III
MLAGROS
GERASENO
MÉTODO
HISTÓRICO
CRÍTICO
Gerasa en el mapa
Cementerio de Gerasa
Gerasa
GERASA: A la falda de un colina
Gerasa una ciudad romanizada
Mc. 5,1-20: LOS PUERCOS SUICIDAS
1. ¿En qué “lugares” acontecen los hechos
narrados?
2. ¿Hay “conexión” entre los signos de muerte,
impureza y demoníacos.
3. ¿Hay signos de “opresión” militar y
económica?
4. ¿Hay en el relato elementos “incoherentes”?
5. ¿Por qué “expulsan” a Jesús del territorio?
6. ¿Qué “predica” el geraseno en tierra pagana?
ALIENADO
(latín alius = otro).
Un
hombre
dividido,
disociado entre su propia
verdad y el espíritu
impuro que le llena.
“La Legión” los demonios,
buscan un refugio entre los
“cerdos”,
terminan
despeñados,
ahogándose en el “mar”...
Jesús ha limpiado el lugar de
demonios.
Este geraseno (pagano: la persona
es más que el CAPITAL),
con el leproso de 1, 45 (judío: la
persona es más que la LEY),
es el primer misionero “ad gentes”
de Jesús.
No ha tenido más iniciación que su
propia experiencia de libertad.
LEPROSO GERASENO
Mundo religioso
Persona +
LEY
Mundo secular
Persona +
CAPITAL
1.Elementos históricos:
Geografía.
2. Mc. 5,20 y 1,45:
“Comenzar a predicar”:
judío (Ley) y paganos ($).
3. Del exorcismo a misericordia:
v.18-20.
ANÁLISIS
NARRATIVO
I. ANÁLISIS DE LA TRAMA
Composición narrativa
de la trama:
dos niveles
 Hechos (5,1-13)
 Interpretación (5,14-20).
Nivel de los HECHOS
Exposición: 5,1-2a, el escenario y al personaje principal.
Puesta en marcha del relato: 5,2b-5: iniciativa del
endemoniado y descripción de su situación.
Escena 1ª: 5,6-10, diálogo del espíritu inmundo con Jesús.
¡Un demonio con pretensiones de exorcista!
El exorcismo: de la violencia (gerasenos) al diálogo
(Jesús).
Escena 2ª: 5,11-13, el final de los cerdos en el mar.
Los cerdos era la riqueza del país.
Los cerdos y la Legión.
INTERPRETACIÓN
Escena 3a: 5,14-17, reacción de los porquerizos y de la gente del
lugar.
a) vinieron a VER
qué es lo que había sucedido
b) CONTEMPLARON
al hombre sentado
vestido
en su sano juicio
a') los que HABÍAN VISTO
lo sucedido al hombre y a los
cerdos
No sólo han visto los resultados sino la forma en que ha
actuado Jesús: el modo da a los gerasenos un feedback sobre la
ineficacia de sus propios métodos. Este contraste les altera
todos los esquemas.
Escena 4a: 5,18-20, reacción del endemoniado curado,
respuesta de Jesús y final de la historia.
MACRO-TEXTO
1. Mc 5,1-20 y el paradigma de exorcismo en Mc
De los cuatro casos de exorcismo en Mc,
nuestro episodio corresponde al segundo. Los
tres primeros se encuentran en la primera
parte del evangelio (1,1-8,30) y sólo el cuarto
se localiza en la segunda (8,31-16,8).
El episodio n. 3, el de la hija de la sirofenicia,
hace de eslabón, entre los de la primera parte
y los de la segunda.
LA
SIROFENICIA
Mc.7, 24-30
PAN
¿JUDÍOS?
¿PAGANOS?
(Mc.6,43)
(Mc.8,8)
12
7
Mc.7:
MUJER
Mc.6
12 canastos
Reino para Judíos
Mc.8
7 espuertas
Reino para Paganos
a) Mc.5,1-20:
 Prepara el marco fronterizo entre judío
y pagano del episodio de la SIROFENICIA:
 Si en el episodio de Gerasa Jesús no se
pronuncia sobre el paganismo, en el de la
sirofenicia éste es el tema que centra el
diálogo entre Jesús y la mujer.
 El exorcismo queda en un segundo
plano (la poseída ni siquiera se encuentra
presente).
b) Mc. 5,1-20 en relación con Mc 9,14-29:
 9,14-29: desarrolla el tema de la
misericordia.
 Jesús interpretó el exorcismo del
geraseno como misericordia (5,19c).
 9,14-29: el padre del niño apela a este
mismo sentimiento de Jesús (9,22).
Jesús asocia la fe con la práctica de
misericordia.
RESUMIENDO
Los tres episodios pueden colocarse en
serie, que evolucionan a medida que
avanza la narración del evangelio.
De este recorrido puede deducirse que el
tercer episodio arroja luz sobre los otros
dos.
El exorcismo es importante por establecer
una relación entre misericordia, palabra y
poder sobre los espíritus.
2. LA ANTI-LLAMADA
5,18-19: inversión con el esquema
vocacional de Marcos: incluye
 iniciativa de Jesús (1,16-20;
2,14),
 los llamados que dejan familia y
trabajo (1,20 y 2,14)
 la compañía de Jesús.
En el episodio del geraseno:
Es él quien toma la iniciativa de seguir a Jesús.
Jesús también invierte el esquema, en lugar de
aceptar la renuncia a la familia, reenvía al curado a la
suya y a su ambiente
Para contar lo sucedido: algo que se opone a lo que
sucede en otras historias de curaciones:
 leproso (1,44),
 hija de Jairo (5,43),
 sordomudo (7,36),
 ciego de Betsaida (8,26).
ANTROPOLOGÍA
CULTURAL
I.
VOCABULARIO Y
CONTEXTO DEL
RELATO
El vocabulario, subraya la impureza:
territorio pagano (impuro),
el espíritu es impuro,
las tumbas,
los cerdos...
El tema de las normas de pureza se muestra
decisivo a la hora de interpretar el relato
marcano, como parece confirmar, además, el
contexto donde está situado.
Veamos la siguiente panorámica:
3,7 Jesús se retira a orillas del mar con sus discípulos.
Cura y expulsa demonios.
4,1
A orillas del mar, enseña:
4,35
el paso a la otra orilla: tempestad calmada
5,1 Jesús y sus discípulos llegan a la otra orilla cura a
un endemoniado
5,21 Jesús pasa de nuevo a la otra orilla (judía) y cura
a la hemorroísa y a la hija de Jairo
6,1-6a Va a Nazaret: duda sobre él. Hace pocas
curaciones y se maravilla de su falta de fe.
Primera parte del evangelio (1,1-8,30):
Marcos utiliza el mar y sus orillas como
escenario de:
las curaciones
los exorcismos,
la enseñanza y del discipulado.
