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La córnea, estructura importante del ojo, absorbe una buena parte
de la radiación ultravioleta. Cuando la exposición es intensa y
prolongada, la radiación ultravioleta produce queratitis (inflamación
de la córnea) la cual se manifiesta por enrojecimiento, sensación
de quemazón o ardor y dolor intenso acompañado de intolerancia
a la luz. Por lo general aparece horas después de la exposición y
es mucho mas fácil de producirse cuando la exposición se produce
por reflejo de la luz en la nieve, la banqueta o la playa.
Hay estudios que ratifican que la exposición al sol por mas de 5
horas diarias multiplica por cuatro la posibilidad de desarrollar
cataratas. Hay que recordar que la retina es muy sensible a la
radiación solar y existe una relación entre la degeneración de la
mácula y la exposición a la radiación ultravioleta.
La protección contra los rayos solares se logra mediante la
utilización de lentes de protección solar cuyos plásticos cuenten
con un filtro para evitar el paso de los rayos ultravioleta. Por lo
general cuando se compran lentes antisolares, viene indicado que
los plásticos cuentan con protección UV.
Protéjase más y póngase a la moda usando un sombrero de ala
grande. Los sombreros de ala grande pueden protegerlo aún más
contra la radiación UV, la cual está presente todo el año y puede
ser reflejada por la nieve en el invierno así como por las banquetas
en el verano. Los ojos claros tienen menos pigmento y son más
susceptibles a los dañinos efectos de la radiación UV. Lo mismo
que con la piel clara, por lo tanto en estos casos es importante
extremar precauciones.
En cuanto a lo que se refiere a lesiones de los ojos, los deportes
pueden clasificarse como de riesgo bajo, de riesgo alto y de riesgo
muy alto. Los deportes de riesgo bajo no se practican con una bola,
disco, vara, bate o raqueta, y al practicarlos no hay contacto
corporal. Algunos deportes de bajo riesgo son correr en pista y en
campo abierto, natación, gimnasia y ciclismo. Los deportes de
riesgo alto usan pelota, disco, bate, vara o raqueta y al practicarlos
hay contacto físico. Algunos deportes de riesgo alto son béisbol,
baloncesto, hockey, fútbol americano, lacrosse, tenis y otros
deportes que se practican con raquetas, esgrima y water polo.
Para practicar deportes de riesgo muy alto tiene que haber contacto
físico y no usarse protectores para los ojos. Algunos de estos
deportes de riesgo muy alto son el boxeo, la lucha libre y las artes
marciales de contacto.
Su oftalmólogo le puede decir cómo proteger sus ojos. Ponerse
protectores para los ojos puede disminuir el número y la gravedad
de las lesiones de los ojos. Los lentes protectores para deportes
deben ser hechos solamente de policarbonato de 3 milímetros.
Estos lentes están disponibles sin aumento y con aumento. Los
lentes de policarbonato son resistentes a los golpes. Además, son
los lentes más delgados y livianos que hay en el mercado.
Nunca use dispositivos para protección sin lentes. Los lentes de
contacto y los lentes de sol no protegerán sus ojos de lesiones por
trauma directo o de lesiones penetrantes. Usar un casco o una
máscara no protegen sus ojos, pues sus ojos aún están expuestos
a los dedos de su oponente o a otros equipos deportivos. El casco
también se puede caer dejando los ojos vulnerables a lesiones. Su
oftalmólogo le puede ayudar a elegir protección para los ojos para el
deporte específico que usted practica.
Los ojos son muy sensibles al medio ambiente. Los gases que se
encuentran en el aire contaminado pueden irritar los ojos y
producir una sensación de ardor.
Existen partículas diminutas en el humo u hollín pueden causar
escozor, comezón o enrojecimiento de los ojos. Algunos
organismos transportados por el aire, como ser los mohos u
hongos, ocasionan infecciones de los párpados así como de los
ojos.
Las conjuntivitis irritativas son comunes en las grandes ciudades
sobre todo en personas expuestas al medio ambiente o bien en
trabajadores expuestos a vapores químicos o en empresas que
fabrican substancias tóxicas o volátiles.
La sequedad en el ambiente se ha convertido en algo normal en
las casas y oficinas, producida en los meses fríos casi siempre por
un uso abusivo de la calefacción, y esto hace que en tareas de
concentración visual como la lectura, la costura, trabajos de
ordenador, etc., en las que tendemos a parpadear con menor
cadencia de la habitual, se una la falta de humectación del ojo a la
sequedad ambiental, lo que nos impedirá ver de una forma natural
y clara. Para evitar estas molestias, es recomendable mantener el
ambiente con una humedad entre 40-70%, y usar colirios
humectantes ó lágrimas artificiales.
