Eliana R. G. P.
Jamás permitas que
ningún hombre te
esclavice, tu naciste
para ser amada … no
para ser esclava.
Jamás permitas que
tu corazón sufra en
nombre del amor,
amar es un acto de
felicidad, no de
sufrimiento …
Jamás permitas
que tus ojos
derramen lágrimas
por alguien que
nunca te hará reír.
Jamás permitas que
tu cuerpo sea usado,
es la morada de tu
espíritu, mantenlo
apreciado …
Jamás permitas
quedarte horas
esperando por alguien
que nunca vendrá,
aunque te lo tenga
prometido …
Jamás permitas
que tu nombre sea
pronunciado en
vano por un
hombre que no
vale la pena …
Jamás desperdicies
tu tiempo con
alguien que nunca
tendrá tiempo para
ti …
Jamás permitas
que alguien te
hable a gritos. Si te
han de hablar …
que sea con amor.
Jamás permitas que pasiones
desenfrenadas te saquen de
un mundo real para hacerte
entrar en uno que nunca
existió …
Jamás permitas que
tus pies caminen en
dirección de un
hombre que se la pasa
huyendo de ti …
Jamás permitas
que los sueños de
otros se mezclen
a los tuyos,
haciéndolos girar
en una gran
pesadilla …
Jamás permitas vivir
angustiada en la
dependencia de un
hombre, haciéndote creer
que tu naciste inválida y
sin iniciativa.
Jamás permitas que el
dolor, la soledad, el
resentimiento, los celos, y
el rencor debiliten la
enorme fuerza que Dios
puso dentro de ti …
Jamás te permitas …
¡¡¡perder tu dignidad de
ser mujer!!!!!
JAMÁS SE LO PERMITAS … A NADIE.
Descargar

Diapositiva 1