Es ahí donde aparece el tema de las normas de
pureza y las separaciones que éstas establecen.
Lo hace de forma que queda subrayado
narrativamente por la localización de la acción y
la enseñanza de Jesús "a orillas del mar".
El significado de la tierra y el
mar como símbolos del orden y
el caos es reemplazado por el
simbolismo entre tierra judía y
tierra extranjera -debido a la
cualidad del mar de Galilea de
frontera entre el territorio judío
y el pagano.
Jesús, hace de mediador entre un extremo y otro,
tanto en cuanto:
SIGNIFICADO natural de caos y orden:
 calma la tormenta [4,39],
 anda por el mar [6,48], cambiando el caos en
orden.
SIGNIFICADO
de
oposición
entre
tierra
extranjera/tierra judía:
 Jesús viaja de una a otra orilla, alimenta a la gente
en una y otra orilla [6,35-44/8,1-9],
 Sana y exorciza en una y otra orilla [3,7-8]).
En Marcos, el mar y sus orillas opuestas se
encuentra incluido en otro más amplio
como es la oposición entre Galilea y
Jerusalén:
La oposición de caos/orden va cediendo
ante otra que va manifestándose
progresivamente como más fundamental
e insuperable, la que hay entre Galilea y
Jerusalén.
Jerusalén aparece como el centro
del orden religioso oficial,
Mientras que en Galilea Jesús
proclama un nuevo orden que
llega a cuestionar al antiguo y que,
desde entonces, pasa a ser
percibido como el verdadero caos.
Esta oposición que se hace
evidente en su controversia
con
los
líderes
y
representantes del orden
religioso de Jerusalén, le
llevará a la muerte; y, aunque
es central en la última parte
del Evangelio,
Se encuentra anticipada en
su enfrentamiento con los
escribas, durante una visita
que realizan éstos a Galilea,
con motivo de un exorcismo
(3,22) y la discusión sobre las
normas de pureza ritual
(7,1ss).
Es evidente que ambos
hechos suponen un reto al
orden establecido representado
por los escribas, a la vez que
ponen de manifiesto una
interpretación alternativa de las
normas de pureza por parte de
Jesús.
Precisamente, en ese territorio
fronterizo, tanto a un lado como al
otro, es donde Jesús aparece
enseñando y curando.
La frontera es donde aparecen
claramente los criterios de pertenencia
que incluyen o excluyen de un
colectivo y ordenan la vida de los
"propios" frente a los "extraños".
Es evidente que la orilla del mar
como "frontera" entre lo extranjero y
lo propio, entre lo impuro y lo puro,
corrobora la intuición acerca de que las
curaciones, exorcismos y enseñanzas
que Jesús realiza en su entorno están
en relación con su crítica al sistema de
pureza oficial que establece un orden
socio-religioso.
La actuación y la enseñanza de
Jesús en la orilla, están relacionadas
con ese orden que él critica y con el
nuevo que proclama como el propio
del reino de Dios.
La orilla, la frontera, se convierte
así en el lugar de la posibilidad más
que de peligro.
La enseñanza y las acciones
sanadoras de Jesús hicieron
surgir, la pregunta por su
autoridad,
porque, constituyen un reto a las
enseñanzas tradicionales sobre
las normas de pureza,
y por lo tanto al orden social.
Este cuestionamiento de la autoridad de Jesús,
según avanza su actividad sanadora-exorcizadora
y su enseñanza, se convierte en descalificación y
en acusación de ser agente de Satanás (actúa por
el espíritu de Satanás: 3,22-30).
Lo que Jesús propone se ve como contrario al
orden establecido y, por tanto, contrario a Dios
según la interpretación de quien dicen ser los
representantes oficiales cualificados.
Una de las actuaciones que más suscita las iras
de aquellos representantes oficiales son los
exorcismos de Jesús.
De los cuatro exorcismos descritos por Marcos, tres de
ellos están en la primera parte (1,23-28; 5,1-20; 7,2430).
Mientras el cuarto se encuentra al comienzo de la
segunda (9,14-28), donde la acción sigue centrada en
Galilea (cc. 1-9) y donde aún resuena el tema de las
normas de pureza.
Dos exorcismos son realizados a varones adultos (1,23-28;
5,1-20) y dos a niños (niña en 7,24-30; niño en 9,1428);
Dos de ellos se sitúan en territorio pagano o fronterizo
(5,1-20; 7,24-30), y otros dos en Galilea (1,23-28; 9,1428).
La acción liberadora de Jesús se ejerce sobre un niño y un
adulto galileos, y sobre una niña y un varón adulto
paganos.
II.
ANTROPOLOGÍA
TRANSCULTURAL
1. Las posesiones
como estrategia indirecta de protesta
Las posesiones afectan sobre todo a
ciertos tipos de personas como son las
mujeres con grandes cargas familiares,
los niños y algunos varones -que se
encuentran en situaciones de
subordinación y opresión extrema, bien
dentro del grupo familiar, bien en el
ámbito social o político.
MUJERES
Las posesiones afectan sobre todo a aquellas
que viven una situación familiar caracterizada
por grandes cargas familiares, o bien sufren
problemas afectivos y relaciónales:
jóvenes obligadas a casarse, mujeres que han
sido repudiadas o relegadas a segundos y
terceros lugares, viudas o divorciadas cuyas
vidas se presentan difíciles y sin salida,
mujeres estériles, mujeres que viven
sometidas a sus suegras o familias políticas,
esclavas...
VARONES
Que sufren posesiones,
se dan
siempre en menor número:
una subordinación extrema y atípica
en el grupo familiar y de parentesco,
una situación de opresión sociopolítica como la que se da en el
colonialismo.
Los demonios que hablan por
la boca de las personas
poseídas suelen denunciar:
las situaciones opresivas en
que se encuentran éstas,
piden aquello que les falta
(ropas, respeto, comida,
atención...).
Como se entiende que la persona poseída
no es responsable de lo que dice o hace
porque son los espíritus o demonios
quienes se apropian de su persona, ésta
puede, sin recibir ninguna sanción,
expresar opiniones y juicios que no serían
aceptados de otra forma porque suponen
una crítica, un reto y una exigencia
respecto a los que mantienen el control
familiar o social.
De alguna forma, la libertad de
expresión y de acción aumenta en
las personas poseídas, puesto que
no van a tomar represalias contra
ellas; muy al contrario, en ese
estado aumenta el grado de
atención recibida, de la que no
gozan normalmente.
Lo mismo pasa con los NIÑOS,
quienes, en este estado
pueden
protestar
por
situaciones
de
opresión,
abusos...
y expresar a sus padres o
tutores mayores lo que de otra
forma sería imposible.
Consiguen escapar de la situación
conflictiva y disminuyen la culpabilidad al
proyectar la culpa sobre el espíritu o
demonio.
Se trata de un mecanismo inconsciente
para hacer frente a los problemas.
