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Hay una diferencia entre tener un
conocimiento intelectual de que Dios
me ama, y experimentar Su amor.
El que no ama no conoce a Dios, porque Dios
es amor. 1 Juan 4:8
Para poder tener relaciones
verdaderamente amorosas necesitamos
conocer a Dios, no conocer DE Dios sino
conocer A Dios por medio de una
relación íntima con Él porque Él es amor.
Dios es amor
y cuando experimentamos Su amor
perfecto podemos dar
de Su amor a otros.
Es muy importante tener nuestras
prioridades en orden y cuidar de
nuestro espíritu, alma y cuerpo para
tener una vida y relaciones
saludables.
Una persona necesitada dice: ¨Te
necesito para que yo esté bien.¨
Una persona saludable entra a la
relación con el entendimiento de que
estará bien con o sin la otra persona y
su aprobación.
Si una relación va estar saludable
depende de lo que
cada individuo traiga o falle en traer
a la relación.
Las personas saludables reconocen cuando
expresan su necesidad en la relación que la otra
persona puede mostrar falta de voluntad o tal vez
no tenga la capacidad de cumplir lo que se
necesita en la relación por lo que la persona
saludable establecerá límites y/o escoge definir
correctamente la relación. Verán y entenderán la
realidad de lo que la relación es, en vez de estar
cegados, creyendo que la relación es algo que
realmente no es.
La respuesta de cada persona
definirá la salud de
la relación.
El resultado de nuestra vida no se
determina por lo que nos pasa, sino
por cómo respondemos a lo que
pasa. Nuestra esperanza está en
entender que tenemos el poder de
escoger cómo vamos a responder a
las circunstancias de la vida y a las
personas.
Todo ser humano tiene necesidades
legítimas (legitimas quiere decir que son
necesidades válidas y normales, y que no hay nada de
malo en tenerlas).
Todos tenemos necesidades legítimas tales como:
•Sentirse Amado.
•Sentirse Aceptado.
•Sentirse con Valor.
•Sentirse Adecuado.
•Saber su Identidad. •Tener un Propósito.
•Sentirse Importante
Estamos creados con necesidades
legítimas y el deseo de tener estas
necesidades suplidas.
El problema viene cuando
buscamos suplir las necesidades
fuera de Dios.
¿Sabe usted que buscar que algo o
alguien fuera de Dios supla mis
necesidades es idolatría?
Cualquier cosa en que
confiamos más que en Dios
es un ídolo en nuestra vida.
Sólo en su relación con Cristo
puede usted tener sus
necesidades
completamente suplidas
Exigir, insistir y estar afanado que
alguien cumpla con mi
expectación es una manera de
controlar para asegurar que mis
necesidades sean complacidas por
medio de otros.
Poner expectaciones altas en
otros es una manera de controlar
y de crear certeza o seguridad en
una vida de incertidumbre Es yo
mismo buscando suplir mis
necesidades y sentirme bien por
medio de otras cosas y personas.
En vez de exigir en las relaciones
debemos siempre esperar, sin
interés o impaciencia la respuesta
de la otra persona.
Controlar es tener una expectación específica
de su comportamiento hacia mí, y usted
necesita cumplir las expectaciones que tengo
de usted para que yo esté bien. Cuando
hacemo esto ya no hay libertad en la relación,
sólo reglas de comportamiento. Nuestra
relación libre ahora ha cambiado a algo muerto
con reglas y requisitos. Ya no tiene que ver con,
tú y yo sino lo que yo necesito de ti.
La esperanza no tiene condiciones o
interés y puede cambiar con cada
interacción. No se puede describir y es un
regalo único compartido con personas
libres, compartiendo y viviendo
experiencias que no pueden ser
predeterminadas o controladas por
ningún lado.
Cuando empezamos a controlar,
exigir y poner reglas o condiciones
en nuestra relación en vez de
esperar sin interés entonces la ley
ha entrado en nuestra relación.
Ahora se volvió un deber en vez de
responder por amor.
AVISO PARA JOVENES Y SOLTEROS:
Una vez que has escogido comprometerte en una
relación es mucho más difícil y doloroso descubrir
que la persona no lo va a honrar o a valorarlo a
usted o la relación, por eso es de suma
importancia que aprenda a ser sabio y no dejar
que sus emociones lo llevan muy lejos ANTES de
dejar tiempo y oportunidades suficientes para
poder discernir si la persona va a honrar, respetar,
valorar y relacionarse de una manera saludable…
Una vez que nos comprometemos hemos limitado
las opciones para tener muchas de nuestras
necesidades suplidas por solo una persona y si esa
persona falla en cumplirlas tenemos a un Padre
Celestial que nos ama y nos ayudará, pero la
respuesta de nuestro conyugue es poderosa y su falta
de honrar nuestra relación trae un dolor profundo.
