COMUNICACIÓN
Y PALABRA
DE DIOS
por Fabio
Pasqualetti
La comunicación nace:
del respeto al otro
de la capacidad de escucharlo.
de la conciencia de que el significado de
las cosas y de la realidad se realiza a
través de un complejo proceso que se
apoya en la propia experiencia
existencial y cultural
La comunicación nace
de la conciencia de que
el significado de las cosas
y de la realidad se realiza
a través de un complejo
proceso que se apoya
en la propia experiencia
existencial y cultural
La
Palabra
Si a la palabra le falta el momento de la
acción, la reflexión automáticamente es
sacrificada: el resultado es una mezcla de
sonido y habladuría.
Palabra alienada y alienante: palabra vacía
desde la cual no se puede hacer la
denuncia del mundo, porque no existe
denuncia del mundo sin la intención de
transformarlo, y no existe esa intención
sin acciones.
Dios con su Palabra ha
enviado un mensaje de salvación
y liberación, que, en medio de la
acción es resignificado
continuamente a través de un
proceso comunicativo.
Se lo reconoce por su capacidad
de hacer crecer, liberar de la
esclavitud e instaurar una
realidad nueva.
La comunicación nace
de la conciencia de que
el significado de las cosas
y de la realidad se realiza
a través de un complejo
proceso que se apoya
en la propia experiencia
existencial y cultural
Realizamos sofisticados
procesos de codificación y
decodificación, pasando de
un lenguaje a otro sin
darnos cuenta que la
convicción con la que
estamos contando es lo que
efectivamente sostiene
nuestro mensaje.
La Biblia
y la voz
Al inicio del libro del
Génesis está la historia de
la creación.
Es el acto creativo, y la
palabra que se hace acción,
lo que parece poner en
orden el caos inicial.
La Biblia es un conjunto de historias.
Presentan una visión que es el fruto de
una compleja serie de experiencias:
existenciales personales,
comunitarias,
populares,
distribuidas en un arco de tiempo muy
grande. No sabremos nunca exactamente
qué cosa sucedió.
El texto que leemos es una interpretación
que debe ser elaborada y condicionada
por nuestra compresión personal y
cultural.
Lo que vuelve especial a la Biblia es que
en el momento en que el lector la recibe,
"cree” en esa historia, recordando lo que
allí se cuenta. Se le comunica aquello que
Dios propone al hombre.
Lenguajes de la
comunicación:
Riqueza y pobreza
“Shemá Israel”:
“escucha Israel”.
El sonido de la voz es
característico, único; ligado a
la persona, revela su humor,
su carácter. ¿Quién de
nosotros no se ha preguntado
que sonido tenía la voz de
Jesús?
La tradición oral es
entonces el reino del
sonido, un reino
dinámico, que pasa de
generación en
generación. Cada uno
contribuye a
acrecentarlo o
empobrecerlo.
La Palabra
Escrita
La escritura es probablemente el
lenguaje más potente que el
hombre haya conocido: preciso,
sofisticado, abstracto. Se puede
considerar que la escritura es
aquello sobre lo cual el lector
ejercita su capacidad de
comprensión de visualización y
de imaginación.
El Jesús del evangelio de Juan
no es exactamente como aquel
de Lucas, de Marcos o de
Mateo.
El texto escrito da un mayor
espacio de libertad
interpretativa al lector, que
construye la escena en base a
su comprensión y a su bagaje
cultural.
La
imagen
El uso de la imagen fue siempre
problemático. El Antiguo Testamento
prohibía cada representación de YHWH, y
denuncia al ojo como órgano de engaño
y falsa certeza.
La imagen tiene un rol primario
en la construcción de la cultura
occidental y hoy prevalece
absolutamente en el imaginario
colectivo. Su fuerza reside en
su intensidad misma. La
imagen se presenta delante de
nuestro ojo y lo inunda. La
mente no debe inventar la
imagen.
Las
nuevas
tecnologías
La tecnología mediática ha
sido el gran
descubrimiento del siglo.
Su raíz está en la escritura
y la posibilidad que haya
entrado en las casas ha
abierto un mundo de
posibilidades, tanto hacia
la comunicación como
hacia la información.