Se da en personas subordinadas que no
tienen otra forma de responder a
situaciones de opresión, a agresiones y
abusos.
2. Las normas de pureza y su significación sociopolítica
Las normas de pureza establecen cuál es el
sitio, lugar y tiempo adecuado a cada cosa,
acto y persona, según un orden determinado
por cada grupo social; por ello, esas normas
varían de una sociedad a otra, de una época
histórica a otra.
Establecen una especie de líneas que
delimitan, definen y ordenan la realidad, a la
vez que adjudican diferentes valores a cada
área.
Una estructura social que requiera un alto grado de
control de la consciencia mostrará un alto grado de
formalidad, una aplicación implacable de las normas
de pureza.
Cuanto más estructurada, formalista, rígida y jerárquica
sea una sociedad, mayor será el control ejercido sobre
el cuerpo humano, y mayor la intransigencia respecto
al abandono corporal en la vida y en el ritual donde la
dimensión social se halla sometida a un control estricto
el trance se considerará amenazador y peligroso;
cuanto menor sea la tolerancia respecto a los extraños
y más estricta sea la vigilancia respecto a las fronteras,
mayor será la vigilancia respecto a los límites y a los
orificios corporales -qué se come, con quién se casan…
El cuerpo físico es un microcosmos de la
sociedad.
Así como para expresar
jerarquización se utiliza la des-corporeización
en las relaciones, también se puede utilizar el
cuerpo para expresar la protesta contra ese
mismo, sistema social y sus sistemas de
clasificación y control o presión:
La falta de aseo, la largura de pelo o el
descontrol corporal son expresiones de
protesta contra el orden social.
El trance se entiende como un tipo de
descontrol corporal.
Se produce una rebelión contra las normas de
pureza que establecen las líneas ordenadoras
de la sociedad.
Aquellos que han dejado de sentir como
adecuado, el sistema de clasificaciones
públicas, pero siguen experimentando la
presión del grupo, protestan de esta forma
contra ello.
La sociedad ve el cuerpo personal como
contrario a los intereses del cuerpo social,
éste se convierte en un medio simbólico para
protestar contra aquélla.
LECTURA DE Mc 5,1-20 DESDE ESTE
MODELO
Los síntomas y el diagnóstico
El contexto temático en el que se
encuentra el relato (1-8,30) y el
término "espíritu impuro" que utiliza
Marcos, en lugar de “demonio” (Mt;
Lc), parecen estar señalando las
normas de pureza como clave
hermenéutica del texto.
Jesús ha curado y ha exorcizado, ha enseñado y ha
discutido sobre las normas de pureza en la orilla
judía del lago, y ahora se encuentra en la orilla
pagana.
En el límite, al cruzar la frontera que suponía el lago
con ocasión de la tormenta, Jesús ha demostrado su
autoridad y su poder al establecer la paz y su orden
sobre el caos.
Jesús aparece cruzando en varias ocasiones la
frontera, los límites (6,45-53; 7,24; 7,31).
Y como colofón, aparece discutiendo con los
fariseos sobre las clasificaciones socio-religiosas y la
ordenación pública a la que daban lugar (7,1-22).
Del hombre que sale al encuentro de Jesús se
dice que tiene un espíritu Impuro. Está
poseído sino por espíritu impuro; es decir, por
un espíritu que le hace actuar de forma
inadecuada, contraria a las normas sociales.
El judaísmo denominaba así a los espíritus o
demonios extranjeros y hostiles a las normas
de pureza religiosa y moral judías (cf. Zac.
13,1-21 Mc 3,11,30). El mismo Jesús es
acusado (3,30) de estar poseído por uno de
ellos, por cuestionar dichas normas.
La alusión a cadenas, grilletes y a la desnudez,
deducida del v. 15, refuerzan la idea de que este
hombre no aceptaba los límites socio-religiosos que
establecían las normas de pureza.
El caso es presentado como grave porque, después
de ver las tentativas de acomodo y sujeción
(cadenas y grilletes), había sido expulsado del grupo
familiar y social; esto es algo que no se produce en
los otros casos de posesión, donde las personas
posesas aparecen en el seno de la familia y la
comunidad, como sucede con el endemoniado
curado en la sinagoga, la hija de la sirofenicia, o el
niño epiléptico (1,23-28; 7,24-30; 4,14-28).
 Por medio de los demonios o espíritus que le poseen, la
persona afectada expresa indirectamente y sin peligro las
quejas que tiene contra su ambiente.
 La crítica no debe ser demasiado clara y evidente, y que no
adquiera excesivo poder; de lo contrario, el grupo social o
familiar pasa a la acción defensiva para eliminar el peligro.
 Ésta es la situación en la que parece hallarse este hombre:
apartado del grupo y marginado a un espacio de ausencia de
vida social y religiosa; lo que hace suponer que su queja y su
comportamiento eran excesivamente contrarios y peligrosos
para el orden grupal.
 Se trata de un caso de marginación total, producida muy
probablemente por un desacuerdo, desacato y rebeldía
contra las normas socio-religiosas.
 Desacuerdo expresado por medio de los demonios y no
directamente, pues de haberlo hecho se habría dado su
eliminación física.
Aunque al principio no se menciona que el poseso
estuviera DESNUDO, si se alude a su estar vestido
como uno de los indicadores y consecuencias de su
curación (v. 15):
Un significado profundo porque, en aquel contexto
cultural, la desnudez estaba unida con la vergüenza;
significaba la falta completa de honor (era castigo
de prisioneros, mujeres adúlteras...).
La desnudez podía ser también una forma de
protesta contra los límites impuestos por la
sociedad y, por tanto, contra su ordenación socioreligiosa. Como un muerto social habitaba en el
lugar de los muertos.
¿Cuál es la situación sociohistórica en la que puede
situarse?
G. Theissen piensa que la petición del espíritu impuro
(que se llama Legión) se refiere al poder dominador
romano, que era quien no quería abandonar la
región. La opresión romana sería la causa de esos
demonios que oprimen a este hombre y lo
deshumanizan. Al pasarlos a los cerdos (alusión de
la Legión X Fretensis, estacionada en Siria, el
símbolo que aparecía en sus estandartes, el jabalí)
que se hunden en el mar, la perícopa de Marcos
habría tomado un tono de crítica política al poder
colonial romano.
Mary Douglas, el poseso y el BANDOLERO tienen una forma
parecida, aunque opuesta, de reaccionar ante la situación de
injusticia producida por la ordenación social:
 Ambos están en una posición baja en la línea de las categorías
sociales.
 Ninguno de los dos tiene una conciencia política expresa,
pero ambos captan la injusticia y muestran su disconformidad
con la organización y las categorías sociales vigentes.
 Mientras el primero dirige la agresividad hacia fuera y
controla el grupo, el poseso la dirige hacia sí mismo y es
controlado y anulado por éste.
