El hombre desea ser Feliz.
El Catecismo de la Iglesia
Católica afirma:
“Dios ha puesto un innato
deseo de felicidad en el
corazón del hombre".
(CIC 361).
Y en la búsqueda de la
felicidad, busca a veces
seguridad en la riqueza,
en el placer, en el poder,
en el éxito y la promoción
personal...
- ¿Cuál es el camino
para conquistarla?
Las lecturas señalan
dos caminos:
uno lleva a la plena realización,
el otro a la frustración...
La 1ª Lectura comienza con una afirmación:
“Maldito el hombre que confía en el hombre". (Jr 17,5-8)
¿Dónde buscamos nuestra seguridad?
- Cuando confiamos demasiado en las personas: nos amargan las ilusiones.
- Cuando confiamos demasiado en nosotros: el peligro de la auto-suficiencia.
- Cuando confiamos demasiado en las cosas: dolorosas frustraciones...
El camino es otro: “Bendito quien CONFÍA EN EL SEÑOR,
y pone en Dios su confianza".
* Sólo Dios es la fuente segura
de felicidad y de vida plena.
El Salmo reafirma:
" Dichoso el hombre que ha
puesto su confianza en el Señor.
Será como un árbol plantado al
borde de la acequia,da fruto en
su sazón y no se marchitan sus
hojas..."
(Sal 1)
En la 2ª Lectura: Pablo afirma
que es feliz quien deposita
su fe y esperanza
en "Cristo Resucitado".
(1Cor 15,12.16-20)
La resurrección da sentido a nuestra vida y a nuestra fe,
y es garantía de nuestra propia resurrección...
En el Evangelio:
Jesús propone un camino seguro para la felicidad,
a través de las BIENAVENTURANZAS. (Lc 6,17.20-26)
Es el discurso inaugural de Jesús. Lucas presenta
cuatro Bienaventuranzas y cuatro Maldiciones:
El Lugar es una llanura... (no el monte)
Los Destinatarios más directos son los Discípulos...
El Mundo proclama "felices" a los que tienen dinero, poder...
Jesús declara "felices" a los pobres
y malditos a los ricos ambiciosos.
1. LAS
BIENAVENTURANZAS:
-
“¡Dichosos los POBRES,
porque vuestro es el Reino de
Dios!".
* Los discípulos había dejado
todo para seguir Jesús.
No pusieron la seguridad en
los bienes materiales...
Son bienaventurados,
porque para ellos ha llegado
el Reino de Dios.
- Dichosos los que ahora tenéis
HAMBRE, que LLORÁIS,
que sois PERSEGUIDOS...
2. LAS MALDICIONES:
- "Ay de VOSOTROS,
los RICOS... los
SACIADOS... Los
ELOGIADOS..
que ahora REÍS,"
cuando tantos lloran...”
* Denuncia la lógica
de los que tienen el
corazón lleno de orgullo
y autosuficiencia.
Se colocan en una
situación que impide la
aceptación
de la riqueza ofrecida
por Dios.
- Las Bienaventuranzas manifestan lo que Jesús ya había
dicho en el início de su actividad, en la sinagoga de Nazaret:
Él fue enviado por el Padre al mundo para liberar a los oprimidos.
- Las Advertencias a los ricos no significan que Dios
no tenga para ellos la misma propuesta de salvación; sino que, si
persisten en una lógica de egoísmo y de injusticia,
no tienen lugar en el "Reino" que Jesús propone.
¿Dónde está nuestra felicidad?
¿Dónde colocamos nuestra seguridad
- en los amigos influyentes que tenemos?
- en el dinero que hemos ahorrado?
- en los bienes materiales, que poseemos?
- en el poder que ejercemos
- en la posición social, que ocupamos?
- en el lujo y confort con que vivimos?
- en los elogios que recibimos?
Ninguna persona, ninguna riqueza, ningua posición social,
ninguna fama podrá traernos la verdadera felicidad...
Sólo Dios podrá saciar plenamente nuestra hambre de felicidad.
DICHOSO: - No es quien posee todos los tesoros de la tierra.
DICHOSO: - Es quien hace de DIOS su verdadero Tesoro...
P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS
- 14.02.2010
MI DOMINGO
Con la Palabra de Dios
Meditada por:
P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS
Presentada:
Nelso Geraldo Ferronatto
Traducida:
P. José Luis Uranga, cmf.
Música: FELIZ DE QUEM CAMINHA
Pe. Pedro B. Guimarães
CD O Espírito da Missão –
Grupo Palestrina Paulinas COMEP
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