Tema n°19.
EL REGRESO DE CRISTO
El Regreso de Cristo
La séptima plaga y la resurrección especial
“Y hubo un gran terremoto. Tan fuerte fue ese gran
terremoto como jamás había acontecido desde
que el hombre existe sobre la tierra”
(Apoc.16:18).
El mayor terremoto registrado en la historia de la
humanidad, sucedió en Valdivia Chile.
22 de mayo
de 1960,
9,5 MW[1] [2]
15:11
Terremoto
de Valdivia
de 1960[3]
Chile
Valdivia
38°14′24″S 5.700 a
73°3′0″O / - 10.000
38.24, muertos.
73.05
Note que el terremoto “tan grande” profetizado
en la Biblia afectará a toda la tierra, más el
terremoto de Chile abarcó solamente una
pequeña porción de su territorio.
Terremoto y tsunami del Japón
Gran terremoto del este de Japón, fue un
terremoto de magnitud 9,0 MW[1] que creó olas
de maremoto de hasta 40,5 metros.[7] El
terremoto ocurrió el viernes 11 de marzo de
2011.
El terremoto duró aproximadamente 6 minutos
según expertos.
La NASA con ayuda de imágenes satelitales ha
podido comprobar que el movimiento telúrico
pudo haber movido la Isla Japonesa
aproximadamente 2,4 metros, y alteró el eje
terrestre en aproximadamente 10
centímetros.
La violencia del terremoto, acortó la duración
de los días en 1,8 microsegundos, según los
estudios realizados por los JPL de la NASA.
Tras el terremoto se generó una alerta de
tsunami para la costa pacífica de Japón y otros
países, incluidos Nueva Zelanda, Australia, Rusia,
Guam, Filipinas, Indonesia, Papúa Nueva Guinea,
Nauru, Hawái, Islas Marianas del Norte, Estados
Unidos, Taiwán, América Central, México y en
Sudamérica, Colombia, Perú, Ecuador y Chile.[
La Agencia Nacional de Policía de Japón ha
confirmado, el 24 de marzo de 2011, que el
número de víctimas mortales asciende a 9.523 en
seis diferentes prefecturas y 16.094
desaparecidos.[
Si el terremoto de Japón de magnitud 9,0 MW
ocasiono lo siguiente:
1). Movió la Isla Japonesa aproximadamente 2,4
metros,
2). Alteró el eje terrestre en aproximadamente 10
centímetros,
3). Acortó la duración de los días en 1,8
microsegundos, y
4). Afecto a 19 países.
¿Que efecto tendrá el terremoto “tan grande
como jamás había acontecido desde que el
hombre existe sobre la tierra”?
Indudablemente
que afectará los
cinco continentes,
Asia, Europa,
América, Oceanía
y África, con los
247 países que
conforman el
planeta tierra con
sus habitantes.
Sin duda que al acortarse la duración de los días
se está cumpliendo Mateo 24:22 anunciado por
Jesús:
“Si aquellos días no fuesen acortados, no se
salvaría nadie; pero por causa de los escogidos,
aquellos días serán acortados”.
El terremoto del Japón sucedió antes de que
termine el tiempo de gracia, y por ende, antes de
que se imponga la ley dominical, que ya esta en
tramite y que a su ves ocasionará el tiempo de
angustia.
Lo que quiere decir es que: “Si Dios no intervenía,
la persecución acabaría por destruir a todos los
“escogidos”. (Extraido del C. B.A.).
Continúa diciendo la
inspiración sobre el “gran
terremoto” que anuncia Apoc.
“El firmamento parece
abrirse y cerrarse. La
gloria del trono de Dios
parece cruzar la
atmósfera. Los montes
son movidos como una
caña al soplo del viento, y
las rocas quebrantadas se
aparecen por todos
lados...
Toda la tierra se alborota
e hincha como las olas del
mar. Su superficie se raja.
Sus mismos fundamentos
parecen ceder. Se hunden
cordilleras. Desaparecen
islas habitadas.
Los puertos marítimos
que se volvieron como
Sodoma por su
corrupción, son
tragados por las
enfurecidas olas...
Granizo grande, cada uno
"como del peso de un
talento"(vers. 21), hace
su obra de destrucción,
(en los que tienen la
marca de la bestia).
