La felicidad,…
“La grandeza, el rango y la posición, el deleite y la paz de un individuo
jamás han consistido en su riqueza personal, sino más bien en la
excelencia de su carácter, su elevada resolución, la amplitud de su
ilustración y su capacidad para resolver dificultosos problemas.”
Abdu’l-Bahá, Promulgación de la Paz Universal.
“Debéis alcanzar
unidad en todas
las cosas
Mediante vuestro candor,
honradez de propósitos,
unidad de pensamiento y
lo exhaustivo de las
discusiones.”
Abdu’l-Bahá
“Si nos levantamos a desempeñar con nobleza nuestra parte...
Todas las deficiencias de nuestra vida serán más que
compensadas por el espíritu de Su Gracia y poder que todo
lo conquista.”
Bahá’u’lláh
Sugerencias para vivir en espíritu
•
Buscar la voluntad de Dios en tu vida
–
Mover tus intereses de ambición a los de la misión de ¿por
qué estás aquí? Aun si no estás seguro de cuál es tu misión
en la vida, comprométete a vivirla.
Cada mañana, tal vez después de orar, pregúntate ¿qué
desea Dios que haga este día, qué quiere que diga, a dónde
quiere que vaya? Luego al meditar por unos instantes piensa
atentamente. O simplemente pide “en todo lo que haga hoy,
¡Oh Dios! haz que mis palabras y mis actos sean un canal por
medio del cual Tu amor pueda llegar a otras personas”. Luego
vive cada día con la confianza de que El estará guiando cada
uno de tus pasos.
–
Si algo negativo te sucede, pregúntate “si esto fuera por un
propósito superior ¿cuál sería?
Recuerda el consejo de Bahá’u’lláh “No me pidas lo que no
deseamos para ti, conténtate pues con lo que hemos
ordenado por tu bien, porque esto es lo que te beneficia si con
ello te contentas”.
•
Darte cuenta de cómo te afectan las personas con quien pasas más
tiempo
– Las emociones son contagiosas, así como el resfrío. Tendemos a
reflejar las emociones de las cinco personas con quien pasamos
más tiempo.
– Seguramente por eso Bahá’u’lláh aconseja “La asociación con los
impíos aumenta la tristeza, en tanto que la compañía de los justos
limpia la herrumbre del corazón. Quien desee entrar en comunión
con Dios que recurra a la compañía de los amados”.
– Por eso, concientemente debemos tratar de identificar a las
personas que van “un poco más adelantadas” que nosotros y
buscar la oportunidad de pasar más tiempo con ellas.
– Sin embargo, no tenemos que ser las “víctimas” de los
sentimientos negativos de nadie. Cuanto más maduremos
emocional y espiritualmente, menos nos afectarán los sentimientos
de otros y más capaces seremos de elevarlos espiritualmente a
ellos.
•
Desear el bien a las demás personas
“Dejad que vuestro corazón arda de amor para todos aquellos que se crucen en vuestro
camino” dice Bahá’u’lláh
A cada persona con quien interactúes en el día, desde tu corazón concientemente deséale
salud y felicidad.
Ser agradecido
Sé agradecido por lo que tienes, sin
contaminarlo con sentimientos de
insatisfacción por no tener más. Si recibes
$20.00, sé agradecido; no desees que fueran
$200.00.
mientras compras la comida, sé
agradecido que tienes para dar de comer a tu
familia ese día.
Al final del día toma el tiempo de escribir
cinco cosas por las que estás agradecido y
siente este agradecimiento desde el fondo de
tu corazón.
Si comienzas a incorporar estas prácticas en
tu vida, descubrirás que se eleva tu nivel
acostumbrado de felicidad
Marci Shimoff en Happy for no reason y Juanita Hernández en “transformándonos”,
http:/www.transformandonos.discernir.com.
Somos felices cuando no debemos nada, cuando estamos tablas con la
vida. No le debemos disculpas, ni nos estamos escondiendo de nadie.
Somos responsables y disfrutamos siéndolo.
El trabajo es agradable y no es difícil. No nos hace falta nada (no
tenemos hambre de adquirir nada). Tenemos salud pero sobre todo salud
mental, ingenio para entender las vicisitudes del destino y para encontrar
nuevos caminos a la paz de nuestro corazón.
No es el mundo sino nuestras inclinaciones a sus
placeres los que convierten nuestra alma (o
interior) en un campo de batalla.
Esa paz con nosotros mismos es la que debemos
construir. Ese silencio saludable para el descanso
de nuestras almas y el desarrollo de nuestros
espíritus es lo que nos hace falta.
• “La mente es como un jardín. Somos los
jardineros de nuestro espíritu. El pensamiento y
el carácter son uno solo. Este es la suma de
nuestros pensamientos dominantes en un
momento. Aquel que vigila y
controla sus pensamientos
será dotado de entendimiento,
sabiduría y poder”
(James Allen).
Camilo Cruz en su libro “La ley de la atracción” nos dice:
“Las circunstancias no hacen a la persona; ellas simplemente la revelan a sí
misma. No pueden existir condiciones que nos hagan ascender en la virtud
y la felicidad sin haber cultivado continuamente aspiraciones virtuosas.
“Las personas no atraen hacia ellas aquello que quieren,
sino aquello que son.
“Nuestros pensamientos y actos son, o los carceleros que
nos condenan a una vida de mediocridad, o los
redentores que nos liberan y nos fortalecen.
“Nunca obtendremos aquello que deseamos, ni pedimos;
sino aquello que merecemos.
“Los deseos y oraciones sólo son gratificados y atendidos cuando
armonizan con los pensamientos y las acciones.
“Muchas personas están ansiosas de
mejorar sus circunstancias; pero no
están dispuestas a mejorarse a sí
mismas.
“Quienes entiendan y reconozcan su
necesidad de crecer y de mejorar
siempre alcanzarán los objetivos que
su corazón les haya trazado.”
“Pocas cosas te permitirán atraer la felicidad y éxito a tu
vida de la manera que lo hace el saber que estás
viviendo
una vida con propósito.
“Es casi imposible encontrar una persona en un
estado de profunda angustia o depresión, que esté
persiguiendo activamente sus sueños y metas con
valor y deseo.”
“No hay caminos a la paz, la paz es el
camino” dijo el Alma Grande
(Mahatma Ghandi).
No hay camino a la felicidad, la
felicidad se encuentra al caminar
en el sendero correcto.
(David Quintana hijo)
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