I. TRES NIVELES. RECURSOS DE ACOMPAÑAMIENTO PARA CADA UNO.
Tres tipos de realidades
han contribuido a nuestra maduración
y crecimiento en la fe:
A) El Ambiente (familia, Colegio…)
B) Experiencias pastorales concretas (grupos,
Campamentos, Pascuas, EE.EE)
C) Personas concretas (cercanía, acogida incondicional,
diálogo, testimonio…)
A) Recursos que favorecen el acompañamiento.
EL AMBIENTE
Experimentar que la identidad de fe que se está construyendo, aunque pueda no
ser la mayoritaria, es valorada y compartida por otros. Observar y sentirse
vinculados a otros que viven unos determinados valores, tienen un estilo de
relaciones, comparten los mismos sueños…
- Ambiente en cuanto al trato, las relaciones … conocernos, valorarnos, …
Crear una cultura vocacional en el centro
- Ambientación de los espacios, estética. Lugares acogedores, lugares para poder tener
entrevistas personales
- Tiempos vividos con serenidad, huyendo de prisas
- Celebraciones y momentos lúdicos
- Opciones y acciones
solidarias
- Rincón Vocacional en el colegio, con testimonios,
lecturas, propuestas de oración, …
B) Recursos que favorecen el acompañamiento. El GRUP
•Valoran y se implican más en el grupo cuando hay un alto nivel de exigencias (ej.
confirmación asistir a los ejercicios y/o Pascuas, participar en algún voluntariado, o si es otro tipo de grupo
austeridad en lo que se come…)
•Elaborar el Proyecto de Grupo a principio de cada curso y revisarlo antes de finalizar el mismo
•Entrevista con cada miembro al inicio del grupo y después durante el curso como algo
normal establecido de antemano sobre los temas que se van trabajando en el grupo.
•Blog del grupo
•Espacios de silencio/oración;
•Espacios de servicio y de realidades sociales necesitadas
•Celebración de los sacramentos
•Fomentar tiempos informales de convivencia. Salidas de fin de semana, una ayuda fácil
por ej. es el comer juntos
•Fomentar experiencias en que se relacionen compañeros de distinta edad (los
mayores se crecen y los pequeños se animan)
•Cuidar el sentido de identidad y pertenencia: ayudan los símbolos, ritos, himnos, pasos…
•
Testimonios: Es fundamental que escuchen los relatos de sentido de personas que han
descubierto la presencia de Dios en la historia de su vida.
C) Recursos que favorecen el acompañamiento person
•La relación personal
El gran medio que tenemos es la relación personal. El evangelio se
transmite persona a persona, a través de una experiencia de vida y de
fe que se comunica y contagia
Las personas nos construimos a base de contarnos. Nuestra
identidad se va configurando desde los relatos que otros nos
cuentan y desde la lectura que hacemos de nosotros mismos.
Es esencial a nuestra identidad: “Anuncio del AMOR PERSONAL DE
JESUCRISTO”.
Desde aquí tendríamos que ser EXPERTOS EN RELACIONES
INTERPERSONALES.
C) Recursos que favorecen el acompañamiento person
Que pueden ayudar a la persona que acompaño:
•Oración:
Lectio Divina: hoja de oración, fichas
Evangelio de cada día
Examen de la oración
Otras propuestas de oración
•EE.EE
•Experiencias de silencio
•Experiencias de gratuidad y servicio
•Proyecto de vida
•Material Provincial de acompañamiento personal
C) Recursos que favorecen el acompañamiento person
Que pueden ayudar a la persona que acompaño:
•Entrevista personal
•El cuaderno de mi vida
•Diario íntimo
•Hª autobiográfica vocacional
•Lectura espiritual: libros que ayudan …
•Vidas que dan vida: los santos
•Para llenar mi ruido de silencio
•Lecturas de temas relacionados con el crecimiento personal
C) Recursos que favorecen el acompañamiento person
Para los acompañantes:
•Oración
•Pequeñas notas en la entrevista
•Reflexión sobre la propia experiencia
•Lecturas espirituales
Quebec
•Lecturas formativas: conocimiento personal, teológico, carismático
NVNE
•Narrar la propia experiencia
•Sentirse acompañado por otro
•Cursos de formación
•Material de la congregación
ENTREVISTA - ACOMPAÑAMIENTO
Pautas que entrego a las formandas
El acompañamiento personal es uno de los instrumentos principales de formación junto con la Palabra de Dios, la oración, el estudio,
desde siempre se ha considerado así en la Congregación y en nuestros Colegios. Te ofrezco unas pistas que te pueden ayudar:
A)
CUATRO PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
1.
