pacíficas
Desarrollo del comportamiento agresivo (6)
La agresividad excesiva,
Es un problema
si perturba la relación con el entorno
por una falta evidente de control .
El comportamiento agresivo se puede manifestar:
Agresividad verbal,
cólera;
agresividad contra los objetos,
agresividad física dirigida contra las personas.
Alrededor de un 7% de los niños y adolescentes
presentan agresividad excesiva;
esta frecuencia se mantiene relativamente estable a lo largo
de todo el desarrollo.
Tipos de agresividad
Agresividad verbal
Agresividad contra los
objetos
Agresividad contra las
personas
La agresividad verbal
La agresividad verbal
Hacia los 4 años los niños abandonan
habitualmente el recurso a las crisis de
cólera y toleran más las privaciones y
las faltas
Algunos niños y adolescentes
continúan, sin embargo, utilizando este
tipo de comportamiento de manera
regular en sus relaciones con los otros;
las crisis de cólera son en este caso
utilizadas para impresionara al adulto,
para disgustarlo, o para que ceda
La agresividad verbal (2)
Algunos niños, sobretodo en edad escolar,
son extremadamente intolerantes a la
frustración y recurren a las crisis de cólera, o
amenazan con hacerlas, para manipular su
entorno
La relación con el adulto se establece sobre la
base de un chantaje o intercambio, bajo una
atmósfera de relación forzada constante
La interacción entre padres-niños (o
adolescentes) se cristaliza alrededor del
recurso a la presión
los padres dan un mensaje de tipo “si tú haces
esto, tendrás lo otro” y el niño utiliza la misma
estrategia: “si me das esto, haré lo otro”
La agresividad verbal (3)
Es descrito por los padres como difícil,
intolerante, impulsivo, impaciente y
provocador;
busca utilizar a sus padres y a los que
viven a su alrededor (compañeros o
padres) como simples instrumentos
puestos a su disposición
No soporta ningún rechazo ni retraso en
la satisfacción de sus necesidades.
La agresividad verbal (4)
Los padres pueden quedar atrapados por la
actitud del niño o del adolescente
Se sienten culpables o malos padres si no
ceden a sus demandas
No se atreven a enfrentarse con sus hijos
imponiendo límites o justificando los rechazos
a sus demandas.
Pueden, en ciertos casos, estar a la
disposición de sus hijos ser víctimas de los
niños o adolescentes que se convierten en los
“reyes y señores” de la casa
La agresividad verbal (5)
El niño o adolescente puede utilizar el mismo
tipo de relación con otras personas (abuelos,
profesores).
La desorganización del comportamiento
(llantos, gritos, amenazas, burlas,
vociferaciones) le puede permitir manejar su
entorno.
Puede igualmente recurrir a la misma estrategia
en las relaciones con sus compañeros; por
ejemplo, puede atacar verbalmente a los otros,
hacer una escena y abandonar el juego (en
lugar de aceptar que ha perdido), gritar o
amenazar cuando está en desacuerdo o
enfadarse por pequeños detalles
La agresividad verbal (6)
El comportamiento agresivo del niño o el
adolescente en el seno de la familia indica a
menudo problemas de interacción
importantes
Los padres son permisivos y débiles,
No consiguen ponerse de acuerdo sobre la
línea de conducta que deben mantener,
Los conflictos entre ellos aparecen por el
tema de la educación del niño o el
adolescente, el cual observa y saca el máximo
partido del desacuerdo de sus padres
“Papá está de acuerdo, mamá no lo está”
La agresividad verbal (7)
Cuando uno de los padres (padre o madre)
quiere mostrarse más firme, el otro busca
proteger al niño o adolescente y establecer
una complicidad con él
Se crean juegos de alianzas y oposiciones, a
veces muy patológicos, en el seno de la familia
Las maniobras de chantaje y de manipulación
utilizadas por el niño o el adolescente serán
eventualmente la puerta de entrada a
dificultades más importantes, entre otras a
comportamientos francamente delincuentes
La agresividad contra los
objetos
La agresividad contra los objetos
El comportamiento agresivo puede no solamente
manifestarse verbalmente, sino también
físicamente
El niño en edad escolar puede lanzar o destruir
objetos, se trata de un comportamiento situado a
mitad camino entre la agresividad verbal que se
pierde en cualquier cosa en el vacío, y la
agresividad física dirigida directamente contra el
otro
El niño o adolescente puede enfadarse con los
objetos que pertenecen a sus padres o a su
familia: lanzar un bote o un plato, romper un
mueble, desgraciar una parte de la casa (el baño,
el comedor..)
La agresividad contra los objetos (2)
El niño o adolescente puede igualmente
destruir los objetos que le pertenecen y a los
cuales está muy vinculado
El comportamiento destructor se vuelve más
grave a ojos de los que le rodean puesto de
deja huellas:
el objeto debe ser reparado o reemplazado
Puede presentar este tipo de
comportamientos o amenazar con hacerlo
después de experimentar una frustración
banal y normal (denegarle un regalo o un
permiso).