El pasado 21 de agosto de 2007, martes por la tarde, se
registraron una de las más severas granizadas en EEUU, en
Dante, Dakota del Sur, con piedras de granizo que pesaban
alrededor de medio kilogramo.
Un talento equivalía a alrededor de 3000 siclos (más de 34
kgs.) Como podemos ver en 2 Reyes 5:23, un talento era el
peso que podía llevar un hombre.
Los sepulcros se abren,
y "muchos de los que
duermen en el polvo
de la tierra serán
despertados, unos para
vida eterna, y otros
para vergüenza y
confusión perpetua"
(Dan. 12:2).
"Los que le traspasaron"
(Apoc. 1: 7), los que se
mofaron y se rieron de la
agonía de Cristo y los
enemigos más acérrimos de
su verdad y de su pueblo, son
resucitados para mirarle en su
gloria para ver el honor con
que serán recompensados los
fieles y obedientes.-CS 694695 (1911).
Dios anuncia el tiempo de la venida de Cristo
Sobrevinieron sombrías
y densas nubes que se
entrechocaban unas
con otras.
La atmósfera se partió,
arrollándose hacia
atrás, y entonces
pudimos ver en Orión
un espacio abierto de
donde salió la voz de
Dios.-PE 41 (1851).
Pronto oímos la voz de Dios,
semejante al ruido de
muchas aguas, que nos
anunció el día y la hora de la
venida de Jesús.
Los 144.000 santos vivientes
reconocieron y entendieron
la voz; pero los malvados se
figuraron que era fragor de
truenos y de terremoto.-PE
15 (1851).
Al declarar Dios el día y la hora
de la venida de Jesús y conferir
el sempiterno pacto a su pueblo,
pronunciaba una frase y se
detenía mientras las palabras de
la frase retumbaban por toda la
tierra.
El Israel de Dios permanecía con la mirada fija en lo alto,
escuchando las palabras según iban saliendo de los labios
de Jehová y retumbaban por toda la tierra con el estruendo
de horrísonos truenos. Era un espectáculo pavorosamente
solemne. Al final de cada frase los santos exclamaban:
"¡Gloria! ¡Aleluya!" Estaban sus semblantes iluminados por
la gloria de Dios, y refulgían como el rostro de Moisés al
bajar del Sinaí.
Los malvados no podían
mirarlos porque los
ofuscaba el resplandor.
Y cuando Dios derramó
la sempiterna bendición
sobre quienes le habían
honrado santificando el
sábado, resonó un
potente grito de victoria
sobre la bestia y su
imagen.-PE 285-286
(1858).
Escenas tan emocionantes y de
un interés tan solemne pasaron
ante mí, que ningún lenguaje
puede describir.
Todo fue una realidad viviente
para mí, pues directamente
relacionada con esta escena
apareció la gran nube blanca
sobre la cual estaba sentado el
Hijo del hombre.-1MS 86
(1888).
¿Cuál será el terror de los perdidos?
Isaías 24:19,20. Quebrantaráse
del todo la tierra, enteramente
desmenuzada será la tierra, en
gran manera será la tierra
conmovida.
20 Temblará la tierra vacilando
como un borracho, y será
removida como una choza; y
agravaráse sobre ella su
pecado.
Cuando la tierra se
bambolee como un ebrio,
cuando los cielos se
estremezcan y venga el
gran día del Señor, ¿quién
podrá estar firme?
Una cosa verán temblando
de agonía, de la cual
procurarán escapar en
vano. "He aquí que viene
con las nubes, y todo ojo
le verá" (Apoc. 1: 7).
Los que no están salvos
pronuncian desesperadas
imprecaciones a la
naturaleza muda, su dios:
"Montes y... peñas: Caed
sobre nosotros,
y escondednos del rostro
de aquel que está
sentado sobre el trono"
(Apoc. 6: 16).AFC 358
(1896).
Mateo 16.26 dice. Porque ¿de qué aprovecha
al hombre, si granjeare todo el mundo, y
perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el
hombre por su alma?
Cuando la voz de Dios ponga
fin al cautiverio de su pueblo,
será terrible el despertar para
los que lo hayan perdido todo
en la gran lucha de la vida...
La ganancia de una vida
entera les es arrebatada en
un momento.
Recuerde el sueño de
Nabucodonosor.
Los ricos lamentan la
destrucción de sus
soberbias casas, la
dispersión de su oro y de su
plata...
