Declaraciones de
los líderes de
otros credos
sobre el papa
Juan Pablo II
Los
reconocimientos
a Juan Pablo II han
venido de muchos
no católicos, como
muestran los
siguiente ejemplos.
«Creo que en éstos días pasados, hemos visto un extraordinario ‘sermón vivido’ para el
tiempo de Pascua, sobre cómo afrontar la muerte con honestidad y coraje; afrontar la muerte
en la esperanza de una relación que no se rompe por la muerte sino que continúa más allá de
ella. El Papa Juan Pablo II mostró su carácter en la forma en que afrontó su muerte;
claramente frustrado, claramente sufriendo, y sin embargo aceptando todo; haciendo frente a
sus fragilidades y permaneciendo valeroso y esperanzado. Siento que hay una cierta
coincidencia en el hecho de que muriera en el Tiempo Pascual – un tiempo del año
eclesiástico que significó mucho para él. Ha sido un tiempo en el que ha sido capaz de dar un
mensaje al todo el mundo cristiano, y de hecho a todo el mundo, que no será olvidado
fácilmente».
«Como líder de la Iglesia católica romana en Polonia, hizo mucho para inspirar la
causa de la libertad y los derechos humanos tanto en su país nativo como en los más
lejanos países de Europa del Este. Es seguro su lugar en la historia de los cambios en
Europa en el último cuarto del siglo XX. Además está su
currículum, durante su largo pontificado, de defensor de la
causa de una mayor unidad europea, la construcción de una
‘casa común europea’ en la que tanto el este como el oeste
comparten el cristianismo».
«Recordaremos cariñosamente sus históricas visitas a la Gran Sinagoga de
Roma, al campo de concentración de Auschwitz (Polonia) y al Muro Occidental
de Jerusalén, así como el que estuviera con nosotros en solidaridad espiritual.
Al declarar el antisemitismo un pecado contra Dios y la humanidad, el Papa
recordó en repetidas ocasiones al mundo que no podemos volver nunca a
permanecer en silencio mientras perecen personas por su raza o religión».
El Papa Juan Pablo II ha sido «incuestionablemente la voz más influyente
para la moralidad y la paz del mundo durante los últimos 100 años. Estaba
convencido de que los complejos problemas de nuestro mundo son en última
instancia de naturaleza moral y espiritual, y de que sólo Cristo puede
liberarnos de las cadenas del pecado, de la avaricia y de la violencia».
«Los luteranos recordarán siempre a Juan Pablo II como el Papa que
fomentó un crecimiento sin precedentes de las relaciones entre luteranos
y católicos romanos. Curando las heridas causadas durante el siglo XVI,
la Reforma adquirió un nuevo significado cuando se firmó en 1999 la
Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación. Vivimos en
una nueva esperanza de que el Espíritu de Cristo Vivo continuará aquella
labor y nos conducirá a una relación más fuerte entre los dos cuerpos
eclesiales».
Presidente de la
Comisión Baptista del
Sur de Ética y Libertad
Religiosa.
«Reunió a las naciones cautivas
de la Europa del Este para
arrojar el yugo del comunismo
soviético. Además, se presentó
como uno de los más
elocuentes portavoces en
cualquier parte del mundo de
la libertad religiosa para todos
los seres humanos como un
derecho universal, y de la
santidad de toda vida humana
desde la concepción hasta la
muerte natural en todas
partes».
«Como el cabeza de familia del Evangelio, fue capaz de sacar del tesoro de sus
propias cosas ‘tanto nuevas como antiguas’ de su espíritu profundo. Su voz y su
autoridad moral han dado inspiración y esperanza a millones más allá de la Iglesia
católica romana. Su compromiso por la unidad de la Iglesia se expresaba en su
buena voluntad personal de encontrarse con representantes de otras comunidades
religiosas e invitar a quienes estaban fuera de su propia tradición a reflexionar sobre
cómo el ministerio de Obispo de Roma puede ser de un mayor servicio tanto a la
causa de la unidad cristiana como al bienestar del mundo».