Tu vida está en tus manos
Es la norma central del acompañamiento y que debe quedar clara desde el inicio. Eres tú quien te responsabilizas de tu
propio crecimiento, quien hace el trabajo de maduración personal, yo acompaño pero tú caminas. Has de asumir
plenamente la responsabilidad de tu vida con la mayor libertad que sea posible.
2.
El valor del secreto
Por mi parte he de respetar tu intimidad y guardar confidencialidad, pero tampoco conviene que tú hables de tu proceso de
acompañamiento con otras personas, debes aprender a "comerte tu propio pan", a convivir con tus sentimientos incluso si
son desagradables. Hablar con otros es casi siempre un modo de diluir la tensión que provoca el crecimiento. Guardar
secreto es un modo sano de separarte de los demás, de "contener" los propios sentimientos y de construir la intimidad
contigo misma y con el Señor.
3.
La gota continua abre pozos profundos
La periodicidad, la frecuencia y la constancia de las entrevistas son importantes. La mirada dirigida a uno mismo en forma
constante y periódica crea hábitos y es una "gimnasia" muy saludable. Del mismo la duración debe ser fija dentro de la
flexibilidad que dicta el sentido común y no prolongarse indefinidamente para que se establezca plenamente el ritmo de
acompañamiento.
4.
Tu conduces tu carro
Conviene que seas tú quien comience a hablar ya que el hacerlo te exige escoger el tema y el contenido, saldrá lo que vibra
dentro de ti en ese momento y esto es importante. Iniciar el diálogo yo es un modo de facilitarte las cosas, sobreprotegerte y, en el
fondo, subestimarte.
“El cuaderno de vida”
¿Qué es?
El cuaderno de vida es un instrumento que ayuda a la relectura de la vida desde la fe. Es una mirada
contemplativa del creyente sobre el paso de su vida. Los actos más sencillos de lo cotidiano, a veces serán diálogos breves, o los
encuentros, inesperados o previstos, se convierten en lugares importantes de revelación para nosotros. Hace falta tiempo para
repensar en ellos, guardarlos en la memoria, anotar en la medida de lo posible, orarlos. En el cuaderno de vida anotamos una
parte de lo que hemos vivido con las personas ante el Señor.
¿En qué se fundamenta?
Se fundamenta en una convicción básica: la fe en la presencia activa del Señor en el corazón de cada persona y
de toda actividad humana: “Yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20). Podemos buscar la presencia de Cristo
escondida, y frecuentemente ignorada, en un hecho de nuestra vida.
Dios no está en el acontecimiento mismo, sino con el hombre que lo vive, como el compañero de camino. En la
tradición bíblica como en la vida de la Iglesia, el puesto de la memoria para releer la vida a la luz de la fe ha sido y es vital.
Podríamos decir que la Biblia es el “cuaderno de vida” del Pueblo de Dios.
Tres pasos:
VER, o la práctica de los ojos y los oídos. Podemos anotar simplemente hechos, diálogos vividos con otras personas, con la
preocupación de la objetividad, de la alteridad, de la obediencia a los acontecimientos tal y como los recibimos. Debemos estar
atentos a lo que marca nuestra vida y la vida de otras personas, las acciones y las reacciones. Anotar aquello que sentimos como
más significativo en nuestra vida o lo que tiene prioridad en nuestro proceso.
CONTEMPLAR, o la práctica del corazón. Debemos releer esta vida, nuestra vida; las alegrías, los sufrimientos, las esperanzas
de los hombres y llevarlo todo a la plegaria. Renovar nuestro acto de fe en la presencia y en la acción del Señor, acogiendo la luz
de la Palabra sobre este hecho. Nuestro corazón y nuestra oración serán como un crisol donde evangelio y vida se encuentran y
se iluminan mutuamente.
ACTUAR. La práctica de las manos y los pies. Acoger las llamadas del Señor en nuestra vida.
“El diario íntimo”
Una aclaración al comenzar: el Diario íntimo no es para ser publicado, ni siquiera para enseñárselo a nadie; sólo es para la persona que lo
escribe, quien podrá releerlo y así conocerse mejor.
¿QUÉ?
El contenido de mi Diario Íntimo soy YO.
En el Diario trato de consignar tan objetivamente como me sea posible mi subjetividad, mis vivencias personales, todas aquellas que
espontáneamente me vengan a la memoria cuando escribo.
¿POR QUÉ?