Los impíos están llenos de
pesar, no por su
indiferencia pecaminosa
para con Dios y sus
semejantes, sino porque
Dios haya vencido.
Lamentan el resultado
obtenido; pero no se
arrepienten de su maldad.CS 711-712 (1911).
¿Qué sucede inmediatamente?
Jesús desciende en poder y gloria
Mateo 24:30. “Entonces aparecerá la señal
del Hijo del Hombre en el cielo
Pronto aparece en el este una
pequeña nube negra, de un
tamaño como la mitad de la
palma de la mano. Es la nube
que envuelve al Salvador y que a
la distancia parece rodeada de
oscuridad.
El pueblo de Dios sabe que
es la señal del Hijo del
hombre.
En silencio solemne la
contemplan mientras va
acercándose a la tierra,
volviéndose más luminosa
y mas ,gloriosa hasta
convertirse en una gran
nube blanca, cuya base es
como fuego consumidor, y
sobre ella el arco iris del
pacto.
Mateo 25:31. Y cuando el Hijo del hombre
venga en su gloria, y todos los santos ángeles
con él, entonces se sentará sobre el trono de su
gloria.
Jesús marcha al frente como un gran conquistador...
Con cantos celestiales los santos ángeles, en inmensa
e innumerable muchedumbre, le acompañan en el
descenso. El firmamento parece lleno de formas
radiantes -"millones de millones, y millares de
millares". Ninguna pluma humana puede describir la
escena, ni mente mortal alguna es capaz de concebir
su esplendor...
El Rey de reyes desciende en la nube, envuelto en llamas de fuego. El
cielo se recoge como un libro que se enrolla, la tierra tiembla ante su
presencia, y todo monte y toda isla se mueven de sus lugares.- .CS 698699 (1911).
¿Cuál será la reacción de los que lo traspasaron?
Aquellos que jugaron el papel
más prominente en el rechazo y
la crucifixión de Cristo, resucitan
para verlo como él es, y los que
rechazaron a Cristo se levantan y
ven a los santos glorificados;
es en ese momento cuando los
santos son transformados en un
instante, en un abrir y cerrar de
ojos (1 Cor.15:52), y son
arrebatados para encontrar a su
Señor en el aire.
Aquellos que le colocaron el
manto púrpura y pusieron sobre
sus sienes la corona de espinas, y
los que traspasaron con clavos
sus manos y sus pies, lo
contemplan y se lamentan.-9MR
252 (1886).
Caín recordará las suplicas
de su hermano Abel, los
asesinos de los profetas,
apóstoles, Esteban y de la
terrible inquisición, todos
estos verán a los que
acecinaron en la gloria de
Dios.
Piensan en cómo Barrabás, un
asesino y ladrón, fue escogido en su
lugar; cómo Jesús fue coronado con
espinas, flagelado y crucificado;
cómo, en las horas de su agonía en
la cruz, los sacerdotes y
gobernantes se burlaban de él,
diciendo: "A otros salvó, a sí mismo
no se puede salvar... Descienda
ahora de la cruz para que veamos y
creamos" (Mateo 27:38-40).
Todos los insultos y afrentas dirigidos contra Cristo, todo
el sufrimiento causado a sus discípulos y seguidores a
través de los siglos, estarán tan frescos en su memoria
como cuando los actos satánicos fueron llevados a cabo.
« Padre, perdónalos porque no saben lo que
hacen” ... Lucas 23:32.
La voz que oyeron tan a menudo para suplicar
y persuadir, sonará nuevamente en sus oídos.
Cada tono de bondadoso ruego vibrará tan
claramente en sus oídos como cuando el
Salvador hablaba en las sinagogas y en la
calle.
Entonces aquellos que lo traspasaron
clamarán a las rocas y a las montañas que
caigan sobre ellos y los oculten del rostro de
Aquel que está sentado en el trono y de la
ira del Cordero.-Carta 131, 1900
¿Qué orden dará Cristo y se escuchará en todos
los extremos de la tierra?
"¡Despertaos, los que dormís, y levantaos!"
Las nubes comienzan a plegarse
como un rollo y allí está la señal
brillante y clara del Hijo del,
hombre. Los hijos de Dios saben
lo que esa nube significa. Se oye
el sonido de música, y cuando se
acerca, se abren las tumbas y los
muertos son levantados.-9MR
251-252 (1886).
