IIAP — PBIO
Proyecto:
“Uso y conservación de territorios comunales” (UCoTeC)
Convenio:
“Sociodiversidad bosquesina”
Universidad Nacional de Colombia - IMANI, Leticia.
Contrato (2004):“Conservación y uso sostenibles de la biodiversidad en
comunidades bosquesinas”
Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES), Lima.
Contrato (2005):“Libertad, dependencia y constreñimiento en la sociedad
bosquesina amazónica”
CONCYTEC, Lima.
Exposición: Avances de investigación:
ECONOMÍA BOSQUESINA
Planteamiento teórico.
La doctrina económica liberal
lógica “universal”:
lógica del desarrollo:
necesidad
“pobreza”
más dinero
gasto (energía, dinero)
mayor productividad e ingreso para
mayor gasto y consumo
satisfacción
mayor satisfacción
“nivel de vida más elevado”
—> La satisfacción de las necesidades — siempre supuestamente
“ilimitadas” — ocurre en el mercado.
En la sociedad bosquesina:
1.
Fuentes del consumo:
—> No todas las necesidades de consumo se satisfacen en el mercado.
—> El bosquesino consume en parte lo que el mismo produce o adquiere en la naturaleza.
2.
Modos de la satisfacción:
—> El bosquesino satisface sus necesidades no sólo consumiendo.
—> Los modos vivenciales de satisfacción son múltiples, siendo las necesidades también
múltiples.
necesidades :
satisfacciones:
alimentación
}
acomodación (vivienda, vestimenta) }
consumo —> producción
{
—> mercado
curación/salud
{ “posta de salud estatal”
socialidad
{ sociabilidad
motricidad
movilidad
sexualidad
relaciones matrimoniales
relaciones extra-matrimoniales
sublimación del deseo: gusto en:
—> consumo suntuario
—> sociabilidad
—> movilidad
“educación escolar”
“escuela estatal”
—> El consumo sólo es un modo de satisfacción, y el consumo mercantil sólo una parte de este
modo de satisfacción.
—> A la variedad de necesidades bosquesinas corresponde una variedad de satisfacciones
bosquesinas que la doctrina económica liberal no toma en cuenta.
Deducimos las necesidades ontológicas de las condiciones de vida generales de los seres humanos:
-alimentación (“comer”, “beber”)
-acomodación (“abrigarse”, “cubrirse”)
-curación
(“búsqueda de “salud”)
-socialidad
-motricidad
-sexualidad
Observamos y describimos las conductas (gestuales y discursivas) del actor que manifiestan la
satisfacción de las necesidades ontológicas:
—> actividades en interacción gestual y discursiva con otros
—> buen humor, risa, aliento en el esfuerzo, interacción divertida y
relajada, provocativa y reactiva con humor/risa
Inducimos de estas múltiples observaciones que la satisfacción siempre implica gusto, placer.
Desde luego: La satisfacción de una necesidad (1) no se vive como el simple establecimiento
de un balance mecánico, puntual, “contable”, (2) no se obtiene sólo consumiendo
(como lo considera la economía liberal, “racional”, de origen protestante y puritano):
(1) hambre - alimento
sed - bebida
dolor - remedio
excitación sexual - mujer/hombre
(2) necesidades ilimitadas - consumo de bienes escasos
= el a priori del mecanismo económico determinante de la escasez.
al contrario: la satisfacción es un proceso gustoso, placentero
La satisfacción placentera no es puntual, siempre dura un tiempo; es parte
del tiempo vivido del ser humano siempre activo (motricidad) e interactivo
(socialidad).
Las ecuaciones económicas de los desarrollistas:
mayor acceso al mercado = mayores ingresos = mayor satisfacción de
necesidades = mayor bienestar
—>
Visión sesgada y parcial de las necesidades y satisfacciones
bosquesinas
Por eso:
1)
2)
desfase entre las motivaciones del promotor urbano
y las motivaciones del actor bosquesino
falta de durabilidad social y sostenibilidad técnica de los
proyectos —> “fracasos”
La “pobreza” y la “racionalidad económica” según los desarrollistas:
“Pobreza”:
—> La referencia comparativa: el estándar de vida de la clase media urbana
—> A partir de esta referencia los desarrollistas postulan:
(1) que esta clase social satisface el conjunto de sus necesidades básicas en alimentación,
acomodación (vivienda, vestimenta), salud y educación,
(2) que su nivel de consumo debería generalizarse a la población rural y
(3) que una mayor participación de la población rural en el mercado por medio del aumento de
su producción le dará acceso a este nivel urbano de consumo.