Puede haber tantas razones como diaristas haya:
Porque se siente la necesidad de decirse las cosas…
Porque después de haberlo probado se le toma gusto a la experiencia …
Porque te puedes permitir ser tal cual eres …
¿PARA QUÉ?
No lo escribo para inflar mi “ego”
No lo escribo para mejorar mi estilo, sino escribir de verdad, con franqueza.
El Diario pone en marcha un proceso, un viaje al interior de una misma, hacia el yo profundo.
¿CÓMO?
Escribiendo con un máximo de espontaneidad y un mínimo de premeditación, con la mayor honradez y sinceridad posible.
Evitando analizar, diagnosticar, juzgar, condenar.
Describir con fidelidad y objetividad nuestras experiencias subjetivas, nuestras vivencias.
El valor de la escritura estriba en su poder de evocación, aclaración, permanencia y anclaje.
Una última recomendación: El Diario es tu libro. Es imposible que te salga mal.
La oración
La oración no es un paréntesis ni un adorno de la vida.
Oramos para vivir. Orar es optar por que nuestra vida sea más
consciente, más auténtica, más abierta a su misterio, a Dios.
La oración es como una escuela donde se aprende a vivir el
presente, el aquí y el ahora, y uno de los lugares donde se realiza la
lectura creyente de la realidad. La ayuda que presta la oración a la
vida pasa por la lenta transformación del orante, que no se aísla de
la historia sino que se compromete con ella desde dentro.
El proyecto personal de vida.
El proyecto personal es una invitación a seguir tomando siempre de nuevo la vida en las propias manos y a redescubrir en
cada fase de la misma la grandeza de decidir sobre la propia existencia de modo autónomo, ilusionado y comprometido.
La persona es libertad, una libertad limitada y condicionada, pero libertad de escoger lo que ella quiere llegar a ser.
Y esa es su suprema dignidad, su grandeza y su drama. El proyecto personal es ante todo voluntad de andar en verdad. Es tomarse
en serio la aventura de la vida, la voluntad de vivir la propia vocación; es autoconocimiento y es discernimiento en el Espíritu. No
consiste en ordenar una serie de objetivos y mediaciones, ni en alcanzar a toda costa una vida moralmente más perfecta.
El proyecto personal es un medio eficaz para el acompañamiento personal, es una ayuda en el proceso de
maduración personal. Pretende ayudar a la persona en su situación real para la mejor respuesta que puede dar en orden a su
crecimiento.
EJERCICIOS ESPIRITUALES
Como su nombre sugiere, los Ejercicios hacen alusión a un entrenamiento parecido al que se le puede dar al
cuerpo. Así los define Ignacio al comienzo de sus anotaciones.
A los Ejercicios Espirituales se va a buscar la voluntad de Dios, para tener Ejercicios de libertad interna, para
vencer el mal que anida en mi propio ser, para visualizar mejor lo que me está pidiendo el Señor en este momento dado.
Para todos es la oportunidad para dejarse plasmar por Dios en un encuentro prolongado, a solas y en clima de
gran generosidad.
Los Ejercicios son una metodología, son un camino de presentación del Evangelio, destacando ciertos
dinamismos, haciendo énfasis en aspectos concretos. Son una escuela de oración, con base a modos de orar, examen,
discernir. Una oración que está orientada a la vida, a la tarea por realizar dentro del marco del Reino. Los Ejercicios nos harán
caminar hasta descubrir cuál es la forma de la vida cristiana: dejarse llevar por el Espíritu, vivir con Él y como Él.
Dios tiene un proyecto para cada uno de nosotros, que es el mejor para mí y mi mejor manera de servir a la
humanidad. A cada uno nos hace irrepetibles, esto aun en niveles biológicos.
El sueño de Dios para mí, se me revela por medio de mediaciones históricas, humanas, temporales y
geográficas. Es verdad que siempre podemos encontrar al Señor y su voluntad pero hay también momentos privilegiados. Los
Ejercicios son un tiempo de gracia para quien los realizan. Los Ejercicios no son una ficción lograda gracias a un esfuerzo
voluntarista y personal, lo único que se establece es una mejora de las condiciones para escuchar lo que siempre ocurre en mi
interior.
De ahí la importancia del “silencio” como condición de posibilidad. No puedo apartarme a un desierto físico, pero
sí puedo provocar una situación de desierto gracias al silencio profundo interior. El silencio es condición necesaria de la escucha
interior.
Hacer Ejercicios es emprender un peregrinaje en la búsqueda de la voluntad de Dios, en la senda para lograr
una libertad interior que me haga disponible como primer paso, para luego convertirme en un apasionado por el Reino y el
seguimiento de Jesús
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