Se cumple la promesa de
Jesús dada más de 2000
años: "No os maravilléis de
esto: porque vendrá hora
cuando todos los que están
en los sepulcros oirán su
voz; y los que hicieron lo
bueno, saldrán a
resurrección de vida; mas
los que hicieron lo malo, a
resurrección de
condenación" (Juan 5:2829).
Los preciosos muertos, desde Adán hasta el
último santo que fallezca, oirán la voz del Hijo
de Dios, y saldrán del sepulcro para tener vida
inmortal.-DTG 558 (1898).
Entre las oscilaciones de la tierra, las
llamaradas de los relámpagos y el
fragor de los truenos, el Hijo de Dios
llama a la vida a los santos dormidos.
Dirige una mirada a las tumbas de los
justos, y levantando luego las manos
al cielo, exclama: "¡Despertaos,
despertaos, despertaos, los que
dormís en el polvo, y levantaos!"
Por toda la superficie de la tierra, los muertos
oirán esa voz; y los que la oigan vivirán. Y toda
la tierra repercutirá bajo las pisadas de la
multitud extraordinaria de todas la naciones,
tribus, lenguas y pueblos.
De la prisión de la muerte sale
revestida de gloria inmortal gritando:
"¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?
¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?" (1
Cor. 15: 55). Y los justos vivos unen
sus voces a las de los santos
resucitados en prolongada y alegre
aclamación de victoria.-CS 702 (1911).
Vi una gran multitud, la
cual nadie podía contar, de
todas naciones y tribus y
pueblos y lenguas
(Apoc.7:9).
¿Dónde están estos que serán
“transformados”?
De las cuevas, escondrijos y calabozos
En las fortalezas de las
montañas, en las cuevas y
guaridas de la tierra, el Salvador
revela su presencia y su gloria.
Un poco más de tiempo, y el que ha de venir vendrá y no tardará.
Sus ojos, como llama de fuego penetran en las prisiones bien
custodiadas para buscar a los que están ocultos, porque sus
nombres están escritos en el libro de vida del Cordero.
Esos ojos del Salvador están por
encima de nosotros, a nuestro
alrededor, y ven toda dificultad,
disciernen todo peligro, y no hay
lugar donde no puedan penetrar,
no hay aflicciones o sufrimientos
de su pueblo que escapen a la
simpatía de Cristo...
Porque los ojos de Jehová contemplan toda la
tierra, para mostrar su poder a favor de los que
tienen corazón perfecto para con él (2 Cron.16:9).
El hijo de Dios quedará
aterrorizado ante la primera
visión de la majestad de Jesús.
Sentirá que no podrá vivir ante
su sagrada presencia.
Pero al igual que Juan, oye
decir: "No temas". Jesús colocó
su mano derecha sobre Juan y
lo levantó del suelo. Así
también hará con sus hijos
leales que confían en él.-AFC
362 (1886).
¿De donde han venido los
hijos de Dios?
Los herederos de Dios han
venido de buhardillas (es una
habitación en la parte superior
de una vivienda, Normalmente
se usa como trastero donde
guardar viejos objetos en
desuso),
Salen de “chozas, cárceles,
cadalsos (que se levanta para la
ejecución de la pena de muerte),
desiertos, cuevas de la tierra, y
de las cavernas del mar”.-CS 708
(1911).
También salen de los profundos océanos, de
las minas y montañas
• Cuando Cristo venga para reunir
consigo a los que han sido fieles,
resonará la última trompeta y toda
la tierra la oirá, desde las cumbres
de las más altas montañas hasta las
más bajas depresiones de las minas
más profundas.
• Los muertos justos oirán el sonido
de la última trompeta, y saldrán de
sus tumbas para ser revestidos de
inmortalidad y para encontrarse con Léase 1 Tes. 4:16-17.
su Señor. -7CBA 921 (1904).
Me explayo con placer en la
resurrección de los justos,
quienes saldrán de todas
partes de la tierra, de las
cavernas rocosas, de los
calabozos, de las cuevas de
la tierra, de la profundidad
de las aguas.
Nadie es pasado por alto.
Todos oirán su voz. Se
levantarán con triunfo y
victoria.-Carta 113, 1886.
En los 245 países del
mundo se repite esta
maravillosa escena al
mismo tiempo
cumpliéndose Juan 14:3.