Todo el
hombre es
fuente de
comunicación
Se podría decir que la
primera central multimedia
es nuestro propio cuerpo,
aquel que es creación de
Dios. Por ello la
autenticidad en la
comunicación es un factor
esencial.
Todo el hombre es fuente
de comunicación: cuerpo,
movimiento, voz, acciones,
caracteres,
comportamiento.
Todo nuestro exterior habla
de nuestro interior. Y para
ello no es necesaria otra
presencialidad.
Toda la potencia tecnológica
no garantiza la comunicación
ni hace que el hombre -por el
solo hecho de esta explosiónse transforme en un verdadero
comunicador. Tampoco
asegura la profundidad de la
comunicación basada en el
dialogo y la autenticidad.
¿Qué clase de
comunidad
cristiana
somos?
Una comunidad cristiana proclama la
Palabra no solo al leerla, sino en el modo
que reza, celebra, trata de resolver sus
problemas, como resuelve el tema de las
injusticias en su realidad y hasta en el
modo de organizarse y participar.
En todas sus acciones la
comunidad comunica el
grado de coherencia o
incoherencia que tiene
con la Palabra de Dios
que proclama.
Es necesario ser
conscientes de que el
Reino de Dios que se
anuncia debe transformar
todo nuestro ser en un
cambio de conciencia
radical, coherente con lo
que proclamamos.
La Palabra de
Dios y las
nuevas
tecnologías
La tecnología en los últimos años, se
combina con cambios en la sociedad, el
rol de la familia, de las instituciones, el
rol del tiempo y el espacio en la vida de
todos los hombres.
El problema de fondo es que
la visualización y la
concientización van delante
de la nueva tecnología y de
las empresas al servicio del
poder económico, así como
toda la mercantilización esta
al servicio de nuestra
felicidad.
Esto también ha
transformado los gustos,
estilos y hasta los
imaginarios de las
personas. Se podría decir
que estamos inmersos en
una disneylizacion de la
vida
La misma Iglesia no es inmune a esta
mentalidad. Las coberturas mediáticas,
los grandes eventos, lo sacro y religioso
se han hecho presentes en la vida
humana con productos prearmados y
puestos al lado de otros como en las
alacenas de los comercios.
No se puede servir a
Dios y al Dinero
Al leer este texto
vemos que nuestra
vida occidental poco
tiene que ser con la
propuesta de Jesús
Cuando nuestro estilo de vida no se
distingue de quien no cree en Dios y se
propone un estilo de vida insostenible
para dos tercios de la humanidad,
aunque muchas de nuestras elecciones
tengan que ver con la vida del evangelio,
el estilo de vida de nuestra civilización
occidental no se armoniza fácilmente con
la propuesta de Jesús
Hemos desarrollado un modelo económicosocial dominado por el flujo de capitales.
Los instrumentos de la comunicación -que
podrían ser promotores de cultura,
información, democracia
y solidaridad- están al servicio
de las estrategias
de mercado.
Tenemos la necesidad de renunciar al
imaginario económico, es decir, a la
creencia que más es igual a mejor.
El bien y la felicidad pueden conseguirse
a costos menores.
Debemos partir de un
proceso de reeducación
que reencarne los valores
cristianos de modo tal
que el altruismo
prevalezca sobre el
egoísmo.
La elección de una ética personal
diversa, de la simplicidad voluntaria, no
es suficiente. Es importante que la
comunidad cristiana reflexione sobre la
Palabra, no solo en término de
dimensión espiritual, sino de elecciones
sociales y políticas y que intente
encarnar los valores que se desprenden
de la misma Palabra.
La Palabra de Dios se vuelve
palabra “muerta” si no se
encarna en lo cotidiano. Una
comunicación del Evangelio
realizada con todos los códigos
del nuevo lenguaje mediático y
altamente persuasivo, se vuelve
un espectáculo estéril si no
encuentra una comunidad que
pueda transformarla en vida
Lo puesto en juego es
nuestra libertad:
permanecer siendo
hijos de Dios o
convertirse en
esclavos de otros.
Partiendo de la vida
encontrándose con
la Palabra de Dios
para después
retornar a la vida.
No se trata de
encontrar estrategias
comunicativas de
eficiencia sino
motivaciones,
acciones, elecciones y
estilos de vida que
hagan visible el Reino
de Dios y su justicia.
fin
Descargar

Diapositiva 1