Al aproximarse el final del Año Litúrgico,
la Liturgia nos invita estar prontos a dar cuenta
a Dios de la administración de los bienes que Él nos ha concedido.
Es una llamada a la VIGILANCIA para la venida del Señor,
que puede llegar en cualquier momento en nuestra vida.
La 1ª Lectura presenta
la figura de la "mujer
virtuosa",
Ese poema retrata
a la Madre de familia,
que valora el trabajo,
el compromiso,
la generosidad y
el "temor de Dios".
Esos valores
garantizan también
hoy para todos
una vida feliz,
tranquila y próspera.
En la 2ª lectura,
Pablo habla de
la 2ª venida del
Señor y cómo
debemos
esperar y
preparar ese
momento:
vigilantes y
sobrios
en la presencia
del Señor.
En el Evangelio,
con la Parábola
de los TALENTOS,
Jesús habla
de su 2ª venida
en el fin de los
tiempos
y la actitud con que
debemos esperar y
preparar esa
venida.
Un "señor"
salió de viaje y dejó
su fortuna en las
manos de los
siervos.
A uno, le dejó
cinco talentos, a otro
dos, a otro uno.
Cuando volvió,
llamó a los siervos y
les pidió cuenta de
su gestión.
Los dos primeros
habían duplicado la
suma recibida;
pero el tercero
escondió el talento
recibido, pues
conocía la exigencia
del "señor" y tenía
miedo.
Los dos primeros siervos fueron
alabados por el "señor",
el tercero fue severamente criticado y
condenado.
La PARÁBOLA se refiere a la Venida del
Señor, al final de los tiempos.
- El "Señor" representa a Jesús, que antes
de dejar este mundo, para volver al Padre,
dejó todos sus "Bienes" a sus discípulos.
- Los TALENTOS son
los "bienes" que Jesús
dejó en su Iglesia:
*el Evangelio, su
mensaje
de salvación;
*el Bautismo, la
Eucaristía y todos los
sacramentos,
* su amor por los
pobres,
* su atención a los que
sufren...
Los Siervos, son los depositarios
de esos bienes, los discípulos de Jesús,
SOMOS NOSOTROS
que debemos producir
n la medida de nuestras posibilidades.
DEPOSITARIOS DE LOS BIENES DE CRISTO...
NOSOTROS somos ahora en
el mundo los testigos de Cristo y
del proyecto de salvación que
el Padre tiene para los hombres.
- Jesús continúa amando con
nuestro corazón a los
publicanos y a los pecadores de
nuestro tiempo;
- Jesús continúa con nuestras
palabras consolando a los que
están tristes y desanimados;
- Jesús continúa con nuestros brazos
abiertos acogiendo a los inmigrantes que
huyen de la miseria y de la degradación;
- Jesús continúa con nuestras manos
rompiendo las cadenas que oprimen a los
esclavizados y oprimidos;
-
Jesús continúa con nuestros pies saliendo al
encuentro de cada hermano que está solo y
abandonado;
- Jesús continúa con nuestra solidaridad
alimentando a las multitudes hambrientas del
mundo y les da medicinas y cultura
a los que no tienen nada.…
La Parábola
muestra
la gran
responsabilidad
de quien se
descuida, dejando
que los bienes
del Señor
permanezcan sin
fructificar,
privando
de esta forma,
a la comunidad y al mundo, de los frutos a que tiene derecho.
- los dos "siervos" de la parábola, que hicieron fructificar los
"bienes", nos muestran cómo debemos proceder:
Ellos lucharon, se esforzaron, se arriesgaron, ganaron.
No debemos dejarnos dominar por la comodidad
y hemos de tener el coraje de luchar contra la
injusticia y proponer los valores del Evangelio;
No aceptar que los poderosos decidan los destinos
del mundo y tener el valentía de luchar contra los
planes deshumanizadores
que desfiguran esta nuestra tierra;
- y el siervo,
que enterró los
"bienes",
muestra cómo
no debemos
proceder:
contentarse con lo que se tiene
y no querer más, por miedo...
No hacer producir los "bienes"
que Dios nos confió...
- En muchas
parroquias nos
encontramos
personas ricas
de talentos...
de estudio,
de tiempo y
de recursos...
Pero no se dan a
los otros...
Dicen que
no tienen tiempo...
que de ninguna
manera...
y no hacen nada
por la comunidad...
- Pero, encontramos
personas pobres,
humildes, muy
ocupadas...
y con pocos o
ningún estudio, que
se entregan con
generosidad al
servicio
de la Comunidad:
en trabajos
pastorales, en el
servicio de la
caridad...
*AL FINAL DE
NUESTRA VIDA,
¿QUÉ DESEARÍAMOS
OÍR?
- “¿Siervo bueno y fiel... Ven a participar de mi alegría..."
o "Siervo negligente y holgazán... Siervo inútil... echadlo
fuera... a las tinieblas... Allí será el llanto y el rechinar de
dientes?“ ¡La Elección depende de nosotros!...
DICHOSO
EL QUE
TEME
AL
SEÑOR
¡Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos!
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.
DICHOSO EL QUE TEME
AL SEÑOR
Tu mujer como parra fecunda,
en medio
de tu casa;
Tu mujer como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos como
renuevos de olivo
tus hijos como renuevos de olivo
alrededor de tu mesa.
alrededor
de tu mesa.
DICHOSO EL QUE TEME
AL SEÑOR
DICHOSO EL QUE TEME
AL SEÑOR
Esta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén,
todos los días de tu vida.
DICHOSO EL QUE TEME
AL SEÑOR
PERMANECED EN MÍ
Y YO EN VOSOTROS,
dice el Señor;
EL QUE PERMANECE EN MÍ
DA FRUTO ABUNDANTE
Bóveda de la Catedral de San Isaac. San Petesburgo
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