 Ambos surgen debido a la ineficacia de las instituciones y su
incapacidad para resolver los problemas.
 Pero, así como la represión brutal de ciertos gobiernos podían
evitar, al menos de momento, que apareciera el fenómeno
del bandolerismo no podían hacer lo mismo con el de las
posesiones, que, al contrario, parecían multiplicarse.
Transfiguración
en los Evangelios
Contexto inmediato
Monte
Padre
(cielo)
Hijo amado
(Jesús)
Llano
Escribas
Discípulos
“discuten”
Valle
Padre
(humano)
Hijo
(sordo-mudo)
ENFERMEDADES
ORGÁNICAS
FRENTE A
ENFERMEDADES
PSICOLÓGICAS
( A ) CLASIFICACIÓN DE LOS DESEQUILIBRIOS
ANORMALES
1. NEUROSIS
Anormalidades poco severas, con origen de factores psicológicos:
1) ansiedad: Ataques agudos de ansiedad;
2) fobias: el miedo provocado por una clase restringida de estímulos,
3) obsesión:
 pensamientos obsesivos, no deseados;
 impulsos irresistibles a repetir ciertos actos;
4) depresión:
 pérdidas como la muerte de uno de los padres o cónyuge,
 la ruptura de una relación amorosa, etc.,
5) histéria:
 se dividen en reacciones de “conversión” y reacciones “disociativas”;
 implican síntomas corporales y huidas de los estados normales de conciencia.
Se consideran neuróticas cuando son extremas.
2. PSICOSIS
Anormalidades más severas: son conocidas
popularmente como locos. Ha perdido
contacto con la realidad:
retirándose a su propio mundo de fantasía,
experimentar ilusiones ficticias (ser Napoleón)
alucinaciones (oír voces imaginarias).
Su origen es bio-genético y psico-genético,
pueden estar implicados factores biológicos,
psicológicos y socioculturales.
3. DESEQUILIBRIOS CEREBRALES ORGÁNICOS
Desequilibrios, debido a una anormalidad en la
estructura orgánica o bioquímica de los tejidos
cerebrales.
Incluyen la mudez, sordera, epilepsia, intoxicación
alcohólica, intoxicación por drogas, meningitis,
enfermedad cerebral senil, enfermedad de
Parkinson, y otras.
Su causa es ORGÁNICA, no puramente psicogenética, la mayoría de los casos de posesión de
los Evangelios pertenecen a esta categoría.
CLASIFICACIÓN DE LAS POSESIONES
1. Muy concretas y definidas
Los síntomas son muy claros y la diagnosis se
establece explícitamente en los Evangelios.
Posesos de esta categoría: mudos (Lc 11,14; Mt
9,32-33), ciegos y mudos (Mt 12,22),
sordomudos (Mc 9,25), epilépticos (Mc 9,14-29;
Mt 17,14-20; Lc 9,37-43).
Todos son ejemplos de lo que los psiquiatras y
psicólogos clínicos han clasificado como
desequilibrios cerebrales orgánicos.
2. Menos concretas y definidas:
Dados los escasos datos, las enfermedades a que aluden
son difíciles de diagnosticar y clasificar:
 Es sólo probable que el endemoniado de la sinagoga
sufriera de epilepsia, ya que el demonio
«convulsionaba» al paciente haciéndole gritar (Mc
1,26).
 Lo mismo respecto a la hija de la mujer cananea, ya que
Mateo escribió de ambos (la muchacha y el muchacho
epiléptico) que sufrían «malamente» o «terriblemente»
(15,22; 17,15). Pero esta evidencia es muy leve e
inconclusa.
 El endemoniado de la región de los gergesenos pueda
haber sido un psicótico que sufría de reacciones
afectivas de tipo maníaco, pero no hay un acuerdo
respecto a la diagnosis.
3. Vagas y generales
Curados por Jesús (Mt 4,24, 8,16; Mc
1,32-34.39; 3,11; Lc 4,41; 6,18; 7,21; 8,2;
13,32),
Curados por los apóstoles (Mc 6,13) y por
otros (Mc 9,38; Lc 9,49).
En todos estos ejemplos no sabemos qué
enfermedades particulares afligían a esas
personas.
DESEQUILIBRIOS CEREBRALES ORGÁNICOS
Los desórdenes cerebrales mencionados en los
Evangelios:
La descripción de la enfermedad del muchacho
lunático (Mc 9,14-29) es muy concreta, el
muchacho presenta todos los síntomas de un grave
ataque generalizado de EPILEPSIA. La epilepsia no
es un desequilibrio puramente psíquico.
El conocimiento de los cambios patológicos y
químicos del cerebro implicados en la epilepsia son
reconocidos por los psiquiatras y están de acuerdo
en dos puntos principales:
1) los factores psicológicos
no pueden por sí solos
causar la epilepsia.
Ningún epiléptico ha sido
jamás curado únicamente
por medio de la terapia
verbal.
2) Causas de epilepsia:
lesión cerebral durante el nacimiento o
posteriormente durante la vida,
defectos congénitos,
enfermedades infecciosas en la infancia,
meningitis, encefalitis, abscesos cerebrales,
infecciones de parásitos,
trastornos endocrinos,
accidentes cerebro-vasculares y tumores
cerebrales.
Todas estas causas resultan de afecciones
orgánicas o fisiológicas.
MUDEZ y SORDERA:
Los trastornos más severos del habla son «de origen
orgánico». Las lesiones en áreas del hemisferio
cerebral provocan pérdidas del habla.
En cuanto a la sordera, se deben a una diversidad de
causas similares a las de la epilepsia (hereditarias,
congénitas, infecciones por virus, etc.) que,
producen lesiones en el oído interno.
Los datos de los Evangelios no nos permiten asumir
que todos los mudos y sordos descritos como
poseídos por demonios eran sólo casos de sordera o
mudez histéricas.
Desequilibrios HISTÉRICOS
Debemos tratar esta categoría de
desequilibrios para arrojar luz sobre
los llamados casos de posesión.
Es habitual subdividir los síntomas de
la histeria en dos clases: reacciones
de
conversión
y
reacciones
disociativas.
Los desequilibrios son definitivamente
de origen psicogenético, no orgánico.
1. Reacciones de conversión
La energía psíquica se «convierte» en síntomas corporales. Estos
síntomas corporales afectan a la musculatura corporal y a
funciones sensoriales tales como las siguientes:
 parálisis de brazos, piernas, u otras partes del cuerpo;
 anestesias o analgesias (ciertas partes del cuerpo pierden el
sentido del tacto o el sentimiento de dolor);
 trastornos en la visión y el oído, incluyendo ceguera o
sordera;
 trastornos en el habla, incluyendo mudez y afonía; «nudos
en la garganta»;
 contracciones musculares o tics;
 simulación de falsos síntomas de embarazo, y muchas
variedades de impedimentos sexuales, tales como algunos
casos de frigidez e impotencia.
