El adviento nos
invita a preparar
el nacimiento
de Jesús.
Y a pensar nuestra vida en términos
de espera y de esperanza.
En el evangelio de hoy,
Jesús se compara
con el ladrón que llega
de noche y sorprende
a los de la casa.
“Estad en vela, porque no sabéis
que día vendrá vuestro Señor”.
Y nos invita a montar guardia para
no ser sorprendidos.
Así que habrá que evitar todo lo que
nos embriaga y atonta:
Todo lo que nos hace vivir adormilados.
Estar en vela es la fórmula lúcida de esperar
al Amado.
Jesús nos pide que abramos bien los ojos para
descubrir “los signos de los tiempos” .
Él está entre nosotros pero no percibimos
su presencia.
Dios nos habla pero no oímos su voz.
No sabemos descifrar sus mensajes.
“A la hora que menos
penséis viene
el Hijo del Hombre”.
El Señor puede
manifestar su presencia
justo cuando andamos
distraídos en nuestras
menudencias.
Señor Jesús,
nos preocupamos por mil
cosas y nos enzarzamos
en discusiones sin sentido.
Que no perdamos de vista
la realidad que nos circunda.
Ayúdanos a descubrir en ella
los signos de tu presencia.
Y a esperarte cada día
con amor. Amén
José Román Flecha Andrés
Palabra del Señor, Salamanca , Editorial. Secretariado Trinitario,2007
Presentación: Antonia Castro Panero
Música: Nuevo Adviento-Antonio Alcalde
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