En los casos crónicos de irritación ocular, será necesario aplicar un
tratamiento específico para controlar los síntomas y corregir el
problema.
La función principal de los párpados y las pestañas es la de
proteger a los ojos de la desecación, actúan como barrera
contra las lesiones e impiden el contacto de los ojos con
cuerpos extraños.
Los párpados pueden estar en contacto diario con sustancias
contaminantes, productos cosméticos o el aire seco, por lo tanto
requieren un cuidado ya tención regulares. Lo más adecuado
para la limpieza es el uso de productos esterilizados y exentos
de efectos secundarios.
Existen ciertos casos en los que es necesario realizar una
higiene diaria de los párpados tales como Párpados cansados,
hinchados o demasiado secos, eliminación cuidadosa y suave
de maquillajes, formación de costras en el reborde palpebral y
pérdida de la motilidad palpebral secundaria a parálisis faciales.
En estos casos los objetivos primordiales para reestablecer la
salud de los párpados son: limpiar las costras, evitar lesiones en
la cornea por la secreción acumulada en el reborde palpebral y
prevenir infecciones secundarias.
De igual manera, el uso de lentes de contacto requiere de una
cuidadosa higiene y de muchos cuidados. Por favor revise
algunos hábitos que evitarán problemas por el uso incorrecto de
los lentes de contacto
Como cualquier otra parte del cuerpo, los ojos requieren de nutrientes
adecuados para mantenerse saludables. El mas famoso nutriente para
los ojos es la Vitamina A.
El epitelio de la conjuntiva está conformado por diferentes proteínas
cuya estructura dependen del ácido retinoico, (una forma de vitamina
A). En la glándula lagrimal se producen y secretan proteínas que
transportan la vitamina A, de tal manera que llegan a la córnea.
Cuando falta ácido retinoico se produce sequedad en las membranas
conjuntivales y en la córnea y aparecen lase manchas de Bitot
(depósito de células y bacterias de apariencia espumosa en el
cuadrante externo del ojo). Esto debe superarse con la administración
de vitamina A de lo contrario la córnea se reblandece produciéndose
queratomalacia, luego puede ulcerarse resultando en una ceguera
irreversible
La zanahoria es una de las verduras que contiene más vitamina A.
Otras verduras amarillas, rojas, naranjadas, y frutas verdes y verduras
verdes, por ejemplo, espinacas, calabazas, , repollo, y camote están
enriquecidas de vitamina A.
La vitamina C y E también son buenos para los ojos. La vitamina C
puede ser encontrada naturalmente en las frutas y vegetales como el
pimiento morrón, espinacas, frambuesa, fresas, y plátanos.
La vitamina E puede ser encontrada en las nueces, espinacas cocidas,
pure de tomate, cereales integrales, y verduras verdes El pimiento
morrón del rojo es uno de los pocos vegetales que contienen vitamina
E.
Mucho se ha dicho y escrito sobre el daño que se produce en los
ojos con el uso continuado de las computadoras, así como sobre
sus posibles soluciones. Primero surgió la idea de que era
necesario protegerse de las radiaciones que provenían de la
pantalla. Y si bien es cierto que de la pantalla de un monitor se
desprenden determinadas radiaciones, no es menos cierto que
éstas se producen a una distancia de la pantalla de escasos
milímetros. Lo cierto es que el uso de computadoras no es el
responsable directo de estos problemas.. Un ojo normal no necesita
hacer ningún esfuerzo para ver de lejos, pero para ver de cerca
precisa "enfocar", lo que supone un esfuerzo de los músculos
ciliares que aumentan el grosor del cristalino. El uso de
computadoras durante bastantes horas al día supone un esfuerzo
considerable y poco habitual para nuestro sistema visual, lo cual
hace que se pongan de manifiesto problemas, que aún latentes con
anterioridad no salían anteriormente a relucir por la ausencia de un
esfuerzo de ese tipo.
lo único necesario es usar la lógica y facilitar la tarea de nuestros
ojos y sistema visual.
•El equipo deberá estar correctamente situado, evitando luces
directas sobre la pantalla o contrastes excesivos tras la misma
•La habitación no debe perder demasiado grado de humedad, cosa
muy frecuente con el uso de climatizadores.