«No hay ninguna patología orgánica subyacente».
2. Reacciones disociativas
Separación del estado normal de conciencia.
Deriva de la idea de que una parte de la
«mente», se disocia de otra parte. Tipos de
reacción disociativa:
amnesia, implica la pérdida de la memoria.
Fuga, se da una huida real y física del
presente.
múltiple
personalidad,
personalidades
distintas se desarrollan dentro de la misma
persona.
UN CASO DE HISTERIA DE CONVERSIÓN
Una joven muchacha, KATE FOX, de 13
años y medio de edad. Fue admitida en el
hospital con una parálisis parcial en la
pierna izquierda, nerviosismo extremo y
marcada falta de apetito. Cuando se le
preguntaba por la razón de estas
dificultades, la muchacha no encontraba
ninguna explicación.
Kate comenzó a hablar acerca de la situación
hogareña. Unos tres años antes de que fuese
admitida en el hospital, su madre empezó a
tener relaciones con un inquilino de la casa y
finalmente huyó con él.
Pocos días más tarde, el padre, Kate y sus tres
hermanas, encontraron a la madre y la
persuadieron de que volviese a casa.
Siguió una escena violenta y llena de insultos que
hizo que Kate llegase a darse cuenta más
claramente de lo que su madre había hecho.
También oyó a su madre acusar a su padre de
haber flirteado con otra mujer.
Las discusiones nocturnas de este tipo que
continuaron durante varias semanas resultaban
muy enojosas para Kate y sus hermanas. En un
momento dado, los padres se decidieron por el
divorcio, pero una de las hermanas mayores
amenazó con suicidarse, y finalmente cambiaron de
parecer. Surgieron otras complicaciones. El inquilino
anterior regresó y tomó residencia al otro lado de la
calle. El padre le amenazó con dispararle si se
acercaba a la casa. Más tarde, un amigo del anterior
inquilino amenazó con disparar al padre de Kate, y
sobrevino una pelea.
Después de todos estos trastornos, al menos
superficialmente, las cosas comenzaron a marchar
más suavemente en casa.
Kate contó que después de estos episodios
llenos de tensión no podía soportar pensar en
ellos, y se hizo cada vez más retraída e
incomunicativa en casa. Al principio, la
escuela constituía un alivio, pero antes de un
año comenzó a sentir aversión a las relaciones
sociales con sus compañeros de clase,
probablemente debido a la vergüenza y al
pensamiento de que sus amigos se pudiesen
enterar o pudieran ya saber algo de su
situación hogareña.
Se concentraba en sus estudios, pero se volvía
temerosa según se acercaba la hora del recreo, y
frecuentemente se quedaba en su pupitre y
estudiaba mientras los otros niños se iban afuera a
jugar.
Su parálisis inicial se produjo justo antes de uno de los
recreos.
El terapeuta, impulsándola a volver a contar los
penosos episodios, fue capaz de extirpar
completamente sus síntomas en varias semanas.
Como se puede ver, estos síntomas, la parálisis
inclusive, tenían causas emotivas o psicológicas.
UN CASO MODERNO DE POSESIÓN Y
EXORCISMO
Psicólogo P. Janet. Este relato es
clarificador.
Como el título indica, en siglos anteriores
el paciente habría sido considerado sin
ningún género de dudas como poseído
por los demonios.
El tratamiento escogido podría muy bien
haber sido el exorcismo eclesiástico.
ACHILLES, era un hombre de 33 años
cuando fue admitido a un famoso
hospital de París. Procedía de una familia
algo supersticiosa.
Su PADRE había sido acusado de haberse
entregado al diablo y de haber recogido
un honorario del «enemigo de la
humanidad» en un viejo árbol todos los
sábados, historia de la que el padre se
reía, aunque era de hecho supersticioso.
Achilles había sido estudioso, aunque no muy
brillante, y había ido al instituto local. Janet acentúa
como posibles premoniciones del problema
posterior el hecho de que tendía a no hacer amigos,
aunque era afectuoso; le molestaba de que los
otros estudiantes se metían con él, y de que a veces
había tenido dolores de cabeza.
A pesar de todo ello, Achilles se estableció en un
pequeño negocio al salir de la escuela, se casó a los
veintidós años y vivió felizmente con su devota
esposa, no habiendo sufrido enfermedades graves
hasta algunos meses antes de que entrase en el
Salpetriére. Tenía una hija, una niña normal.
Achilles llegó al hospital en un estado de furiosa agitación, golpeándose
repetidamente, profiriendo blasfemias y hablando a veces con la voz
del diablo, que alternaba con la suya propia. J. M. Charcot pidió a
Janet que tratase a este paciente, y afortunadamente Janet fue capaz
de apreciar las complejidades y asombrosas manifestaciones de una
aparente posesión diabólica con el ojo frío de la ciencia y de la razón.
El cambio en Achilles había comenzado seis meses antes, después de un
viaje de negocios que lo mantuvo fuera de casa durante algunas
semanas.
A su vuelta, su mujer advirtió que estaba preocupado, melancólico,
taciturno y que les prestaba poca atención a ella y a la niña. Después
de algunos días tenía dificultades cuando intentaba hablar.
Los doctores que lo examinaron no podían encontrar nada anormal,
aunque uno de ellos apuntó varias enfermedades, diabetes inclusive.
Pronto recuperó el habla, pero comenzó a quejarse de dolor, fatiga,
sed e incapacidad para comer. Los medicamentos no surtieron efecto.
Un mes más tarde otro doctor concluyó que
sufría de angina de pecho. Inmediatamente
desarrolló
todos
los
síntomas
correspondientes, se aficionó a la cama y se
hundió en una profunda desesperación. Su
dormir era irregular, murmuraba palabras
incomprensibles y sus ojos se llenaban de
lágrimas. Un día abrazó a su mujer y a su hija
como si les estuviese diciendo adiós, se estiró
en la cama y se quedó inmóvil. Durante dos
días pareció estar al borde de la muerte.
Después, repentinamente, se incorporó, con los ojos muy
abiertos, y estalló en un espantoso ataque de risa, que
duró dos horas, y proclamó que había visto el infierno,
a Satanás y a los demonios.
Poco después de esto, se ató las piernas y se arrojó a un
estanque, del que fue rescatado, y dijo que ésta había
sido una prueba para asegurarse de si estaba o no
poseso.
Continuó en esta condición de posesión diabólica durante
algunos meses, hablando constantemente de los
demonios que se encontraban alrededor y dentro de él,
atormentándolo, forzándolo a blasfemar contra Dios y
retorciendo su cuerpo convulsivamente.
Después de meses fue llevado al hospital, donde los
demonios lo invadían tan horrorosamente como de
costumbre.