¡Qué escena presentarán
estas montañas y
cerros [en Suiza] cuando
Cristo, el Dador de la
vida, llame a los
muertos!
Vendrán de las
cavernas, de los
calabozos, de los pozos
profundos, donde sus
cuerpos han sido
enterrados.-Carta 97,
1886.
¿Una ves de que los santos son resucitados y llevados al
cielo, qué sucede con los impíos?
Los impíos son muertos
En la loca lucha de sus propias desenfrenadas pasiones y
debido al terrible derramamiento de la ira de Dios sin
mezcla de piedad, caen los impíos habitantes de la tierra:
sacerdotes, Gobernantes y el pueblo en general, ricos y
pobres, grandes y pequeños.
"Y los muertos por Jehová en
aquel día estarán tendidos de
cabo a cabo de la tierra; no
serán llorados, ni recogidos, ni
enterrados" (Jer. 25: 33, VM).
Esto es lo que le espera a todos los que despreciaron la
gracia de Dios, y se gozaron en pisotear la santa Ley de
Dios, esta escena se verá en toda la superficie de tierra.
A la venida de Cristo los
impíos serán borrados de
la superficie de la tierra,
consumidos por el espíritu
de su boca y destruidos por
el resplandor de su gloria.
Cristo lleva a su pueblo a la
ciudad de Dios, y la tierra
queda privada de sus
habitantes.CS 715 (1911).
Para el
pecado,
dondequiera
que se
encuentre,
"nuestro Dios
es fuego
consumidor"
(Heb. 12: 29).
¿Cuál es el contraste entre los unos y los otros?
En todos los que se sometan a su
poder, el Espíritu de Dios consumirá
el pecado. Pero si los hombres se
aferran al pecado, llegan a
identificarse con él. Entonces la
gloria de Dios, que destruye el
pecado, debe destruirlos a ellos
también. -DTG 82-83 (1898).
La gloria de su rostro, que es vida
para los justos, será fuego
consumidor para los impíos.-DTG
552 (1898).
Estos contristaron al
Espíritu Santo cuando
rechazaron su Santa
Palabra.
¿Qué representa la destrucción de los impíos?
La destrucción de los impíos es un acto de misericordia
¿Podrían acaso aquellos cuyos corazones están llenos de odio
hacia Dios y a la verdad y a la santidad, (si fueran llevados al
cielo) alternar con los ejércitos celestiales y unirse a sus
cantos de alabanza?
¿Podrían soportar la gloria de Dios y del Cordero?
Años de prueba les fueron concedidos para que pudiesen
formar caracteres para el cielo; pero nunca se acostumbraron
a amar lo que es puro; nunca aprendieron el lenguaje del
cielo, y ya es demasiado tarde. Una vida de rebelión contra
Dios los ha inhabilitado para el cielo.
1). La pureza, la santidad y la
paz que reinan allí serían para
ellos un tormento;
2). La gloria de Dios, (sería) un
fuego consumidor.
En consecuencia “Ansiarían
huir de aquel santo lugar.
Desearían que la destrucción los
cubriese de la faz de Aquel que
murió para redimirlos (Léase
Apoc.6:15,16).
Los que se deleitan en
las cosas del mundo, al
no encontrar allí
ninguna clase de vicio, ni
nada que satisfaga sus
paciones, se sentirían las
personas más infelices
del cielo.
¿Qué es lo que determina su destrucción?
La suerte de los malos queda determinada por la
propia elección de ellos.
Por tanto “su exclusión del cielo es:
1). Un acto de su propia voluntad y
2). Un acto de justicia y misericordia por parte de
Dios”.-CS 598 (1911).
Juan 3:16. “Porque de tal manera amó Dios al
mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para
que todo aquel que en él cree no se pierda, mas
tenga vida eterna”. Note que Dios les ofreció la
salvación, pero ellos la rechazaron.
¡Rumbo al hogar!
Los justos vivos son mudados
"en un momento, en un abrir
de ojo". A la voz de Dios
fueron glorificados; ahora son
hechos inmortales, y
juntamente con los santos
resucitados son arrebatados
para recibir a Cristo su Señor
en los aires.
Los ángeles "juntarán sus
escogidos de los cuatro vientos,
de un cabo del cielo hasta el
otro“(Mat.24:31).
