Domingo 31
del
Tiempo
Ordinario
En la 1ª Lectura,
vemos
la Mirada de Dios:
el mundo
procede de Dios
que hizo todas las cosas buenas
y se las regaló al hombre,
pero, a pesar de eso,
existe el pecado,
existen cosas malas
e injustas que proceden del hombre.
Dios nos "llama"
a corregirlas
y espera
pacientemente
que lo hagamos.
La acción de Dios,
llega a la compasión
y a la misericordia,
porque Dios quiere
la salvación de todos
y es amigo de la vida.
En la 2ª Lectura, vemos
La Mirada de Pablo.
Pablo insiste en la fe
y advierte a los cristianos
que deben esperar
el retorno de Cristo.
Les dice que el Señor
vendrá
y lo que importa
no es saber el día
y la hora, sino llevar
una vida agradable a los ojos de Dios.
En el Evangelio vemos la Mirada de Jesús,
+ ZAQUEO
es jefe de los Publicanos,
un jefe de ladrones...
Hombre de
"baja estatura",
despreciado y rechazado
de la comunidad...
- Este hombre quería
"ver a Jesús".
Jesús
entró en Jericó
y atravesaba
la ciudad.
Un hombre llamado Zaqueo,
jefe de publicanos y rico,
trataba de distinguir quién era Jesús.
...pero la gente
se lo impedía, porque
era bajo de estatura.
... Se subió a una higuera para verlo
porque tenía que pasar por allí.
Jesús al llegar a aquel sitio,
levantó los ojos y dijo:
-Zaqueo,
baja en seguida,
porque hoy
tengo que
alojarme en tu casa.
Él bajó a toda prisa
y lo recibió muy contento.
Al ver esto,
todos murmuraban diciendo:
–Ha
entrado
a hospedarse
en casa de un pecador.
Pero Zaqueo se puso en pie
y dijo al Señor:
–Mira,
la mitad de mis bienes,
Señor,
se la doy a los pobres,
y si de alguno
me he aprovechado
le restituiré cuatro veces más.
Jesús le contestó:
Hoy ha sido
la salvación
de esta casa;
Porque el Hijo del hombre
ha venido a buscar y salvar
lo que estaba perdido.
Queremos
ver a Jesús.
¿Queremos
ver a Jesús?
¿Y si nos dice que quiere hospedarse
en nuestra casa?
¿A qué estamos dispuestos?
Salmo
144
BENDECIRÉ TU NOMBRE POR SIEMPRE,
DIOS MIO, MI REY.
Te ensalzaré, Dios mío,mi Rey
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
Día tras día te bendeciré,
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
BENDECIRÉ TU NOMBRE POR SIEMPRE,
DIOS MIO, MI REY.
El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad,
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas.
BENDECIRÉ TU NOMBRE POR SIEMPRE,
DIOS MIO, MI REY.
Que todas tus criaturas
te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas.
BENDECIRÉ TU NOMBRE POR SIEMPRE,
DIOS MIO, MI REY.
El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan.
BENDECIRÉ TU NOMBRE POR SIEMPRE,
DIOS MIO, MI REY.
Tanto amó Dios al mundo
que entregó a su Hijo único.
Todo el que cree en Él
tiene vida eterna.
Descargar

Slide 1