Un rasgo peculiar de su conducta, era que la voz con
la que pronunciaba las palabras del diablo era
apreciablemente distinta de la voz con la que
expresaba sus propios pensamientos.
Con palabras de Janet: «Murmuraba blasfemias con
una voz de bajo profundo: "Maldito sea Dios",
decía, "maldita sea la Trinidad, maldita sea la
Virgen"; luego, con una voz de tono más alto y con
lágrimas en los ojos: "Yo no tengo la culpa de que
mi boca diga todas estas cosas horribles. No soy yo,
no soy yo. Aprieto los labios para que no salgan las
palabras, para que no se oigan; no sirve de nada, el
diablo dice igualmente estas palabras dentro de mí,
realmente siento que las dice y que hace que mi
lengua se mueva a pesar mío"».
Los esfuerzos por ejercer algún tipo de control se
enfrentaron con una resistencia extrema. El
capellán del hospital no tuvo ningún éxito. Achilles
se negaba a hablar con Janet y demostró que era
imposible hipnotizarlo.
Pero entonces Janet se aprovechó de las distracciones
del paciente, colocó un lápiz en su mano, y le
susurraba preguntas por detrás. Según la mano
comenzaba a escribir respuestas, Janet susurraba:
«¿Quién eres?» La escritura contestó: «El Diablo», y
Janet replicó: «Entonces podemos hablar los dos», y
pidió como prueba de la identidad del diablo que
levantase el brazo del paciente contra la voluntad
del mismo, y el diablo así lo hizo.
Janet estaba ahora en comunicación, por así decirlo, con
el diablo, y cuando éste aseguró que era más fuerte
que Janet y que no le obedecería, se aprovechó de la
«vanidad» del diablo y le desafió a que probase su
"poder haciendo que el paciente se durmiese y, más
tarde, lo pusiese en situación hipnótica, lo que también
hizo.
Una vez hipnotizado, Janet pudo comunicar libremente
con él acerca de sus sentimientos y de su pasado. Janet
se enteró de esta manera de hechos acerca de él que
nadie más sabía y que en estado de vigilia Achilles
mismo no reconocía.
La esencia de estos hechos era que durante su viaje de
negocios, hacía seis meses, había sido infiel a su mujer.
Había intentado olvidar el incidente, pero se dio cuenta
de que era incapaz de hablar. Comenzó a soñar con el
diablo con gran insistencia, después de lo cual se
encontró repentinamente poseso.
Como Janet explica, las falsas creencias del paciente
eran algo más que el simple desarrollo de sus
sueños imaginarios y de sus ideas obsesivas. «Es la
combinación, es decir, la reacción de dos grupos de
pensamientos que dividen su pobre mente; es la
mutua interacción del sueño que tiene y de la
resistencia de la persona normal.» Continúa
brillantemente: «Se tiene que buscar el hecho
básico que se encuentra en el origen de la falsa
ilusión... La enfermedad de nuestro paciente no
estriba en el pensamiento del demonio. Ese
pensamiento es secundario y es más bien la
interpretación provista por sus ideas supersticiosas.
La enfermedad auténtica es el remordimiento».
Janet aseguró al paciente hipnotizado el perdón
de su esposa, y trajo a ésta a una de las
sesiones. La falsa ilusión desapareció
exteriormente, pero permanecía en los
sueños, de los que a su vez tuvo que ser
expulsada. Cuando se publicó el caso por
primera vez, en 1894, Janet dijo que el
paciente había permanecido curado hasta el
momento por tres años. Posteriormente, en el
prólogo a Névroses et idees fixes, menciona
que Achilles gozaba todavía de buena salud
siete años después de la curación.
Su conclusión: «El hombre, demasiado orgulloso,
se figura que él es el dueño de sus movimientos,
sus palabras, sus ideas y de sí mismo. Es quizá en
nosotros mismos donde tenemos la más
pequeña autoridad. Hay multitud de cosas que
operan dentro de nosotros sin nuestra
voluntad.»
Añadió que los seres humanos tienen una
tendencia a consolarse contra la realidad
monótona o amenazante contándose bellas
historias. En algunas personas estas historias
adquieren un relieve extraordinario, hasta el
punto de que asumen más importancia que la
misma realidad.
CONSIDERACIONES
Hay que prestar atención a las palabras y acciones de
Janet.
Dice que la explicación era simple: Achilles sufría de culpa
y remordimiento, pero Janet actuó como si los
demonios fuesen reales; conversaba con ellos,
intentaba enredarlos con diversas tretas, e incluso trajo
a la esposa de Achilles para combatirlos mediante el
perdón del pecado de su marido.
Primer nivel trataba las experiencias de su paciente como
si fuesen literalmente ciertas: trataba a los demonios
como demonios. Eran reales para Achilles.
Segundo nivel consideraba a los demonios como
poderosas ideas inconscientes y persistentes, o como
sueños, que simbolizan la emoción del remordimiento.
Aquellas ideas subconscientes pusieron en evidencia
los síntomas, los actos y palabras del paciente.
Tercer nivel, consideró la idea obsesiva, la
posesión: como una idea fija que es
capaz de crecer y de «convertirse» en
muchos síntomas y manifestaciones.
Tal idea es un entramado de una multitud
de imágenes distintas, visuales, auditivas,
etc., que, si llegase el caso, podrían ser
aisladas por un terapeuta experto, y
descompuestas.
CONSIDERACIONES MÁS GENERALES:
a) Las neurosis están causadas por factores psicológicos (ideas,
emociones, supersticiones, a menudo producidas o incrementadas
por acontecimientos traumáticos o aterradores), y pueden ser
curadas.
b) Se debe hacer una distinción importante entre los posesos de los
Evangelios y los posesos y exorcizados en los siglos posteriores,
inclusive el actual.
La mayor parte de los casos descritos en este capítulo son ejemplos
de neurosis, y presentan muchas similitudes con las reacciones
histéricas. Esto es particularmente cierto en el caso de Achilles tal
y como lo describe e interpreta P. Janet. El procedimiento
terapéutico que utilizó, podrían muy bien ser el mejor
«exorcismo» para los que se consideran a sí mismos posesos,
c) En cuanto a los posesos de los Evangelios, la mayoría sufrían de
enfermedades que no tenían nada que ver con las reacciones
neuróticas. Muchos sufrían de enfermedades orgánicas debidas a
lesiones cerebrales orgánicos (o de reacciones psicóticas). Los
desórdenes cerebrales orgánicos, no pueden ser curados
únicamente por medio de terapia verbal, y mucho menos por
exorcismo.
EL EPILÉPTICO «POSEÍDO POR DEMONIOS»
Conclusión del último capítulo: algunas
enfermedades consideradas en los Evangelios
como «posesión» son enfermedades reales
con base orgánica, no de origen puramente
«mental» o «psicológico».
Este capítulo se concentrará en las narraciones
evangélicas relativas al muchacho epiléptico.
