Domingo XXII del
Tiempo Ordinario
30 de Agosto de 2015
Jesús dijo que
había venido a
llevar la ley a
la perfección.
Las
tradiciones, no
deben tener
más peso que
la misma Ley.
La impureza
verdadera no
viene de
afuera, dice
Jesús, sino
del corazón.
La
superficialidad
de la vida
religiosa, era
otra cosa que
molestaba a
Jesús.
Llenemos nuestro
corazón con la
Palabra de Dios y
el magisterio de
la Iglesia…
Con un amor a
los hermanos,
pero eficaz y
nuestro
testimonio de
vida.
«LO QUE SALE DEL HOMBRE,
ESO ES LO QUE CONTAMINA
AL HOMBRE»
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Domingo XXII del Tiempo Ordinario 30 de Agosto 2015