Dijo Jesús a sus discípulos:
-El que me ama guardará mi palabra
y mi Padre lo amará,
y vendremos a él y haremos morada en él.
… Y la palabra que estáis oyendo no es mía,
sino del Padre que me envió.
Jn 14, 23-26
“El término <<amor>>
se ha convertido hoy
en una de las palabras
más utilizadas y también
de las que más se abusa,
a la cual damos acepciones
totalmente diferentes”.
Para unos el amor es una obligación ineludible,
como piensan los hijos que exigen a sus padres
continuos sacrificios,
puesto que “deben” una entrega sin límites.
Para otros el amor es un sentimiento, como creen los adolescentes,
los jóvenes y los adultos que no han aprendido a madurar.
Para otros el amor es equivalente al sexo
y nada más.
*Se utiliza,
*se consume,
*se comercializa.
*Se canta, se profana y se olvida.
El amor ya no refleja la verdad última
de la persona.
Evangelio según San Juan nos dice :
El Padre ama.
Jesús ama a los suyos.
Los discípulos han de amarse entre sí
y han de profesar amor a su Maestro y Señor.
Ese amor es el contenido mismo del Evangelio.
Describe el estilo de las relaciones que distinguen
a la comunidad cristiana.
Pero, antes de eso, revela el mismo ser de Dios
y la misión del Mesías.
Jesús se refiere al amor que espera Él de sus discípulos.
Ese amor es la justa y agradecida respuesta
al amor que Él les ha manifestado.
“EL QUE ME AMA GUARDARÁ MI PALABRA”
La seriedad del amor se manifiesta
en la decisión de escuchar su palabra
y vivir de acuerdo con su enseñanza.
“MI PADRE LO AMARÁ”
El cristiano sabe y confiesa que en Jesús
nos ha sido revelado el amor de Dios.
Un amor que se vuelve compasivo a los que
llevan a la vida el mensaje de Jesús.
“VENDREMOS A ÉL Y HAREMOS MORADA EN ÉL”
En el desierto, Dios velaba sobre su pueblo desde una tienda.
Posteriormente,
habitaba en el templo
de Jerusalén.
Ahora Dios ha decidido morar en la persona
y la vida de los que guardan la palabra de Jesús.
Señor Jesús,
revelación del amor
que Dios nos tiene,
ayúdanos a escuchar
tu palabra, a orientar
nuestras vidas a la luz
de su enseñanza
y a comunicar
a nuestros hermanos
la fuerza que de ella
recibimos.
Amén. Aleluya.
José Román Flecha Andrés
Palabra del Señor, Salamanca , Editorial.Secretariado Trinitario,2007
Presentación:
Antonia Castro Panero
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