Yo soy el Buen Pastor,
que conozco a mis ovejas
y las mías me conocen,
igual que el Padre me conoce
y yo conozco al Padre;
Yo doy la vida por mis ovejas.
Jn 10,11-15
La figura del pastor
se ha revestido siempre
de tonos poéticos,
pero su tarea no es fácil.
Son personas
observadoras
de la naturaleza
y dedicadas a su trabajo.
En todas las culturas,
el pastor aparece
como un hombre
vigilante.
“ Si es del pastor desvelarse
para guardar y mejorar su ganado,
Cristo vela sobre los suyos siempre
y los rodea solícito.
Si es del pastor servir abatido,
vivir en hábito despreciado
y no ser adorado ni servido,
Cristo, hecho traje de sus ovejas,
y vestido de la bajeza de su piel,
sirvió para ganar su ganado”.
 DESVELARSE,

TRABAJAR,
 SERVIR.
Tres cualidades evocadas
por Fray Luis de León en
“ los nombres de Cristo”.
Esas tres cualidades califican
a Jesús de Nazaret.
La bondad de Jesucristo le distingue de los asalariados:
Cristo da la vida por sus ovejas.
No sólo la ha ido dando en el pastoreo de cada día,
sino que la ha entregado al final de su existencia.
Cristo reconoce a sus ovejas
y es reconocido por ellas.
Conoce y personaliza
a cada uno
de los que se le confían.
Para el asalariado
no hay individualidades:
sólo hay un rebaño anónimo.
Necesitamos vida y sentido de la vida.
Si alguien da la vida por nosotros,
si alguien nos reconoce
nuestra dignidad personal, estamos a salvo.
“ Tengo otras ovejas que no son de este redil”
La inquietud
por las ovejas que no se ven,
por los que no le siguen,
por las que se han alejado,
es propia del que se presenta
como el Buen Pastor.
“También a esas las tengo que traer”
La iniciativa de la búsqueda nace del corazón del Pastor.
Nadie lo encontraría si no hubiera sido buscado por Él.
“Escucharán mi voz
y habrá un solo rebaño y un solo Pastor”
Mientras todas las voces desunen y enfrentan,
la voz de Jesucristo convoca y reúne
a los que le prestan atención.
Señor Jesús, Pastor Bueno,
que has entregado
tu vida por nosotros
y estableces con cada uno
una relación
de conocimiento y amor,
tu bondad y tu
misericordia nos
acompañan todos los días
de nuestra vida.
Amén. Aleluya.
José Román Flecha Andrés
PALABRA DEL SEÑOR –Salamanca
Presentación: Antonia Castro Panero
Música: Canto a la vida
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