PRESENTACIÓN DE LAS
CARACTERÍSTICAS DEL
HABLA EN LA PARÁLISIS
CEREBRAL
DEFINICIÓN DE LA PCI
La parálisis cerebral es un desorden permanente y no inmutable de la postura
y el movimiento debido a una lesión del cerebro antes de que su desarrollo
y crecimiento sean completos. Esta lesión se instaura durante el período de
desarrollo cerebral temprano, antes de los 3 años.
Es conocida también por “enfemedad de Litlle”, ya que fue W. J. Little
(ortopedista inlgés) el primero en reconocer distintas deformidades en los
niños que se asociaban a lo que él denominó “parálisis espástica infantil”.
ETIOLOGÍA
Factores prenatales: Retardo en el crecimiento intrauterino, infecciones
virales de la madre (rubeola, toxoplasmosis, etc.), medicación inadecuada
durante el embarazo, prematuridad, etc.
Factores perinatales (son los más frecuentes): Dificultades en el parto
(distosias), problemas respiratorios (anoxias), ictericia. Ttraumatismos por:
parto con ventosas, forceps, etc.
Factores postnatales: Deshidratación aguda,
traumatismos alimentación deficiente, etc.
anomalías
metabólicas,
CLASIFICACIÓN TOPOGRÁFICA
DE LA PCI (I)
En función de la extensión del daño carebral:
–
Monoplejia o monoparesia
–
Diplejia o diparesia
–
Paraplejia
–
Hemiplejia o hemiparesia
–
Triplejia o triparesia
–
Tetraplejia o tetraparesia
CLASIFICACIÓN DE LA PCI (II)
–
P.C ESPÁSTICA: lesión en el sistema piramidal (movs.
voluntarios), hipertonía permanente en ungrupo muscular e
hipotonía del grupo muscular antagonista.
–
P.C ATETÓIDE: lesión en el sistema extrapiramidal (movs.
involuntarios, tono muscular y estados de vigilia), contracciones
involuntarias de las extremidades distales. Tono muscular fluctuante
(hipertonía hasta hipotonía).
–
P.C ATÁXICA: lesión del cerebelo. Problemas de equilibrio en la
marcha y una mala coordinación espacial y temporal de los gestos.
–
P.C MIXTA: se dan asociados diferentes sintomas de los tres tipos
de P.C ya mencionados. Es la que se da con mayor frecuencia.
PROBLEMAS ASOCIADOS A LA PCI
PROBLEMAS AUDITIVOS: 25% presenta algún tipo de deficiencia
auditiva, sobre todo los casos que provienen de una infección en el SNC.
ANOMALÍAS VISUALES: la más frecuente es el estrabismo pero también
hay casos de miopía, incoordinación visual, nistagmus, etc.
TRASTORNOS DE SENSIBILIDAD: pueden presentar algún tipo de
agnosia, es decir que pueden tener alterada la interpretación de la
información que reciben de los sentidos (el tacto, la posición, el
moviemiento y el equilibrio).
PROBLEMAS EN EL SISTEMA RESPIRATORIO: el 75% de los casos
pueden tener alterado el control de los músculos respiratorios además de
presentar deformidades en los músculos intercostales (no realizan de forma
completa la respiración)
PROBLEMAS ASOCIADOS A LA PCI
SIALORREA: excesiva producción de saliva, que impide la articulación de
algunos órganos fonoarticulatorios.
EL HABLA: depende de la habilidad para controlar los pequeños músculos
de la boca, la lengua, el paladar y la cavidad bucal. Las dificultades para
hablar que tienen las personas con parálisis cerebral suelen ir unidas a las
de tragar y masticar.
- Voz interrumpida por espasmos de glotis/laringe aislados.
- Voz irregular, inestable y entrecortada por falta de sincronia en la
salida del aire de los pulmones y en el cierre laríngeo.
EL LENGUAJE: el 80% de los casos de parálisis cerebral presentan disartria
y deglución infantil, ambos factores afectan al desarrollo del lenguaje. La
mayoría logra adquirir alguna clase de comunicación verbal mientras que
en los casos más afectados se lleva a cabo una comunicación a través de
algún sistema alternativo (SPC, etc).
LENGUAJE Y COMUNICACIÓN
El niño con parálisis cerebral se caracteriza:
- Por la dificultad motriz en la realización del lenguaje oral.
Manifiesta desde:
- Alteraciones lingüísticas leves.
- Absoluta imposibilidad para la expresión oral.
Presentan alteraciones:
- En la adquisición y desarrollo del lenguaje.
- Problemas motores de expresión que afectan al habla y a la voz.
Un niño paralítico cerebral puede:
- Manifestar retrasos en el lenguaje
- Trastornos de la articulación, respiración, fonación, prosodia y fluencia en
distintos grados.
Las repercusiones lingüísticas dependerán del tipo de alteración y de la gravedad de la
misma.