“Racionalidad económica”:
El objetivo motivador de todo actor económico “racional” es:
alcanzar los mayores beneficios con el mínimo de costos (teoría de la maximalización).
esta racionalidad se sustenta en la siguiente situación, en la que, supuestamente, el actor económico
“racional” siempre se encuentra y decide:
sus necesidades son ilimitadas; los bienes de consumo y el dinero son escasos.
Lógica de la empresa y del consumidor:
(1) Para la empresa, el mayor beneficio se expresa en términos de ganancias monetarias;
(2) para el consumidor, el mayor beneficio consiste en la mayor cantidad o calidad de un bien o
servicio al menor precio.
—> En ambos casos, el dinero es, a la vez, el referente para apreciar y justificar el comportamiento
racional del actor económico y su factor motivador.
El motor de toda la economía, vista desde la perspectiva liberal, es el afán de los actores
económicos — las empresas y las personas — de ganar más dinero, sea vendiendo más a mayor
precio, sea comprando más o mejor a menor precio.
—> En los proyectos de desarrollo convencionales, habituales:
el papel decisivo y supuestamente motivador sigue jugando la voluntad de ganar más dinero
que se imputa al actor bosquesino
Si eso fuera cierto, entonces:
(1) ¿Porqué en San Antonio del Pintuyacu (afluente del Nanay) el criadero de chanchos de raza
construido con cemento por los mismos comuneros con el apoyo y a sugerencia de FONCODES ha
sido abandonado a penas terminado el proyecto oficial, los chanchos vendidos, matados o, en una o
dos familias, en seguida cruzados con chanchos criollos?
—> Hay demanda de carne de chancho en Iquitos, a un día de viaje en bote; también regatones
compran.
(2) ¿Porqué las dos piscigranjas en Santa Rosa (Bajo Ucayali), implementadas con el apoyo de
FONCODES y Caritas están fuera de uso y el molino de arroz, donado por FONCODES, es usado sólo
casualmente?
—> En Requena, adonde los comuneros se desplazan frecuentemente, el pescado se compra a diario y
el arroz pilado se podría vender a mayor precio.
(3) ¿Porqué en Santa Elena (Medio Tigre) las 17 jaulas para crianza de peces en la cocha, promovidas en
2001-2002 por la ONG italiana Terra Nuova, se han dejado deteriorar y desaparecieron 6 meses
después de la salida de la ONG?
—> El pescado se podía salar y vender a regatones o en Iquitos.
(4) ¿Porqué, en Pucaurquillo huitoto (Bajo Ampiyacu), 16 piscigranjas ya acabadas o a medio hacer,
promovidas en los años 1990 por FONCODES e instaladas con mucho trabajo por los mismos
comuneros están vacías y no producen?
—> En Pebas, a 40 min. en pequepeque, hay días en que falta el pescado en el mercado local.
Los ejemplos de este tipo se podrían multiplicar al infinito y en campos tan variados como el cultivo de
camu-camu, la crianza de gallinas, la reforestación, la crianza de majás etc.
“Ahí está la plata”, dicen los promotores, pero parece que el bosquesino no entiende.
La “pobreza” y la “racionalidad económica” son nociones etnosuficientes urbanas —> no logran dar
cuenta de la lógica de vida subjetiva del bosquesino:
sus motivaciones—acciones—finalidades—priorizaciones
—> porque proyectan sobre la realidad bosquesina categorías de un sujeto urbano que se
identifica con la racionalidad económica liberal y el estándar de vida urbano.
Los proyectos de desarrollo llaman “necesidades” lo que son “necesidades urbanas” (estándar de
referencia); nunca se preguntan cuáles son las necesidades propiamente bosquesinas.
Distinción entre “necesidades” y “desiderata”
(1) El bosquesino satisface sus necesidades diarias correspondientes a su estándar de vida
— gracias a su producción
— gracias a sus ingresos monetarios casi diarios modestos
— gracias a la reciprocidad (préstamos, trueque...)
