majestuosa polis griega y
madre de la cultura occidental
ATENAS: fundación y fundadores
Atenas debe su nombre a Atenea, diosa protectora nacida de
la cabeza de Zeus, cuya historia se confunde con la de la
propia Grecia.
Los primeros pobladores fueron distintas etnias de jonios
que se establecieron al lado del peñasco que más tarde
vería surgir la Acrópolis, que se encontraban organizados
en reinos.
Partenón de Atenas
Según la mitología Cécrope o Cécrops, de origen egipcio, fue
el primer rey de la región Ática y al que se atribuye la
fundación de Atenas. Hacia el siglo X a. C. sus habitantes se
agruparon en doce ciudades y desde el principio Atenas
ostentó la supremacía sobre el resto de las polis.
La leyenda atribuye a Teseo la unificación de las polis bajo
el control de Atenas, tras someter a su principal
competidora, la vecina polis de Eleusis. Tras la unificación
se estableció la fiesta de las Panateneas, en honor a la
diosa de Atenas.
Organización política
Forma de gobierno
El gobierno fue la monarquía, con los descendientes del rey erecteo (en la
mitología, Erecteo era un rey de Atenas, hijo de Pandión I de Atenas y Zeuxipa)
Entonces organizaron a la sociedad en familias, tribus. La monarquía sin embargo
perdida a los ataques de las familias aristocráticas (eupátridas) y fue
substituida por tres arcontes eligidos eventualmente (inicialmente por diez años,
más adelante para los mandatos anuales) y por un consejo llamado Boulé(era una
asamblea restringida de ciudadanos encargados de los asuntos corrientes de la
ciudad. Su nombre, a menudo, ha sido traducido por «Consejo», y más raramente, por
«Senado».).
Los Arcontes eran:
* Arconte-Rey: el arconte rey o basileus dotado de funciones sobre todo religiosas
y judicial es con, representaba la monarquía.
* El Arconte Epónimo: gobernador principal y juez supremo. el jefe de gobierno y
magistrado principal. En las narraciones históricas, los años se identificaban
normalmente por el nombre del arconte que había ocupado el cargo epónimo en esa
fecha. Los arcontes eran examinados tras finalizar el año de ejercicio de sus
cargos en la llamada euthyna, siendo responsables de la buena gestión de los
asuntos públicos.
* El Polemarco: Encargado nominalmente de las funciones militares y de los
asuntos que implicaran a los no ciudadanos
orígen y uso de la moneda
ateniense
Durante este periodo las monedas eran de tamaños y formas
similares a las judías, de oro o plata y en sus diseños
representaban símbolos geométricos o característicos de la ciudad
de origen de la moneda. Posteriormente los métodos de acuñación
mejoraron y las monedas pasaron a tomar formas discoidales y mas
planas. Los dioses y diosas pronto empezaron a aparecer en las
monedas, así como distintas representaciones de animales, sobre
todo la famosa lechuza de Atenas. La antigua Gracia estaba divida
en al menos mil ciudades autónomas, la mayoría de las cuales
emitían sus propias monedas.
Durante este periodo las monedas eran de tamaños y formas
similares a las judías, de oro o plata y en sus diseños
representaban símbolos geométricos o característicos de la ciudad
de origen de la moneda. Posteriormente los métodos de acuñación
mejoraron y las monedas pasaron a tomar formas discoidales y mas
planas. Los dioses y diosas pronto empezaron a aparecer en las
monedas, así como distintas representaciones de animales, sobre
todo la famosa lechuza de Atenas. La antigua Gracia estaba divida
en al menos mil ciudades autónomas, la mayoría de las cuales
emitían sus propias monedas.
Expedición contra el minotauro
Era la tercera remesa que se enviaba a Creta y entre los muchachos varones iba Teseo,
que se había apuntado por propia voluntad y con el ánimo de acabar para siempre con el
Minotauro y librar así a los suyos de tamaña vileza y crueldad. Llegado que hubieron a
la isla que gobernaba Minos y, antes de ser introducidos en el laberinto para ser pasto
del Minotauro, los jóvenes atenienses fueron recibidos por la población cretense. Allí
conoció Teseo a una bella muchacha llamada Ariadna que resultó ser la hija del rey
Minos. Ambos jóvenes se enamoraron mutuamente y Ariadna entregó a su amado un ovillo
de hilo que le serviría, una vez cumplida su misión de dar muerte al Minotauro, para salir
del intrincado laberinto. Teseo logró vencer al monstruo y halló la salida del laberinto
siguiendo el hilo que había ido desmadejando Creta y Ariadna lo acompañó. Nadie pudo
peseguirlos puesto que, previamente, el osado muchacho había hundido, y encallado,
todas las naves cretenses que se encontraban arribadas en sus propios puertos. Mas muy
poco duró el entendimiento entre ambos jóvenes pues, en cuanto llegaron a la isla de
Naxos -que se encuentra a medio camino entre Creta y Atenas, aproximadamente-, el
muchacho abandonó a Ariadna aprovechando que ésta se había dormido de cansancio. Los
narradores clásicos pretenden dejar en buen lugar a Teseo y explican que no había
querido presentarse en Atenas con Ariadna para no hacer sufrir a Egle, la hija de
Panopeo, que estaba enamorada del héroe y era, al propio tiempo, correspondida por éste
quien, antes de embarcarse y partir hacia Creta, la juró fidelidad. Otras versiones, en
cambio, son más explícitas puesto que aparece en ellas el dios Dioniso/Baco que se
enamora de Ariadna y la rapta, por lo que Teseo tuvo que seguir su viaje sin la compañía
de la joven que tanto le había ayudado. Todavía harían un alto más en su camino los
expedicionarios, antes de llegar a Atenas y, así, avistado que hubieron la pequeña isla
de Delos, se dirigieron hacia ella y desembarcaron de sus naves para aprovisionarse de
comida y agua. Cuentan las crónicas que Teso y sus compañeros iniciaron en aquel mismo
lugar un baile cuyos pasos reproducían la estructura misma del laberinto siniestro de
Creta. Desde entonces, los habitantes de la isla de Delos incorporaron a su folclor, como
algo muy preciado, aquellos movimientos y aquella danza que, por primera vez, habían
visto interpretar a los expedicionarios del Minotauro.
La ira de poseidón
A tal efecto, se reunieron los hombres y mujeres de Atenas y,
mientras los primeros votaron a favor de Posidón, las
segundas se decantaron por Atenea. Cuentan las crónicas
que, puesto que el número de mujeres era sensiblemente
superior al de hombres, fue la diosa Atenea quien consiguió la
hegemonía del Atica. En lo sucesivo, sólo ella sería objeto de
culto Atenas y únicamente en su honor se erigirían nuevos
templos. Pero las cosas no iban a quedar así puesto que
Posidón, que extendía su poder sobre mares y océanos y
gobernaba sus profundidades abisales, montó en cólera ante
tan adverso resultado y decidió anegar de agua las tierras
del Atica. De nuevo volvieron a reunirse los ciudadanos
atenienses y, para calmar la ira de Posidón, acordaron
llevar a cabo transformaciones legislativas sustanciales
por mor de las cuales ya no podrían votar las mujeres prohibición del voto a las mujeres-, y los niños deberían
llevar únicamente el nombre de su progenitor -patria
potestad
de
exclusiva
competencia
paterna.
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