El Propósito de las
Vigilias Cristianas
En el lenguaje bíblico, la palabra vigilia se
usa para cada una de las partes en las que
se divide la noche
Salmos 63:6. Dice el rey David:
«Cuando en mi cama me
acuerdo de ti, medito en ti en las
vigilias de la noche».
Los judíos dividieron la noche en tres vigilias, mientras
que los romanos la dividieron en cuatro vigilias.
En el tiempo del Antiguo Testamento, la noche
se dividía en tres partes:
La primera vigilia: de 6:00 p.m. a 10:00 p.m.
Lamentaciones 2:19. «Levántate y
da voces en la noche, en el
comienzo de las vigilias. Derrama
como agua tu corazón ante la
presencia del Señor. Levanta hacia
él tus manos por la vida de tus
pequeñitos, que han desfallecido
por el hambre en las entradas de
todas las calles»
La segunda vigilia: de 10:00 p.m. a 2:00 a.m.
Jueces 7:19. Llegaron, pues,
Gedeón y los 100 hombres
que llevaba consigo a las
afueras del campamento, al
comienzo de la vigilia
intermedia, cuando acababan
de relevar los guardias.
Entonces tocaron las cornetas La Victoria de Dios
por médio de
y quebraron los cántaros que
Gedeón
llevaban en sus manos.
La tercera vigilia: de 2:00 a.m. a 6:00 a.m.
Êxodo 14:24. Aconteció que
a eso de la vigilia de la
mañana, Jehovah miró hacia
el ejército de los egipcios,
desde la columna de fuego y
de nube, y sembró la
confusión en el ejército de
los egipcios (1Samuel 11:11).
Más adelante, en el tiempo del Nuevo
Testamento, se usó el sistema romano de 4
vigilias:
La primera vigilia: de 6:00 p.m. a 9:00 p.m.
Marcos13:35. «Velad, pues,
porque no sabéis cuándo
vendrá el señor de la casa; si
al anochecer, o a la
medianoche, o al canto del
gallo, o a la mañana»
Segunda vigília: de 9:00 p.m. a 12:00 p.m.·
Mateo 25:6. «Y a la
medianoche se oyó
un clamor: ¡Aquí
viene el esposo;
salid a recibirle».
La tercera vigilia: de 12:00 p.m. a 3:00 a.m.
Marcos 13:35. «Velad,
pues, porque no sabéis
cuándo vendrá el señor
de la casa; si al
anochecer, o a la
medianoche, o al canto
del gallo, o a la
mañana»
La cuarta vigilia: de 3:00 a.m. a 6:00 a.m.
Mateo 14:25. Mas a
la cuarta vigilia de la
noche, Jesús vino a
ellos andando sobre
el mar.
No solo se llamó «vigila» a los
cuatro periodos de la noche,
sino también se llamó vigilia a
la acción de velar, es decir, a
mantenerse despierto durante
toda la noche (o parte de la
noche).
También se llamó así, a la
acción de hacer centinela o
guardia por la noche.
¿Porqué razones debemos hacer vigilia?
Jesús lo hizo para pedir
fortaleza.
La noche en la que el Señor Jesús
fue apresado, Jesús invitó a Pedro,
Jacobo y Juan a que velaran con Él,
elevando oraciones al Padre
Celestial (Mateo 26:37-38). Sin
embargo, después de un rato de
oración, el Señor Jesús fue a donde
estaban estos tres discípulos y los
hallo durmiendo (Mateo 16:40).
Debemos hacerlo para no entrar en
tentación.
En ese momento, Jesús pronunció
una de las principales razones por
las cuales se justifica que un
creyente aproveche las horas
nocturnas para realizar
actividades espirituales.
Él les dijo: "Velad y orad, para que
no entréis en tentación; el
espíritu a la verdad está
dispuesto, pero la carne es débil"
(Mateo 26:41).
Jesús lo hizo para apoyarse en su Padre y para
darnos ejemplo.
Jesús mismo, que es nuestro
ejemplo completo y perfecto dice:
«Porque ejemplo os he dado, para
que como yo os he hecho, vosotros
también hagáis». (Juan13:15).
"En aquellos días él fue al monte a
orar, y pasó lanoche orando a Dios"
(Lucas 6:12). No una vigilia, ni dos,
ni tres vigilias, sino la noche entera
la paso en oración.
Jesús lo hizo cuando tomaba decisiones
importantes.
En esta ocasión Jesucristo oró
antes de escoger a sus
discípulos, razón por la cual,
vemos que otras de las
razones por las cuales
debemos hacer vigilia, es para
rogar al Señor a fin de que Él
nos guíe en la toma de
nuestras decisiones
trascendentales
Téngase en cuenta que los
doce apóstoles eran los
lideres de la iglesia.
Debemos hacerlo para agradecer a Dios.
Otra de las razones por
las cuales debemos
hacer vigilia, es para
alabar a Dios, recibir
sus bendiciones y
meditar en Él, tal
como lo hacía el rey
David:
Leamos el Salmo 63. 1 Dios, Dios mío eres tú; De
madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti,
mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde
no hay aguas, 2 Para ver tu poder y tu gloria, Así
como te he mirado en el santuario. 3 Porque
mejor es tu misericordia que la vida; Mis labios
te alabarán.4 Así te bendeciré en mi vida; En tu
nombre alzaré mis manos.5 Como de meollo y de
grosura será saciada mi alma, Y con labios de
júbilo te alabará mi boca,6 Cuando me acuerde
de ti en mi lecho, Cuando medite en ti en las
vigilias de la noche.
Porque has sido mi socorro, Y así en la
sombra de tus alas me regocijaré. 8 Está
mi alma apegada a ti; Tu diestra me ha
sostenido. 9 Pero los que para destrucción
buscaron mi alma Caerán en los sitios
bajos de la tierra. 10 Los destruirán a filo
de espada; Serán porción de los chacales.
