I- Choque de banderas
Enfrentamiento de las dos Españas:
Bandera republicana (rojo-amarillo-morado)
y bandera nacional (rojo-amarillo-rojo).
“Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón”
(A. Machado)
Guerra fratricida 1936-1939.
La más incivil de las guerras.
Explosión de sangre
que clama al cielo.
II- La cruz en el centro
Primera lectura:
Una cruz blanca,
que no es un leño
condenado a la putrefacción,
sino pasta viscosa y viva
con dinamismo propio.
Descarga de energía cósmica
que se regenera.
Si se fijan,
herida en el flanco
por dos chorros de pintura
(rojo y azul).
Por la agresión
de los pinceles
de la paleta
se supera el enfrentamiento
y se recomponen los átomos
en la noche sin límites.
Segunda lectura:
“Un soldado le
abrió el costado
de una lanzada.
Al punto brotó
sangre
y agua”
(Juan 19,
31-37).
“Ésta es la victoria
que vence al
mundo:
nuestra fe…
Tres son
los testigos:
el Espíritu,
el agua
y la sangre,
y los tres
concuerdan”
(1 Juan 5,4-8).
“El Cristo está aquí en España
sobre el campo de batalla.
El Cristo está aquí en España
con la muerte a las espaldas.
El Cristo está aquí en España…
Del otro lado la lanza
y en su costado la llaga…
Y en este lado la fuente
que mana sangre y no acaba
que mana sangre y no acaba
que mana sangre y no acaba”
( Emilio Prados )
“Vi una multitud
de mártires que
no se podían
contar...”
MÁRTIRES DE ÁFRICA
“Te agradezco, Señor,
que me hayas creado Negro,
que hayas hecho de mí
la suma de todos los dolores,
y puesto sobre mi cabeza, el Mundo.
Treinta y seis espadas han
traspasado mi corazón.
Treinta y seis braseros
han quemado mi cuerpo.
Y mi sangre sobre todos los
calvarios ha enrojecido la nieve.
Y mi sangre en todos
los nacientes
ha enrojecido el horizonte.
Pero lo mismo estoy
contento con llevar el Mundo”
(Dadie Bernard)
América Latina
“Hoy todavía es
Viernes Santo.
Todos somos testigos,
entre dados y lanzas,
mientras la madre
llora sobre el hijo
caído…”
(Pere Casaldàliga)
III- Inscripción: Memorial
Mártires del Coll, Barcelona 1936:
4 Misioneros de los Sagrados Corazones
2 Franciscanas Hijas de la Misericordia
Una viuda, laica comprometida y asesinada
por dar refugio a los perseguidos.
Éste es el secreto
y la
Buena Noticia
que
proclamamos:
“Los mártires son testigos de la misericordia consecuente de Dios”
(Jon Sobrino).
No se apegaron tanto a la vida que rehuyeran la muerte
(Apocalipsis 12, 11).
A fin de cuentas,
dieron
y nos incitan
a dar la vida
por la
Misericordia
y la
Reconciliación
de todo el
mundo
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