Santos ángeles llevan niñitos a
los brazos de sus madres.
Amigos, a quienes la muerte
tenía separados desde largo
tiempo, se reúnen para no
separarse más, y con cantos de
alegría suben juntos a la ciudad
de Dios.-CS 703 (1911).
Esta maravillosa experiencia
forma parte de la promesa:
“cosas que ojo no vio, ni oído
oyó, ni han entrado al corazón
del hombre, son las cosas que
dios ha preparado para aquellos
que le aman (1 Cor.2:9).
Juntos entramos
en la nube y
durante siete
días fuimos
ascendiendo al
mar de vidrio.
PE 16 (1851).
Cuando el carro ascendía,
las ruedas exclamaba
"¡Santo!" y las alas, al
batir, gritaban: "¡Santo!"
y la comitiva de santos
ángeles que rodeaba la
nube exclamaba: Santo,
santo, santo, Señor Dios
Todopoderoso!" Y los
santos en la nube
cantaban: "¡Gloria!
¡Aleluya!"- PE 35 (1851).
Piense por un momento en el
tamaño de este carro de nubes, en el
caben todos los ángeles que
acompañaban a Jesús en su venida, y
de regreso suben todos los
redimidos cuyo numero es
incontable (Apoc.7:9).
¿Cuál será la bienvenida que se les dará al
entrar en la ciudad?
Los ángeles cantan: ¡Cristo ha vencido!
En aquel día los redimidos resplandecerán
en la gloria del Padre y del Hijo.
Tocando sus arpas de oro, los ángeles
darán la bienvenida al Rey y a los ángeles,
darán la bienvenida al Rey y a los trofeos de
su victoria: los que fueron lavados y
emblanquecidos en la sangre del Cordero.
Se elevará un canto de triunfo que llenará
todo el cielo. Cristo habrá vencido.
Entrará en los atrios celestiales acompañado por sus redimidos, testimonios de que
su misión de sufrimiento y sacrificio no fue en vano.-3JT 432 (1909).
Con amor inexpresable,
Jesús admite a sus fieles "en
el gozo de su Señor".
El Salvador se regocija al
ver en el reino de gloria las
almas que fueron salvadas
por su agonía y
humillación.-CS 705 (1911).
Cristo contemplará entonces su recompensa
en los resultados de su obra
Aquel cuya sangre nos ha redimido y
cuya vida ha sido para nosotros una
enseñanza, "verá el fruto del trabajo
de su alma, y quedará satisfecho".-Ed
298 (1903).
En aquella gran multitud que no podrá ser contada
por ningún hombre, presentada "irreprensible
delante de la presencia de su gloria con gozo
extremado".
Los santos reciben coronas y arpas
Vi después un gran número de
ángeles que traían de la ciudad
brillantes coronas, una para cada
santo, cuyo nombre estaba inscrito
en ella.
A medida que Jesús pedía las
coronas, los ángeles se las
presentaban y con su propia diestra
el amable Jesús las ponía en la
cabeza de los santos.-PE 288
(1858).
Algunas coronas eran muy
brillantes y estaban cuajadas de
estrellas, mientras que otras
tenían muy pocas; y sin embargo,
todos estaban perfectamente
satisfechos con su corona.-PE 16
(1851).
La corona de vida será brillante u opaca,
relucirá con muchas estrellas, o será iluminada
con unas pocas gemas, de acuerdo con
nuestro proceder.-6CBA 1104 (1895).
Antes de entrar en la ciudad de
Dios, el Salvador confiere a sus
discípulos los emblemas de la
victoria, y los cubre con las
insignias de su dignidad real.
A todos se les pone en la mano la
palma de la victoria y el arpa
brillante. Luego que los ángeles
que mandan dan la nota, todas las
manos tocan con maestría las
cuerdas de las arpas, produciendo
dulce música en ricos y
melodiosos acordes...
• Delante de la
multitud de los
redimidos se
encuentra la ciudad
santa. Jesús abre
ampliamente las
puertas de perla, y
entran por ellas las
naciones que
guardaron la verdad.CS 703-704 (1911).
La ciudad está dispuesta en forma cuadrangular. Su largo
es igual a su ancho. El midió la ciudad con la caña, y tenía
12.000 estadios. El largo, el ancho y el alto son iguales
(Apoc.21:16).
Descargar

LA VIDA EN EL CAMPO