11 Pero el rey se alegrará en Dios; Será
alabado cualquiera que jura por él;
Porque la boca de los que hablan mentira
será cerrada
7
El apóstol Pablo hacía vigilia predicando la
palabra de Dios.
Tenemos también el
ejemplo del apóstol Pablo,
realizando una vigilia en
una casa en Troas, con el
propósito de predicarles y
enseñarles la Palabra de
Dios (Hechos 20:7-12)
Pablo hacía vigilia en medio del sufrimiento
para alabar a Dios.
También, vemos a Pablo en
compañía de Silas, que
cantaban himnos a Dios a la
medianoche (Hechos 16:25).
Fue tanto el agrado de Dios
para con ellos, que incluso
esa noche evangelizaron y
bautizaron en el nombre de
Jesús a toda una familia
(Hechos 16:31-34).
Debemos hacerlo cuando estemos en
angustia.
Cuando estemos en angustia,
también debemos hacer vigilia
para buscar el consuelo de Dios:
"Levántate, da voces en la
noche, al comenzar las vigilias;
Derrama
como agua tu corazón ante la
presencia del Señor; Alza tus
manos a Él…"
(Lamentaciones 2:19).
Así, existen muchas razones valiosas para que
los cristianos celebremos vigilias en honor a
Dios.
En su sentido más
extenso, la palabra vigilia,
nos recuerda que
debemos estar vigilantes
y despiertos en medio de
la noche espiritual que
vive el mundo.
. La oración es la llave maestra
que tiene el secreto para
resolver los problemas.
Dejaremos a continuación algunas citas
bíblicas que nos ilustran en esa verdad.
"La noche está avanzada, y se acerca
el día. Desechemos, pues, las obras
de las tinieblas, y vistámonos las
armas de la luz. Andemos como de
día, honestamente; no en glotonerías
y borracheras, no en lujurias y
lascivias, no en contiendas y envidia,
sino vestíos del Señor Jesucristo, y no
proveáis para los deseos de la carne«
(Romanos13:12-14).
1 Tes.5:4-11. Mas vosotros, hermanos, no estáis en
tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. 5
Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no
somos de la noche ni de las tinieblas. 6 Por tanto, no
durmamos como los demás, sino velemos y seamos
sobrios.7 Pues los que duermen, de noche duermen, y los
que se embriagan, de noche se embriagan. 8 Pero
nosotros, que somos del día, seamos sobrios,
habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con
la esperanza de salvación como yelmo. 9 Porque no nos
ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por
medio de nuestro Señor Jesucristo, 10 quien murió por
nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos,
vivamos juntamente con él.11 Por lo cual, animaos unos a
otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis
"Sed sobrios, y velad;
porque vuestro
adversario el diablo,
como león rugiente,
anda alrededor
buscando a quien
devorar«
(1. Pedro 5:8).
"Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas
cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.
No seáis, pues, partícipes con ellos. Porque en otro tiempo
erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como
hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad,
justicia y verdad), comprobando lo que es agradable al
Señor. Y no participéis en las obras infructuosas de las
tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque vergonzoso
es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto. Mas todas
las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, so
hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo.
Por lo cual dice: «Despiértate, tú que duermes, y levántate
de los muertos, y te alumbrará Cristo». Mirad, pues, con
diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,
aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la
voluntad del Señor". (Efesios 5:6-17).
"Velad, pues, porque no
sabéis cuándo vendrá el
señor de la casa; si al
anochecer, o a la
medianoche, o al canto
del gallo, o a la mañana;
para que cuando venga
de repente, no os halle
durmiendo. Y lo que a
vosotros digo, a todos lo
digo: Velad"
(Marcos 13:35-37).
¿Cómo se sentirán después de haber participado de una vigilia?
Isaías 40:31.
…»tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas;
correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán»
Los que esperan a Jehová. Esto es, buscar a Jehová con
sinceridad y humildad (como lo hizo Daniel 9:3) para obtener
sabiduría y fuerza, y luego aguardar con paciencia la dirección
divina.
Tendrán nuevas fuerzas. La vida cristiana es un proceso
constante de recibir de parte de Dios, y de dar a Dios. Se gastan
fuerzas en el servicio del Maestro, pero siempre hay una nueva
provisión de gracia y vitalidad que se puede recibir de Aquel que
no conoce el cansancio. El que no recibe de continuo fuerza de
Dios, pronto se hallará en una condición tal que no podrá servir a
Dios (ver DTG 767).
El texto dice: «Levantarán el vuelo Como las
águilas».
Uno de los
espectáculos más
asombrosos del
mundo natural es el
del águila que se
remonta más y más sin
aparente dificultad.
Del mismo modo, el hijo de Dios que obtiene su fuerza de lo alto
puede seguir siempre hacia adelante y hacia arriba, siempre
alcanzando nuevas alturas. (Sal.103:5).
Los siete escalones del éxito
en la vida cristiana se logran a
través de la oración.
Los cristianos tienen el
privilegio de progresar
continuamente de gracia en
gracia y de victoria en victoria
(DTG 633-634).
Se añade fuerza sobre fuerza, y el progreso es
constante. Surgen metas siempre más elevadas, y
finalmente el cristiano llega al “premio del supremo
llamamiento de Dios en Cristo Jesús
(Extraido del C.B.A).
Mi oración ferviente
es que Dios le colme
de bendiciones, que
cada oración que
salga de sus labios le
sea contestada.
No nos olvidemos
que cada día nos
encontramos más
cerca de la venida
de Cristo Jesús, lea
el tema 15,16,17:
«Fe en medio de la
tormenta».
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