= lo que el bosquesino satisface cotidianamente son sus necesidades
—> En términos monetarios: Consumo diario “modesto” pero “satisfactorio”
(2) El bosquesino satisface sus desiderata ocasionalmente y parcialmente (<“deseo”)
— gracias a ingresos mayores ocasionales (habilitación, préstamo, adelantos, cosecha de arroz,
faenas de madera, ...)
= de lo que el bosquesino sueña y lo que satisface ocasionalmente y parcialmente son sus
desiderata
—> En términos monetarios: Consumo oportunista suntuario (<“abundancia”) y
placentero/ gustoso.
(3) Las necesidades del bosquesino no son las necesidades del urbano
—> pues las satisfacciones bosquesinas residen en el modo de vida bosquesino con sus múltiples
necesidades (ver cuadro 2)
(4) Los desiderata del bosquesino son
— en parte distintos de los desiderata del urbano (pequepeque, motosierra, red-trampa...)
— en parte los mismos (estandarización de los bienes del mercado, efecto de moda, imitación
del modelo urbano...)
Necesidades y desiderata son nociones relativas, no “universales”.
PERO:
LA MISMA VERDAD DICHA DE OTRA MANERA:
Habiendo comprendido nosotros, profesionales urbanos, las satisfacciones bosquesinas de la
motricidad y la socialidad, podemos preguntarnos:
¿En el fondo, estas necesidades, que el bosquesino satisface diariamente y cuya satisfacción
prioriza — ante la satisfacción del consumo mercantil y la mayor ganancia de dinero —, estas
necesidades no son también necesidades “nuestras”, urbanas? ¿No son “necesidades
humanas” en general?
Respuesta:
(1) Las “necesidades humanas” del urbano son las mismas del bosquesino, pero el urbano no
las satisface.
—> El que no satisface sus “necesidades básicas”, el menesteroso, el carente, el “pobre” es el
ser urbano
(exceptos los pocos — intelectuales, ejecutivos...— que hacen lo que les gusta y que
disponen de su tiempo).
(2) El ser urbano es un ser cuyas necesidades humanas han sido amputadas o atrofiadas por la
sociedad industrial y post-industria capitalista.
—> Su satisfacción queda restringida al consumo (mercantil).
—> Buscar y encontrar satisfacción en la motricidad y en la socialidad de las actividades
cotidianas es “perder tiempo”, — y “tiempo es dinero”.
—> Por lo menos ¡Reconozcamos que así lo manda la ideología dominante! La que sustenta
nuestros propios imperativos institucionales y todos los proyectos de desarrollo, sean
productivistas, ecologistas, socio-políticos, culturales...
—> ¿Estamos de acuerdo? ¿Es ese tipo de “progreso” y “desarrollo” que deseamos? Un
desarrollo que amputa y atrofia las necesidades humanas,
— restringiendo la satisfacción de la vida al consumo mercantil y
— midiendo el bienestar exclusivamente en cantidades de bienes mercantiles
consumidos.
Mensaje difundido y recibido por correo electrónico:
“VIVE TU TIEMPO”
Date tiempo para trabajar: es el precio del triunfo.
Date tiempo para pensar: es la fuente del poder.
Date tiempo para jugar: es el secreto de la eterna juventud.
Date tiempo para leer: es el fundamento de la sabiduría.
Date tiempo para ser amigo: es el camino de la felicidad.
Date tiempo para soñar: es atar tu carrera a una estrella.
Date tiempo para amar y ser amado: es el privilegio de los dioses.
Date tiempo para mirar alrededor: el día es muy corto para ser egoísta.
Date tiempo para reir: es la música del alma.
—> Lista de las frustraciones de la sociedad urbana con
sus necesidades amputadas o atrofiadas a consecuencia de las priorizaciones
impuestas por la economía liberal y
sus satisfacciones soñadas y “predicadas”, mas no gozadas.
¡NO SE DEPRIMAN!
¡ACTÚEN INNOVANDO!
¡SALGAMOS DE LAS RUTINAS TECNOCRÁTICAS!
Gracias.
JG
ALGUNOS AUTORES DE REFERENCIA:
doctrinas sustancialistas de economía (vs. doctrinas formalistas):
Karl Marx: Grundrisse...
Karl Polányi: The great transformation.
Maurice Godelier: Rationalité et irrationalité en économie.
Marshall Sahlins: Stone age economics.
Amarty Sen: Desarrollo y libertad.
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