•El monitor debe estar por debajo de la línea de los ojos, y a una
distancia de unos 50 cm aproximadamente
•Es fundamental el uso de un buen monitor, con una buena
•El uso de filtros para pantallas es muy interesante. Por un lado
mejoran el contraste y la comodidad, aunque esto se puede suplir
con un buen monitor.
•Si vamos a estar mucho tiempo seguido, no está demás hacer
breves pausas en nuestro trabajo para así relajar el sistema
visual.
Hace muchos años ya que los niños y los adultos conviven de
forma natural con la pantalla del televisor y sabemos que de ella
aprenden y adoptan hábitos.
Sin embargo, la exposición prolongada a la televisión puede
causar algunos trastornos oculares, no por la televisión en sí
misma, sino por la fatiga visual que se produce al verla por varias
horas.
El lugar donde se ve televisión debe estar iluminado y la pantalla
nunca a menos de 3 metros; acercarse más causa fatiga visual y
trastornos oculares, además puede provocarles dolor de cabeza.
Para ver la televisión con pantallas de alta luminosidad y bajo
contraste es conveniente suavizar el nivel de luminancia del
ambiente y evitar stress a los ojos, eliminando los reflejos o
brillos de lámparas y ventanas en la pantalla.
En resumen, la televisión, cuanto más alejada mejor. No es
aconsejable mirarla a oscuras. Si se tiene un trastorno visual
como la miopía, es recomendable tratar el problema y ver la
televisión con la graduación correcta, esto diminuirá el riesgo de
fatiga visual.
No es e recomendable el acercarse en exceso al leer ni escribir, ni
ladear o girar la cabeza o espalda. Lo más prudente, es realizar
todas las actividades de cerca a la misma distancia que hay entre el
codo y la primera falange del dedo medio. Al realizar tareas de
cerca debes ser consciente de lo que te rodea. Para facilitar una
buena postura al leer o escribir es conveniente que el plano de la
mesa tenga una inclinación de unos 20 grados. No leas o estudies
cuando estés demasiado cansado o a punto de dormirte. Tampoco
leas o estudies en el momento de levantarte por la mañana, espera
al menos una hora si es posible. Cuando leas, de cuando en
cuando, mira a lo lejos alguna imagen (números de un calendario,
por ejemplo) Cuando estudies, coloca una marca tres o cuatro
páginas más adelante y al llegar a ella levántate y muévete al
menos durante un minuto. Usa una
iluminación general en la habitación, y otra centrada en la tarea que
realizas de cerca pero que no te deslumbre (los diestros a su
izquierda, y los zurdos a su derecha) No veas la televisión a una
distancia inferior a 2 ó 2,5 metros y asegúrate de mantener una
buena postura. Debes tener iluminada la habitación, nunca a
oscuras. Cuando vayas en coche evita la lectura u otras actividades
de cerca, es preferible mirar de lejos. Es conveniente hacerte un
estudio optométrico cada año o en el momento que notes fatiga
visual, dolores de cabeza, modificaciones en tu visión de lejos o en
cerca o que disminuye tu rendimiento en los estudios o el trabajo.
Para ver un objeto que llama la atención, la luz debe reflejarse en el objeto, entrar
en el ojo y enfocarse en la retina. Estos rayos de luz que son captados se
trasmiten por una intrincada red nerviosa hacia el lóbulo occipital del cerebro
donde son interpretados como la imagen de un pajarito, o de árbol, etc.
Existen diversos defectos que pueden alterar la calidad de la imagen que se
proyecta en la retina denominados defectos refractivos: Miopía, Hipermetropía y
Astigmatismo.
En la miopía, los rayos luminosos de objetos distantes se enfocan delante de la
retina, de modo que la persona miope, solamente puede ver claramente objetos
cercanos. El principal síntoma en la miopía es la mala visión de lejos, aunque a
veces la persona entrecierra los párpados para mejorar la mala visión.
En la hipermetropía, lo que ocurre es que los rayos luminosos llegan al ojo y se
enfocan detrás de la retina, ocasionando una imagen borrosa. Los síntomas de la
hipermetropía varían enormemente desde mala visión de lejos, hasta visión
borrosa constante o intermitente con el trabajo de cerca o fatiga visual.
El astigmatismo se produce por una irregularidad en la curvatura de la córnea o
del lente cristalino, lo que hace que los rayos de luz entren al ojo y enfoquen a
diferentes distancias de la retina.