Sea sabio con quien se relaciona, busque la dirección
de Dios y personas maduras y sabias, tome el tiempo
para poder evaluar y discernir si el persona lo va a
valorar y cuidar su corazón bien.
Cuando usted pone a alguien a cargo de
suplir las necesidades profundas en su
vida, usted se está arriesgando a sentirse
inseguro y ansioso cada vez que no pueda
controlar a la otra persona para asegurar
que cumplan con sus necesidades.
La culpa es una MENTIRA que me hace
creer que yo no tengo poder y que todos
los demás tienen poder sobre mí.
La culpa dice: “Yo no soy responsable de
mí mismo, las demás personas son
responsables de mí, por lo que los voy a
culpar.
Aunque sus acciones se ven
amorosas en lo exterior si el
motivo de su corazón es conseguir
la respuesta que usted quiere
entonces no son actos amorosos
sino manipulación.
Cuando usted siente que no está bien y
que la culpa es del otro, puede ser que
realmente usted no está bien, pero la
verdad es que, aún cuando usted no está
bien, no es la culpa del otro sino de
usted mismo porque ha escogido darle
poder sobre su actitud y vida
a alguien más.
No somos responsables de las
decisiones que las demás
personas toman que nos hieren,
pero somos responsables de lo
que hacemos con la herida.
Su decisión de no honrar y
responder con amor a la persona
que te hirió no tiene nada que ver
con ellos o con lo que hacen o
hicieron, sólo demuestra el tipo
de persona que es usted y la
madurez de su carácter.
Si usted está en una relación
saludable la orientación del
corazón no es “Te necesito", la
orientación de su corazón es
“Yo te escojo”.
El amor que no se escoge,
no es amor.
Cuando alguien te escoge, libera y
aumenta el amor.
En el matrimonio cada persona
necesita tomar la decisión de
escoger el otro todos los días.
Si todas nuestras relaciones se basaran sólo
por un impulso natural de gustarse, entonces
tendremos problemas porque el “ me gusta”
alguien es un estado condicional que puede
cambiar. El hacer que “yo te guste” o “me
gustas” sea la fundación de una relación lo
encamina a colapsar al minuto en que una
persona en la relación ya no “le guste” o no
esté de acuerdo con la otra persona.
Otras personas pueden tomar decisiones que
a mí no me gustan y que son dolorosas para
mí, pero nadie es responsable de manejar mi
respuesta a sus decisiones sino yo mismo.
Soy poderoso sobre mi propio corazón. No
soy una víctima en la relación. Mi condición
no depende de la otra persona. Mi fuente de
amor, paz y aceptación es en Dios y no en la
manera en que otros me tratan.
Somos reyes y embajadores de Su
Reino en la Tierra. Somos reyes
bajo la autoridad del Rey de reyes.
Él esta encargado del cielo y nos
dio la autoridad sobre la Tierra
Si usted no es poderoso en una
relación es porque usted le ha
dado SU poder a alguien más y
ellos son poderosos sobre usted
sólo porque usted cree que lo son
y usted le permite que lo
controlen.
La culpa y el control dicen: “Te
necesito.” El poder y el amor dicen:
“Yo te escojo”. Sin una opción, no hay
libertad, y aún más importante, usted
no tiene amor, lo cual requiere
libertad.
La meta de cada persona en una relación
debería ser el mantener una conexión
saludable basada en amor, no exigir sino
esperar sin interés la respuesta del otro
persona escogiendo amar confiando en
Dios como su fuente y que Él satisficiera
cada necesidad y sanara cada herida.
ORACION: Señor, elijo perdonar a
_______________ por _______________.
Cuando ellos me hicieron esto, me sentí
_________________________. Señor, ¿Podrías
tomar de mi las consecuencias de sus acciones
(nombrar las consecuencias de los pecados
que afectaron su vida) y remover el dolor?
Gracias Padre, por perdonarme a mí y
ayudarme a perdonar a____________.
Así que mi Dios les proveerá
de todo lo que necesiten,
conforme a las gloriosas
riquezas que tiene en Cristo
Jesús.
Filipenses 4:19 NIV
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