23Y
el mismo Dios de paz os santifique
por completo; y todo vuestro ser,
espíritu, alma y cuerpo, sea guardado
irreprensible para la venida de nuestro
Señor Jesucristo. 24Fiel es el que os
llama, el cual también lo hará.
13Entonces
la virgen se alegrará en la
danza, los jóvenes y los viejos
juntamente; y cambiaré su lloro en
gozo, y los consolaré, y los alegraré de
su dolor.
1Alaba,
oh alma mía, a Jehová.
2Bendice,
alma mía, a Jehová, Y no
olvides ninguno de sus beneficios.
23Mas
la hora viene, y ahora es, cuando
los verdaderos adoradores adorarán al
Padre en espíritu y en verdad; porque
también el Padre tales adoradores
busca que le adoren. 24Dios es Espíritu;
y los que le adoran, en espíritu y en
verdad es necesario que adoren.
2Dad
a Jehová la gloria debida a su
nombre; Adorad a Jehová en la
hermosura de la santidad.
21Pues
habiendo conocido a Dios, no le
glorificaron como a Dios, ni le dieron
gracias, sino que se envanecieron en
sus razonamientos, y su necio corazón
fue entenebrecido.
13Harás
unas varas de madera de acacia,
las cuales cubrirás de oro. 14Y meterás
las varas por los anillos a los lados del
arca, para llevar el arca con ellas. 15Las
varas quedarán en los anillos del arca; no
se quitarán de ella.
15Y
cuando acaben Aarón y sus hijos de
cubrir el santuario y todos los utensilios
del santuario, cuando haya de mudarse
el campamento, vendrán después de
ello los hijos de Coat para llevarlos; pero
no tocarán cosa santa, no sea que
mueran. Estas serán las cargas de los
hijos de Coat en el tabernáculo de
reunión.
7Haced,
pues, ahora un carro nuevo, y
tomad luego dos vacas que críen, a las
cuales no haya sido puesto yugo, y uncid
las vacas al carro, y haced volver sus
becerros de detrás de ellas a casa.
8Tomaréis luego el arca de Jehová, y la
pondréis sobre el carro, y las joyas de oro
que le habéis de pagar en ofrenda por la
culpa, las pondréis en una caja al lado de
ella; y la dejaréis que se vaya
7Y
llevaron el arca de Dios de la casa de
Abinadab en un carro nuevo; y Uza y
Ahío guiaban el carro. 8Y David y todo
Israel se regocijaban delante de Dios con
todas sus fuerzas, con cánticos, arpas,
salterios,
tamboriles,
címbalos
y
trompetas.
9Pero
cuando llegaron a la era de Quidón,
Uza extendió su mano al arca para
sostenerla, porque los bueyes tropezaban.
10Y el furor de Jehová se encendió contra
Uza, y lo hirió, porque había extendido su
mano al arca; y murió allí delante de Dios.
11Y David tuvo pesar, porque Jehová había
quebrantado a Uza; por lo que llamó aquel
lugar Pérez-uza, hasta hoy.
12Y
David temió a Dios aquel día, y dijo:
¿Cómo he de traer a mi casa el arca de
Dios? 13Y no trajo David el arca a su
casa en la ciudad de David, sino que la
llevó a casa de Obed-edom geteo. 14Y el
arca de Dios estuvo con la familia de
Obed-edom, en su casa, tres meses; y
bendijo Jehová la casa de Obed-edom, y
todo lo que tenía.
12y
les dijo: Vosotros que sois los
principales padres de las familias de los
levitas, santificaos, vosotros y vuestros
hermanos, y pasad el arca de Jehová
Dios de Israel al lugar que le he
preparado; 13pues por no haberlo hecho
así vosotros la primera vez, Jehová
nuestro Dios nos quebrantó, por cuanto
no le buscamos según su ordenanza.
Shajah es el término hebreo que
comúnmente se usa para llegar ante
Dios en adoración
A veces se usa otro
verbo que significa
inclinarse físicamente,
seguido por «adorar»,
H7812
‫ שָׁ חָׁ ה‬shakjá postrarse
(especialmente en homenaje a realeza
o a Dios) adorar, arrodillarse, bajar,
culto, dar culto, encorvar, humillarse,
inclinarse, postrar, rendir, reverencia.
2Y
alzó sus ojos y miró, y he aquí tres
varones que estaban junto a él; y
cuando los vio, salió corriendo de la
puerta de su tienda a recibirlos, y se
postró en tierra.
6Venid,
adoremos y postrémonos;
Arrodillémonos delante de Jehová
nuestro Hacedor. 7Porque él es nuestro
Dios; Nosotros el pueblo de su prado, y
ovejas de su mano.
G4352 Proskunéo
Besar, como el perro
lame la mano del amo.
Literalmente
•Postrarse en homenaje
•Hacer reverencia a
•Adorar, postrarse,
•Reverencia, suplicar.
37Entonces
una mujer de la ciudad, que
era pecadora, al saber que Jesús estaba
a la mesa en casa del fariseo, trajo un
frasco de alabastro con perfume; 38y
estando detrás de él a sus pies, llorando,
comenzó a regar con lágrimas sus pies, y
los enjugaba con sus cabellos; y besaba
sus pies, y los ungía con el perfume.
11Y
al entrar en la casa, vieron al niño
con su madre María, y postrándose, lo
adoraron; y abriendo sus tesoros, le
ofrecieron presentes: oro, incienso y
mirra.
17Yo
sé, Dios mío, que tú escudriñas
los corazones, y que la rectitud te
agrada; por eso yo con rectitud de mi
corazón voluntariamente te he ofrecido
todo esto, y ahora he visto con alegría
que tu pueblo, reunido aquí ahora, ha
dado para ti espontáneamente.
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