23Y
el mismo Dios de paz os santifique por completo;
y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea
guardado irreprensible para la venida de nuestro
Señor Jesucristo.
19¿O
ignoráis que vuestro cuerpo es templo
del Espíritu Santo, el cual está en vosotros,
el cual tenéis de Dios, y que no sois
vuestros? 20Porque habéis sido comprados
por precio; glorificad, pues, a Dios en
vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los
cuales son de Dios.
5vosotros
también, como piedras vivas, sed
edificados como casa espiritual y sacerdocio
santo, para ofrecer sacrificios espirituales
aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
Sacrificios Espirituales:
- Alabanza
- Obediencia
- Oración
- Ofrendas
- Diezmos
- Danza
12Bienaventurado
el hombre a quien tú, JAH,
corriges, Y en tu ley lo instruyes, 13Para
hacerle descansar en los días de aflicción,
En tanto que para el impío se cava el hoyo.
28Venid
a mí todos los que estáis trabajados y
cargados, y yo os haré descansar. 29Llevad
mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí,
que soy manso y humilde de corazón; y
hallaréis descanso para vuestras almas.
15Porque
para Dios somos
grato olor de Cristo en los
que se salvan, y en los que
se pierden; 16a éstos
ciertamente olor de muerte
para muerte, y a aquéllos
olor de vida para vida. Y
para estas cosas, ¿quién
es suficiente?
2Todo
pámpano que en mí
no lleva fruto, lo quitará; y
todo aquel que lleva fruto,
lo limpiará, para que lleve
más fruto. 3Ya vosotros
estáis limpios por la
palabra que os he hablado.
4Permaneced en mí, y yo
en vosotros. Como el
pámpano no puede llevar
fruto por sí mismo, si no
permanece en la vid, así
tampoco vosotros, si no
permanecéis en mí.
14¿cuánto
más la sangre
de
Cristo,
el
cual
mediante
el
Espíritu
eterno se ofreció a sí
mismo sin mancha a
Dios, limpiará vuestras
conciencias de obras
muertas para que sirváis
al Dios vivo?
38El
que cree en mí, como dice la Escritura,
de su interior correrán ríos de agua viva.
14Porque
sabemos que la ley es espiritual;
mas yo soy carnal, vendido al pecado.
15Porque lo que hago, no lo entiendo; pues
no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco,
eso hago.
18Y
yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no
mora el bien; porque el querer el bien está en
mí, pero no el hacerlo. 19Porque no hago el
bien que quiero, sino el mal que no quiero,
eso hago. 20Y si hago lo que no quiero, ya no
lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
14Así
que, por cuanto los hijos participaron de
carne y sangre, él también participó de lo
mismo, para destruir por medio de la muerte
al que tenía el imperio de la muerte, esto es,
al diablo, 15y librar a todos los que por el
temor de la muerte estaban durante toda la
vida sujetos a servidumbre.
10Algunos
moraban en tinieblas y sombra de muerte,
Aprisionados en aflicción y en hierros, 11Por cuanto
fueron rebeldes a las palabras de Jehová, Y
aborrecieron el consejo del Altísimo. 12Por eso
quebrantó con el trabajo sus corazones; Cayeron, y
no hubo quien los ayudase. 13Luego que clamaron a
Jehová en su angustia, Los libró de sus aflicciones;
14Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte,
Y rompió sus prisiones. 15Alaben la misericordia de
Jehová, Y sus maravillas para con los hijos de los
hombres. 16Porque quebrantó las puertas de bronce,
Y desmenuzó los cerrojos de hierro.
17Fueron
afligidos los insensatos, a causa del
camino de su rebelión Y a causa de sus maldades;
18Su alma abominó todo alimento, Y llegaron hasta
las puertas de la muerte. 19Pero clamaron a Jehová
en su angustia, Y los libró de sus aflicciones.
20Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su
ruina. 21Alaben la misericordia de Jehová, Y sus
maravillas para con los hijos de los hombres;
22Ofrezcan sacrificios de alabanza, Y publiquen sus
obras con júbilo.
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