«El Papa Juan Pablo II ha
estado firmemente con nosotros
en todo el mundo libre
defendiendo el matrimonio
heterosexual monógamo y
defendiendo el hecho de que un
feto es un ser humano».
«A pesar de su avanzada edad y su declive de
salud física, sus esfuerzos implacables para
visitar diferentes partes del mundo y
encontrarse con las personas que vivían allí,
para promover la armonía y los valores
espirituales, han ejemplificado no sólo su
profunda preocupación sino también el coraje
que le llevó a cumplirlo».
«primus inter pares» entre los jefes cristianos
ortodoxos del mundo.
«El Papa Juan Pablo II previó la restauración de la unidad
de los cristianos y trabajó por su realización».
Metropolitano ortodoxo, jefe del departamento
para las relaciones externas de la Iglesia del
Patriarcado de Moscú.
«Los últimos días de Juan Pablo II estuvieron
marcados por las cualidades, que le han ganado el
respeto de todo el mundo. Aguantó sus
sufrimientos con fe firme, haciendo que millones
de personas admiraran su coraje. Espero
sinceramente que su memoria sirva a la causa de
la construcción de unas buenas relaciones entre
nuestras Iglesias y sea un compromiso para
superar las actuales dificultades. Ruego al Señor
Jesucristo por el descanso del alma de Su
Santidad el Papa Juan Pablo II».
«Quisiera extenderos mis más cordiales simpatías por la muerte de Su Santidad el
Papa Juan Pablo II tras haber guiado a la Iglesia durante 26 años. Durante este
periodo fue muy respetado y honrado por las personas de todo el mundo. También
fue altamente elogiado por sus cualidades personales y su participación en la labor
ecuménica y en la relación entre la Iglesia católica y el resto de iglesias del
mundo».
«Damos gracias a Dios por el impacto que ha tenido en nuestro
tiempo el Papa Juan Pablo II como líder. Damos gracias por un
ministro a quien, como sacerdote, obispo y jefe de la Iglesia
católica romana, hemos visto llevar el testimonio del Evangelio al
mundo contemporáneo».
«Su Santidad el Papa Juan Pablo II seguirá siendo una figura excepcional en la historia moderna del
cristianismo mundial. De hecho, su esfuerzo incansable para hacer del Evangelio de Cristo una realidad
viva en la vida de las personas, su inflexible testimonio profético en hacer de los valores morales principios
guías de las sociedades humanas, su firme compromiso por la causa de la unidad cristiana, su apertura a
las demás religiones con una visión clara de vivir juntos como una comunidad reconciliada en medio de las
diversidades, y su continua defensa de la justicia, los derechos humanos y la libertad le hacen una figura
excepcional de grandes logros. Como moderador del comité central del Consejo Mundial de las Iglesias y
como Católicos armenio de Cilicia, tuve el privilegio de encontrarme con Su Santidad en diferentes
ocasiones y pude atestiguar la fuerza de su fe, la profundidad de su sabiduría y la claridad de su visión».
«Su visión para la curación de
las divisiones del cristianismo
se vivió en un momento difícil
del camino ecuménico – cuando
habíamos pasado la euforia de
la amistad surgida del Vaticano
II – y estaba en la etapa más
difícil de mirar no sólo lo que
une, sino de intentar entender
algo más de lo que divide. A
menudo fue la amistad y la
calidez de Juan Pablo II lo que
permitió las diferencias
siguieran siendo diferencias
entre hermanos y hermanas en
Cristo – diferencias
familiares».
Gracias Juan Pablo ll porque con tus cartas, encíclicas, documentos, homilías y
ejemplo de vida nos has trazado el camino angosto que tu recorriste para
conducirnos a la santidad. Gracias, porque aún contamos con Pastores valerosos que
apacientan el rebaño del Señor. Gracias por enseñarme amar la riqueza espiritual de
nuestra Iglesia Católica. (Lilly Medina)