Como introducción, debemos decir algo acerca
de la epilepsia.
EPILEPSIA
La epilepsia comprende un grupo de
desequilibrios caracterizados por episodios
pasajeros y recurrentes de pérdida del
conocimiento, a veces con movimientos
convulsivos producidos por trastornos en las
descargas eléctricas de las células cerebrales.
Las causas, al menos en los casos más graves,
dan como resultado lesiones cerebrales
orgánicas. A menudo parece existir un
elemento hereditario.
La palabra misma (epilepsia) se deriva del
término que se utiliza en griego para
«atacar», a menudo nos referimos a sus
síntomas
como
«ataques».
La
enfermedad puede comenzar antes de
los quince años. Hoy, gracias a las drogas
(Phenobarbital, Dilantin, Mesantoin,
Mysolina, Peganona, etc.), relativamente
pocos casos requieren internamiento y
solamente el 1,4% de las admisiones a los
hospitales psiquiátricos.
Los accesos epilépticos, pueden ser agrupados en
cuatro categorías:
grand mal, se caracteriza por las convulsiones
epilépticas clásicas;
petit mal, por pérdidas pasajeras del
conocimiento y por no presentar convulsiones;
accesos jacksonianos: conducta convulsiva
localizada,
psicomotor, por una diversidad de conductas noconvulsivas con trastornos del conocimiento.
La forma de epilepsia más común, típica e
impresionante, que ocurre en un 60% de los
casos, es el grand mal.
LA GRAN ENFERMEDAD: «GRAND MAL»
El tipo de onda cerebral característico de esta
forma del desequilibrio está formado por
una serie de picos acentuados.
La mitad de estos accesos empiezan con un
aviso o “aura”, generalmente demasiado
breve para permitir que el individuo se
prepare.
A continuación siguen las fases tónica y
convulsiva que concluyen con el coma
posconvulsivo.
1. AURA
El término se refiere al aviso o síntomas
premonitorios subjetivos de que un acceso es
inminente. Esta señal tiene lugar desde varios
segundos antes de la pérdida del conocimiento, es
la primera manifestación de la descarga neuronal.
El aura puede consistir:
en
entumecimiento,
picazón,
sensaciones
incómodas, sentimiento de angustia,
puede que adopte la forma de una alucinación de
ciertos sentidos, tales como «flashes» de luz,
ruidos, o alucinaciones olfatorias.
El aura es por lo general desagradable.
2. FASE TÓNICA
Se da una pérdida de conocimiento repentina y total. El paciente
se derrumba al instante.
 Raramente existe la posibilidad de que se proteja, y puede
recibir heridas graves. Mientras cae, toda la musculatura
voluntaria sufre una contracción continua, permaneciendo en
esta fase tónica de diez a veinte segundos.
 Los músculos del pecho se contraen a menudo al mismo
tiempo que los de la laringe; el aire es por tanto expulsado
violentamente y da como resultado un sonido peculiar
conocido como el grito epiléptico.
 Al principio la cara está pálida, pero según los músculos van
contrayéndose rígidamente, las venas superficiales se
hinchan.
 Al mismo tiempo el pecho adquiere una posición fija y la
oxigenación de la sangre se detiene, aumentando así la
cianosis (color azulado o morado) de la cara.
 Durante esta fase tónica, las pupilas se dilatan, no reaccionan
a la luz, y no hay reflejo córneo.
3. FASE CONVULSIVA
Son contracciones musculares intermitentes o
convulsivas, rápidas al principio pero que van
gradualmente decreciendo en frecuencia.
La cabeza golpea el suelo, las piernas se convulsionan
hacia arriba y hacia abajo y las mandíbulas se abren
y se cierran tan violentamente que se genera una
mezcla espumosa de aire y saliva.
Si en este momento ocurriese que la lengua cayera
entre los dientes durante una relajación, podría ser
mordida durante una contracción convulsiva
posterior. Los espasmos musculares agudos pueden
durar uno o más minutos.
4. COMA POS-CONVULSIVA
Las pupilas están rígidas, no hay reflejos en los tendones, la
respiración con ronquidos, la cara está congestionada y cubierta
de sudor, y los labios están azulados. Si se levanta un brazo o
una pierna y a continuación se deja caer, lo hace pesadamente,
como en un estado de parálisis.
Si se le deja tranquilo, el paciente cae en un sueño profundo que
puede durar una o dos horas, quejándose, al despertar, de dolor
de cabeza, fatiga y, quizá, de dolor en la lengua.
Según va el paciente saliendo del estado de coma, se encuentra a
menudo desconcertado y puede que realice actos
semiautomáticos, que deambule sin objetivo fijo, que mueva la
mandíbula como si mascase, que se rompa la ropa, o que
intente quitársela.
Las convulsiones pueden ocurrir durante el sueño así como
durante las horas de vigilia, mientras que en algunos pacientes
siempre ocurren de noche. Muchos tienen los accesos
exactamente en el momento en que se están quedando
dormidos.
LA HISTORIA DEL MUCHACHO EPILÉPTICO
Para demostrar claramente que al menos
algunos de los casos de posesión de los
Evangelios son realmente orgánicos y no
enfermedades
puramente
psicológicas,
presentaremos ahora la narración del
endemoniado epiléptico. Se encuentra en los
tres Evangelios sinópticos. Para nuestra
finalidad es mejor presentar un texto
armonizado en el que los pasajes
correspondientes se fusionen en una
narración única.
Mt 17,14-18; Mc 9,14-27; Lc 9,37-43
«Mc. (Lc) Al día siguiente, cuando [Jesús y algunos
apóstoles] (Lc) hubieron bajado de la montaña, y
regresado con los otros discípulos, vieron una gran
multitud que los rodeaba y a algunos escribas
discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, toda la multitud,
presa de turbación, corrió a su encuentro. Jesús les
preguntó [a sus discípulos]: "¿Qué estáis discutiendo
con ellos [los escribas]?"
Un hombre del gentío le contestó: "Maestro, te he traído
a mi hijo. Está poseído por un espíritu mudo. Siempre
que se apodera de él, lo arroja al suelo (Lc) y hace que
se convulsione; y el muchacho lanza gritos repentinos,
echa espuma por la boca, rechina los dientes, y se
queda rígido. (Lc) Cuesta mucho trabajo que el espíritu
lo suelte, y lo hace sólo después de dejarlo lleno de
contusiones. Pedí a tus discípulos que lo arrojasen,
pero no pudieron hacerlo."
(Mt) El hombre se acercó a Jesús, cayó de rodillas ante
él, y dijo: "Maestro, ten piedad de mi hijo, pues tiene
epilepsia y sufre mucho: muchas veces se cae al fuego
y otras muchas también al agua. (Lc) Mira a mi hijo, te
imploro, pues es mi único hijo."