Con la edad, los músculos del ojo pierden algo de su capacidad y se vuelve difícil
enfocar correctamente objetos situados a menos de un metro de distancia; por
ello, todas las personas tarde o temprano, comienzan a tener problemas para leer
escritura pequeña, especialmente con poca luz y encuentran que pueden leer
mejor extendiendo el brazo que a la distancia normal de lectura, a este defecto se
le conoce como presbicia.
Cada uno de estos defectos requiere la corrección por medio de anteojos o lentes
de contacto. Solamente un profesional de la salud ocular puede prescribir la
graduación correcta para corregir el problema.
Existen muchas enfermedades que afectan a los ojos y que no dan
síntomas, lo que las hace aun más peligrosas.
Una de ellas es el glaucoma. Esta enfermedad se caracteriza por
un incremento de la presión del ojo que no provoca dolor, es crónica
y poco a poco disminuye el campo visual del paciente. Para
prevenir la ceguera, es necesario que toda persona mayor de 40
años, sobre todo si tiene antecedentes familiares de glaucoma,
acuda al oftalmólogo por lo menos una vez al año para medirse la
presión intraocular.
La retinopatía diabética es otra enfermedad ocular que aparece en
pacientes con diabetes mal controlados. Se caracteriza por
cambios en la retina (hemorragias y exudados) que disminuyen la
calidad visual y pueden llevar hasta la ceguera total si no son
tratadas oportuna y adecuadamente. Todo paciente diabético
controlado o no, debe acudir por lo menos dos veces al año con el
oftalmólogo para hacer revisión de su presión intraocular y un
examen minucioso de fondo de ojo.
Como regla general, lo más indicado es acudir con el oftalmólogo
una vez al año para poder asegurar el estado óptimo del sistema
visual, diagnosticar defectos de la visión o bien detectar
oportunamente cualquier enfermedad que pueda ser prevenida.
La vista es uno de los sentidos más preciados, es necesario tomar
todas las precauciones necesarias para asegurar la salud visual.
Consulte los 10 consejos prácticos para mantener la salud visual
1. Nunca limpie los lentes de contacto con agua de la llave o saliva.
2 Lávese minuciosamente las manos antes de manipular los lentes de
contacto.
3. Limpie el estuche con frecuencia y reemplácelo cada tres meses.
4. Enjuague los lentes de contacto antes de ponérselas en los ojos.
5. No utilice las lentes de contacto en atmósferas contaminadas e irritantes.
6. Algunas actividades son incompatibles con el uso de lentes de contacto.
En caso de duda, pregunte a su oftalmólogo u optometrista.
7. Consulte a su oftalmólogo en caso de utilizar alguna medicación.
8. Sea constante en la limpieza y mantenimiento de las lentes de contacto
y no se exceda del el número de horas de uso.
9. No utilice las lentes de contacto en ambientes con mucho polvo o arena.
10. Ante cualquier molestia, no dude en consultar a su óptico-optometrista.
1.
2.
No debes acercarte en exceso al leer ni escribir, ni ladear o girar tu cabeza o espalda.
Realiza todas las actividades de cerca a la misma distancia que hay entre tu codo y la primera
falange del dedo medio.
3. Al realizar tareas de cerca debes ser consciente de lo que te rodea.
4. Para facilitar una buena postura al leer o escribir es conveniente que el plano de la mesa tenga
una inclinación de unos 20 grados.
5. No leas o estudies cuando estés demasiado cansado o a punto de dormirte. Tampoco leas o
estudies en el momento de levantarte por la mañana, espera al menos una hora si es posible.
6. Cuando leas, de cuando en cuando, mira a lo lejos alguna imagen (números de un calendario, por
ejemplo) Cuando estudies, coloca una marca tres o cuatro páginas más adelante y al llegar a ella
levántate y muévete al menos durante un minuto.
7. Usa una iluminación general en la habitación, y otra centrada en la tarea que realizas de cerca
pero que no te deslumbre (los diestros a su izquierda, y los zurdos a su derecha).
8. No veas la televisión a una distancia inferior a 2 ó 2,5 metros y asegúrate de mantener una buena
postura.
9. Debes tener iluminada la habitación, nunca a oscuras. Cuando vayas en coche evita la lectura u
otras actividades de cerca, es preferible mirar de lejos.
10. Es conveniente hacerte un examen oftalmológico cada año o en el momento que notes fatiga
visual, dolores de cabeza, modificaciones en tu visión de lejos o en cerca o que disminuye tu
rendimiento en los estudios o el trabajo.
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