La agresividad contra los objetos (3)
Si los padres han estado involucrados
en una relación patológica con el niño o
adolescente y ceden a sus crisis de
cólera, no sabrán como hacer frente
cuando la tome con los objetos.
Sucede lo mismo cuando los padres
prefieren no intervenir, temiendo
empeorar la situación y aumentar la
agresividad del niño o el adolescente
que amenaza con tomarla con ellos
físicamente.
La agresividad contra los objetos (4)
Los padres son a veces tolerantes y
silenciosos frente a los comportamientos
destructores porque temen los conflictos
y la repercusión en la pareja.
La conducta destructora del niño o del
adolescente se traduce tanto en el ataque
masivo de la autoridad de uno de los dos
padres, como la agresividad de uno de
los padres hacia el otro cuando la
complicidad patológica se ha instalado.
La agresividad contra los objetos (5)
La utilización de objetos puede estar
considerada como un medio de desviar la
agresividad para no hacerla llegar
directamente sobre el otro
Debe sobretodo comprenderse como un
paso al acto indicando una incapacidad
flagrante de verbalizar la agresividad
El niño o adolescente manifiesta una
importante intolerancia a la frustración, al
mismo tiempo que una débil capacidad de
mentalización
La agresividad contra los objetos (6)
El recurso a este tipo de
comportamiento se observa en las
familias donde
los padres son débiles o temerosos
la falta de entendimiento conyugal es
latente o abierta
Se observa en ciertas familias donde
la violencia verbal o física es un
modo corriente de comunicación
La agresividad contra los objetos (7)
Las divergencias y los conflictos
no son discutidos o hablados,
pero sí ridiculizados frente a frente
o descargados a través de objetos
con puñetazos o patadas
La comunicación familiar se
establece bajo la forma de
descargas, de pasos al acto, si
bien ésta debería ser verbal
La agresividad contra los objetos (8)
El comportamiento destructivo puede
igualmente expresarse fuera del círculo
familiar, en el contexto escolar
El niño o adolescente puede reaccionar a
una frustración (mal resultado, castigo
recibido) y la emprende con objetos
pertenecientes al colegio
rompe las cerraduras de las puertas
pinta las paredes con graffitis o
estropea el material
La agresividad contra los objetos (9)
También puede, sin motivo aparente,
expresar su malestar interior o su
agresividad latente cometiendo
pequeños actos de vandalismo cuando
va deambulando y presumiendo en los
pasillos o las estancias del colegio.
En este caso, el comportamiento
destructor es solitario y no se incluye en
el contexto de una banda o de
actividades más delictivas
La agresividad contra las
personas
La agresividad contra las personas
La agresividad del niño o del adolescente
puede finalmente expresarse físicamente,
aplicándola directamente sobre los demás.
Los niños en edad escolar pueden atacar
a otros niños, a menudo más pequeños,
más jóvenes o más inhibidos;
utilizan la provocación verbal (burlas,
insultos)
la provocación física (empujones, zancadillas,
codazos, etc.)
con el fin de desencadenar una
confrontación física.
La agresividad contra las personas (2)
El niño agresivo pone literalmente al otro en el
desafío de medirse a sí mismo
Si el otro niño no lo hace, lo ridiculiza y lo trata
de miedoso; en el caso de que responda a la
provocación, es acusado de haber empezado y
haber desencadenado la pelea
El mecanismo de identificación del agresor es
corrientemente presentado en este tipo de
altercado
“no he sido yo el que ha empezado, ha sido el otro”
La agresividad contra las personas (3)
El niño o adolescente se siente
fácilmente provocado
Todo es un pretexto para justificar su
agresividad (por ejemplo, una mirada,
una sonrisa)
Busca descargar la agresividad retenida
a la más mínima ocasión que se le
presenta
Los mecanismos de control son débiles,
el deseo de dominar al otro es
importante
La agresividad contra las personas (4)
El niño o adolescente es identificado
rápidamente por el grupo como alguien del
cual hay que alejarse, al cual se le teme
físicamente, es impopular y aislado
socialmente.
Estos niños tienen una imagen de sí
mismos negativa (a causa de sus malos
resultados escolares, de un peso excesivo o
de un fracaso deportivo)
Busca valorarse a sí mismo convirtiéndose
en un líder y usando su fuerza física
La agresividad contra las personas (5)
El niño o adolescente puede
igualmente, en el interior del colegio
o de un grupo, amenazar con
recurrir a la fuerza física si los otros
no se doblegan a sus exigencias
Pide que se le dé regularmente
dinero o que se venda droga u
objetos robados para embolsarse él
los beneficios.
La agresividad contra las personas (6)
El adolescente puede hacerse rodear de
cómplices que utiliza para pegar o intimidar
a otros adolescentes
Puede servirse de chantajes (desvelar un
secreto a los padres o profesores) para
obligar al otro a someterse a sus exigencias
La mayoría del tiempo, los niños o
adolescentes que recurren frecuentemente a
la fuerza física para imponerse a los otros
presentan rasgos delincuentes o cometen
efectivamente esos delitos
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La violencia en los adolescentes normales.