La Liturgia nos invita a reflexionar sobre uno de los
elementos esenciales de la vida cristiana y del
seguimiento de Cristo:
la ORACIÓN. Pero ¿qué es la Oración? ¿Cómo hacerla?
Las lecturas nos dan dos ejemplos concretos:
Abrahán y Jesús.
En la 1ª Lectura, ABRAHÁN reza, intercediendo por Sodoma y Gomorra.
(Gn 18,20-32)
Es la 1ª vez en la Biblia que un hombre inicia una conversación con Dios.
La oración es un DIÁLOGO con Dios, humilde, reverente, respetuoso,
mas también lleno de confianza, de osadía y de esperanza.
Abrahán conversa con Dios como dos amigos,
presentándole a Él sus inquietudes, dudas, anhelos.
El Salmista
invocó al Señor y
fue atendido.
(S 138)
En la 2ª Lectura,
vemos que
la oración cristiana
tiene sentido
si brota
de la conciencia
de que hemos sido
rescatados
por Cristo
y a Él
pertenecemos.
(Col 2,12-14)
En el Evangelio,
JESÚS reza y
enseña a rezar. (Lc 11,1-13)
Lucas destaca siempre
la vida de oración
de Jesús.
El texto no quiere
enseñar una fórmula
para que sea
memorizada y repetida
mecánicamente sino
que propone el espíritu
del contenido
fundamental de toda
oración cristiana.
Es un diálogo de un
hijo con su Padre.
(en Mateo 7 peticiones,
en Lucas sólo 5)
1. La Introducción
presenta
el contexto en que
Jesús enseñó
el Padre Nuestro.
- Jesús estaba
rezando...
- Los Apóstoles,
impresionados, le
piden:
"Enséñanos
a orar..."
- Jesús responde:
“Cuando oréis,
decid
PADRE
NUESTRO..."
2. La Oración:
- "Padre Nuestro..."
¿Qué imagen tenemos de
Dios?
¿De un patrón exigente,
un juez severo, del cual
debemos tener miedo?
= Dios es PADRE... y es
Nuestro (no sólo mío)...
- "Santificado sea
tu Nombre..."
Que el Padre sea
reconocido por todos...
¿Cuándo?
¿Cuando es ovacionado
con salvas de aplausos
o cuando la Salvación
alcanza al corazón de todos
los hombres?
- "Venga a nosotros
tu Reino..."
- Reino de Justicia,
de Amor y de Paz,
de Libertad,
de Fraternidad...
- "Danos cada día
nuestro pan del
mañana..."
- Todos necesitamos
del pan... y de las cosas
necesarias para una vida
digna.
Eso no nos dispensa
de tener que colaborar
con nuestro esfuerzo
y nuestro trabajo.
- "Nuestro"
= "de todos..."
- "Perdónanos
nuestros pecados,
porque también
nosotros
perdonamos..."
- No es posible rezar
el Padre Nuestro,
teniendo odio en el
corazón.
Muchas veces,
el amor y la unión sólo
son posibles por el
camino del perdón...
- "No nos dejes caer
en la tentación...":
- Sobretodo
el abandono de la fe...
de los proyectos de
Dios... para abrazar
el espíritu del mundo...
3. Dos Parábolas completan el cuadro:
- La 1ª resalta la eficacia de la Oración perseverante:
El "Amigo inoportuno" es atendido: "Pedid y recibiréis..."
- La 2ª invita a la Confianza: recuerda el amor del padre para con los hijos...
"Si vosotros que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos,
cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo
piden."
+ No basta rezar...
debemos rezar
como conviene...
La Oración debe unificar
la vida del hombre
con Dios...
debe impregnar la vida
de cada día... no es
un “compartimento estanco”.
- ¿Qué decir de fórmulas
"milagrosas", de las mágicas
"oraciones de poder?"
- ¿De las oraciones de tipo
mercantil: “te doy, para que
me des?"
- ¿De los decepcionados,
cuando no son atendidos?
+ El Valor de la Oración no está condicionado:
- A las velas que encendemos - Al número de veces que repetimos...
- A llevar tal cinta y medalla... - Al número de cuentas del rosario...
- A la fórmula milagrosa...
- Al lugar en que hacemos oración...
- Al Santo que invocamos...
= Pero sí al espíritu de FE y AMOR con que la hacemos...
REZAR: Es un DIÁLOGO familiar con Dios,
que brota de un acto de fe y de un acto de amor y que nos lleva
a entrar en los Planes de Dios: “Hágase tu voluntad..."
REZAR: No es sólo orar con los labios, sino también
con la inteligencia, con el corazón y con toda nuestra vida...
REZAR requiere un clima de amistad con Dios, como Abrahán,
tener conciencia de que tenemos un PADRE, que no estamos
huérfanos en la vida.
* ¿Tenemos tiempo para rezar? ¿Cuándo nos acordamos de rezar?
¿Sólo en los momentos de apuro, como una emergencia urgente?
+ Los apóstoles sienten
la necesidad de orar
y de aprender a orar
porque vieron
cómo oraba Jesús ...
Y tú, padre (o madre)
¿rezas profundamente
como Él, de modo que tu
hijo al verte te pida:
"Padre (Madre),
enséñame a orar?"
Estamos aquí reunidos,
porque creemos
en la Oración...
- Está ella marcando de hecho nuestra vida, de modo que
impresionemos también a los que no vienen aquí, porque
perciben en nosotros la alegría de alguien que se ha encontrado
con Dios en la oración?
Si todavía no lo hemos conseguido... hagamos nuestra,
la oración de los apóstoles: "Señor, enséñanos a orar..."
P. Antnio Geraldo Dalla Costa CS - 28.07.2013
MI DOMINGO
Con la Palabra de Dios
Meditada por: P. Antonio Geraldo Dalla Costa CS
Ilustración: Nelso Geraldo Ferronatto
Traducción: P. José Luis Uranga, CMF
Música: Ele assumiu nossas dores
Pe. Zezinho
Paulinas COMEP
Busca la dirección: http://www.buscandonovasaguas.com
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