“Guardaos de toda de codicia...
En esta
noche
Nessa noite
devolverás
tua vida
vas a morir
“La Vida no depende de la abundancia
de los bienes que tenemos"
Todos deseamos
seguridad, felicidad...
Pero ¿dónde la podemos
encontrar?
- Muchos la buscan
en las COSAS,
en los bienes terrenos
y, para ello,
se dedican febrilmente
en empresas grandiosas
y lucrativas.
A veces basta la simple
visita de un ladrón,
el fracaso en los
negocios, el desempleo,
una enfermedad... y allá
se va todo lo que han
acumulado...
Automóvil
Vivienda
Salud
- Otros buscan la seguridad y la felicidad en las PERSONAS,
y ¡cuántas veces acaban profundamente decepcionados...!
Se dan cuenta de cómo lo que este mundo les ofrece,
no es suficiente para saciar la sed de felicidad.
Sólo Dios puede hacernos plenamente felices...
Las Lecturas bíblicas profundizan esta Verdad:
La 1ª Lectura
recuerda la situación
insoportable del pueblo de Dios
por la AVARICIA de los
poderosos de entonces.
Eso le llevó al autor sagrado
a afirmar:
"Vanidad de vanidades,
todo es vanidad".
(Ecl 1,2; 2,21-23)
* Esta afirmación es atribuida
a Salomón que, a pesar de ser
un rey sumamente sabio,
rico y poderoso, recordaba
que las cosas terrenas
son pasajeras, una “pompa" de
jabón e invitaba a estar
desapegados de ellas.
En la 2ª Lectura, Pablo nos exhorta a lo mismo:
“Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá
arriba...no los de la tierra.. " (Col 3, 1-5.9-11)
En el Evangelio, Cristo denuncia la codicia y
la preocupación exagerada por los bienes terrenos...
(Lc 12,13-21)
- Un desconocido pide a
Jesús que resuelva
un problema de herencia.
- Jesús se niega,
porque es difícil
hacer justicia cuando hay
de por medio codicia.
Y advierte: “Guardaos de
toda clase de CODICIA...
la vida del hombre no
depende de sus bienes..."
- Para ilustrar
esa verdad,
cuenta la Parábola del
RICO INSENSATO,
que construyó grandes
graneros para
almacenar una
cosecha abundante,
pensando así que
tendría seguridad para
vivir en el futuro
tranquilamente.
Pura ilusión:
En aquella misma
noche murió...
y se presentó
con manos vacías
ante Dios...
- Y Jesús concluye: "Así será el que amasa rIquezas
para sí y no es rico ante Dios."
* Su pecado fue "acumular sólo para sí".
No agradó a Dios, ni compartió con los hermanos.
La codicia de los bienes terrenos es la causa de muchos males...
¡Cuántas peleas y divisiones en la familia... por la división de la herencia!
¡Cuántas luchas... para vencer a la competencia... y tener más!
¡Cuántas injusticias y corrupción... con el deseo insaciable de bienes!
¡Cuántas discriminaciones: por creer que las personas
valen por lo que tienen!
Pura ilusión: La fuente de la vida está solamente en Dios...
Y la muerte nos convence de esta dura realidad...
La parábola no se destina sólo a aquellos que tienen muchos bienes;
sino que va destinada a todos aquellos que (teniendo mucho o poco)
viven obsesionados con los bienes, orientan su vida en el sentido
del "tener" y hacen de los bienes materiales dioses,
que condicionan su vida y su actuar.
La enseñanza de Jesús toca de lleno a los cristianos
encantados con el capitalismo neoliberal, su defensa
del lucro y de la acumulación de bienes.
Permanecen anestesiados ante las necesidades de los hermanos.
Cristianos viviendo en la riqueza, mientras que hermanos en la fe
viven en la indigencia, sin que experimenten la solidaridad
de sus hermanos y hermanas en la fe que viven en la abundancia.
Hoy en día es muy común ponerlo todo en algún seguro...
Hay seguro de vida, para coches, robos, incendios, accidentes...
Nuestra vida también debe estar asegurada.
Pero la vida eterna no puede ser asegurada con las riquezas de
este mundo...sino con los tesoros reconocidos por Dios.
El dinero nos da una falsa sensación de seguridad.
El único fundamento seguro de nuestra existencia es Dios...
Y, en Él, el mismo dinero adquiere otro sentido:
No será ya más un instrumento de SEPARACIÓN entre los
hombres, sino de COMUNIÓN, una señal de amor...
¿Dónde estamos depositando nuestra seguridad y
construyendo nuestra felicidad?
No nos olvidemos: nuestro corazón ha sido creado por Dios,
y sólo en Dios encontrará la verdadera y plena felicidad...
Estamos celebrando
el mes vocacional.
La Vocación
es un don gratuito,
una llamada, una invitación,
una propuesta de Dios,
que se presenta a nuestra
libertad y nos pide
una toma de decisión.
Esa llamado es
un gran misterio de amor
entre nosotros y Dios,
que conoce bien
el corazón de cada uno.
En este domingo, queremos
recordar de modo especial
la Vocación Sacerdotal.
¡A nuestros Sacerdotes,
nuestra gratitud y nuestra
oración!...
Agosto, mes vocacional
Ven y sígueme. (Mateo 19,21)
Vocación
UN DESAFÍO DE AMOR
NADIE NACE
SACERDOTE
OREMOS POR LAS VOCACIONES
P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS
- 04.08.2013
MI DOMINGO
Con la Palabra de Dios
Meditada por: P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS
Ilustración: Nelso Geraldo Ferronatto
Traducción: P. José Luis Uranga, CMF
Música: Hino CF 2010
Compositores: João Roth Machado/Pe
José Weber
Busca la dirección: http://www.buscandonovasaguas.com