Jesús les dijo [a la multitud y a los escribas]: "¡Qué generación tan incrédula (Mt) y pervertida! ¿Cuánto
tiempo tendré que estar con vosotros? ¿Cuánto tiempo
he de soportaros?"
Luego [volviéndose hacia el padre] añadió: (Lc) "Trae aquí
a tu hijo."
Y así, le trajeron al hijo. Apenas vio el espíritu a Jesús, comenzó a convulsionar al muchacho, y éste cayó al suelo
y se revolcaba echando espuma por la boca. Jesús
preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa
esto?"
Respondió: "Desde que era un niño; y muchas veces el espíritu
lo ha lanzado al fuego o al agua para acabar con él. Pero si tú
puedes, ¡apiádate de nosotros y ayúdanos!"
Jesús dijo al padre: "¿Si puedes? ¡Todo es posible para el que
cree!"
El padre del muchacho inmediatamente exclamó: " ¡Creo!
¡Ayuda mi poca fe!"
Jesús vio que la multitud se estaba amontonando rápidamente,
e increpó al espíritu impuro, diciendo: "Espíritu mudo y sordo,
te lo ordeno: ¡sal de él y no vuelvas a entrar en él!"
Después de gritar muy fuerte y de convulsionar terriblemente al
muchacho, el espíritu —(Mt) el demonio— salió (Mt) de él; y
el muchacho se quedó como un cadáver, de manera que la
mayoría decía: " ¡Está muerto! "
Pero Jesús tomó su mano, lo levantó, y él se puso de pie. (Lc)
Una vez que hubo curado al muchacho, Jesús lo devolvió a
su padre. (Mt) Desde ese mismo momento el muchacho
quedó curado. (Lc) Y todos los presentes se quedaron
maravillados ante la grandeza de Dios.»
Diversas consideraciones
Aunque los tres evangelistas
atribuyen la enfermedad a un
demonio,
están
todos
describiendo un caso de ataque de
grand mal de epilepsia. La
narración
expone
las
características de las etapas
básicas.
a)Fase tónica
 Se indicó que en esta fase se produce una pérdida de
conocimiento y que el paciente se desploma. Leemos:
«Siempre que se apodera de él, lo arroja al suelo» (Lc
9,42; Mc 9,18), «el muchacho cayó al suelo» (Mc 9,20).
 El paciente puede recibir heridas graves: «le deja lleno
de contusiones» (Lc 9,39), «muchas veces se cae al
fuego y muchas veces también al agua» (Mt 17,15; Mc
9,22).
 También en esta fase el aire es expelido
violentamente, lo que tiene como consecuencia el
sonido peculiar conocido como grito epiléptico: «el
muchacho lanza gritos repentinos» (Lc 9,39), «después
de gritar muy fuerte...» (Mc 9,26).
b) Fase convulsiva
Ya hemos dicho que esta etapa es la más típica,
pues la epilepsia es conocida como el desequilibrio
convulsivo. En ella Jesús les dijo a todos ellos:
"¡Qué gente tan incrédula sois! ¿Cuánto tiempo he
de permanecer con vosotros? ¿Cuánto tiempo he
de soportaros? ¡Traedme al muchacho!" Y se lo
llevaron.
Apenas vio el espíritu a Jesús, comenzó a
convulsionar al muchacho, y éste cayó al suelo y se
revolcaba echando espuma por la boca. Jesús
preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le
pasa esto?"
Respondió: "Desde que era niño; y
muchas veces el espíritu lo ha
lanzado al fuego y al agua para
acabar con él. Pero si tú puedes,
¡apiádate de nosotros y ayúdanos!“
Jesús dijo: "¿Si puedes? ¡Todo es
posible para el que cree!"
El
padre
del
muchacho
inmediatamente exclamó: "¡Creo!
¡Ayúdame a aumentar mi fe!"
Jesús advirtió que la multitud se estaba
amontonando rápidamente, y se dirigió
ásperamente al espíritu impuro, diciendo:
"Espíritu mudo y sordo, te ordeno que salgas
del muchacho y que no regreses más a él.“
Después de gritos muy fuertes y de terribles
convulsiones, el espíritu salió.
El muchacho se quedó como un cadáver, de
manera que la mayoría decía: "¡Está muerto!"
Pero Jesús tomó la mano del muchacho, lo
ayudó a levantarse, y él se puso de pie.»
Tienen lugar las contracciones musculares
intermitentes o convulsivas. Leemos: «hace
que se convulsione» (Lc 9,39), «comenzó a
convulsionar al muchacho» (Mc 9,20),
«después de convulsionar terriblemente al
muchacho» (Mc 9,26).
Las mandíbulas se abren y cierran tan
violentamente que se genera una mezcla de
aire y saliva: «hecha espuma por la boca»
(Mc 9,18), «se revolcaba echando espuma por
la boca» (Mc 9,20), «rechina los dientes» (Mc
9,18).
c) Faseposconvulsiva
Las pupilas están rígidas, los reflejos de los
tendones están ausentes... como en un estado
de parálisis. La narración dice: «el muchacho
se queda rígido» (Mc 9,18).
Si no se le molesta, el paciente cae en un sueño
profundo. «El muchacho se quedó como un
cadáver» (Mc 9,26).
Algo similar está implícito cuando se dirige al
demonio como «espíritu mudo y sordo» (Mc
9,25), es decir, el demonio privaba al
muchacho del habla y del oído.
Mateo escribió explícitamente seleniathetai, esto es,
«sufre de epilepsia» (Mt 17,15). La traducción
literal de la palabra griega es «lunático», pues
existía la creencia en aquel tiempo, confirmada por
Galeno en el siglo II d. C, de que las fases de la luna
ejercían, influencia sobre los ataques de epilepsia.
Mateo también dice que el muchacho fue curado
porque «el demonio salió de él» (Mt 17,18). Parece
obvio que, en aquella época, los actos dementes y
la conducta inexplicable se atribuían a los
demonios. Puesto que los epilépticos pertenecían a
esta categoría, también eran concebidos como
poseídos por demonios.
La palabra «lunático» o «epiléptico» aparece una vez
más en Mateo:
«Las noticias acerca de Jesús se extendieron a lo
largo de toda la región de Siria; y la gente le traía
a todos los que estaban enfermos con todo tipo de
enfermedad, y a los aquejados con toda suerte de
males: endemoniados, epilépticos y paralíticos.
Jesús los sanaba a todos» (Mt 4,24).
Puede ser significativo que en este pasaje la mención
de los epilépticos vaya inmediatamente después
de los poseídos por demonios, como si fueran una
categoría especial de endemoniados.
Hemos seleccionado este episodio
ya que los síntomas descritos en
las narraciones corresponden a los
de la epilepsia, que se da una
«unanimidad sorprendente»
entre estudiosos de la Biblia,
médicos y teólogos, en que el
muchacho sufría realmente de
epilepsia.
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III