Se calcula que alrededor del 60 al 80% de los paralíticos cerebrales presentan algún
grado de afectación en su lenguaje, siendo en las tetraparesias donde se observa el
porcentaje más elevado de trastornos del lenguaje.
El desarrollo del lenguaje en un niño normal depende en gran medida:
- Del desarrollo neuromuscular de la zona oral y perioral, que permite la ejecución de
los movimientos del habla.
- De que en los tres primeros años de vida se sienten las bases de la comunicación a
través de las interacciones del niño con los padres (entorno sociofamiliar).
La producción del lenguaje varía de un caso a otro, dependiendo de si el problema
motor afecta a uno o a todos los órganos y funciones implicados en la expresión
oral.
Las dificultades más frecuentes son las siguientes:
- Se producen alteraciones en el tono muscular y en la postura.Pueden existir
dificultades para controlar los movimientos de la cabeza o del tronco
dificultando la emisión del habla.
- Alteraciones en la mímica facial, que puede resultar inapropiada para el
contexto comunicativo en el que interaccionan.
- La articulación irregular, imprecisa o distorsionada (disartria) por dificultades
en la movilidad de la lengua, labios o maxilares.
- Las alteraciones en los reflejos orales que entorpecen la realización de las
praxias de la zona oral.
- El babeo acompañado de retención de saliva en la boca (sialorrea), que
dificulta el habla.
- La respiración bucal muy frecuente, superficial o mal coordinada e irregular,
por lo que amenudo se agotan al ir a hablar.Esto influye en el volumen y
articulación de la voz, y provoca alteraciones en la fluidez del lenguaje y en
la prosodia.
Presenta dificultades en las distintas dimensiones del
lenguaje:
- En la forma o el aspecto externo de lo que se habla
(fonología, morfología y sintaxis) debido al déficit en el
control neuromuscular. Utiliza frases más cortas.
- En el contenido o de lo que se habla (semántica) con un
léxico limitado y unas relaciones semánticas muy pobre.
Priorizan el uso de nombres, verbos y adjetivos sobre el uso
de pronombres y adverbios
- En el uso o la función o utilidad que hablar tiene para quienes
lo hacen (pragmática). El niño con parálisis cerebral tiene
problemas para iniciar conversaciones, dispone de menos
ocasiones para utilizar el lenguaje, mostrar desacuerdo,
buscar o seleccionar un determinado interlocutor, etc
Las alteraciones del lenguaje según el tipo de P.C
* En la P.C espástica:La articulación es lenta (vocales distorsionadas e imprecisión en
la articulación de consonantes). Hay escape nasal, fallos en el ritmo y espasticidad en los
músculos respiratorios. Se produce hipertonía de las cuerdas vocales, tono bajo, voz
forzada, interrupciones, brevedad en las frases que producen lentitud en el habla. La
voz es monótona, sin entonación, y a menudo comienza la emisión con un espasmo.
Estos niños tienen dificultad en la construcción de frases.
* En la P.C atetósica: La articulación de los fonemas se interfiere por las muecas de la
cara y los movimientos involuntarios de la lengua . La voz es fuerte en exceso, jadeante
y monótona, a consecuencia de las contracciones espasmódicas irregulares del diafragma
y otros músculos de la respiración. Presentan dificultades en el ritmo.
* En la P.C atáxica: la voz tiende a ser baja, monótona, con interrupciones y con
excesivas variaciones en intensidad. La articulación de los fonemas es lenta, debido a los
movimientos torpes e imprecisos de la lengua. la articulación consonántica es imprecisa,
principalmente en las oclusivas /p/, /t/, /k/ y en las fricativas /t/ y /s/. La voz es a veces
monótona, con poco énfasis y escasa intensidad, caracterizándose por hipernasalidad.
INTERVENCIÓN LOGOPÉDICA EN EL
P.C
Tras la valoración del niño con P.C, podremos decidir la intervención más apropiada.
Es en la toma de decisiones donde estableceremos cuáles serán las áreas donde
enfocaremos el tratamiento.
Tal y como señalan autores como Busto (1993) y Puyuelo, Póo, Basil y Le Métayer
(1996), en el enfoque del tratamiento influirán varios factores, como por ejemplo:
- La edad
- El pronóstico de marcha
- La afectación cognitiva
- Dónde se enmarca el tratamiento
Los objetivos del tratamiento logopédico serán el cognitivo-lingüístico y el social.
La colaboración de los padres es muy importante, por lo que muchas de estas
actividades deben realizarse simultáneamente en casa. Se les debe ir informando y
hacerles partícipes en la intervención.
También es fundamental la motivación del niño.
Hay que tener en cuenta el desarrollo psicológico, del lenguaje, y los aspectos
motores generales y del habla.
Se estudiará también:
- El grado de afectación.
- Los trastornos asociados.
- El conjunto de movimientos de cabeza, tronco, cadera y
extremidades para valorar cómo influyen en la emisión.
- El momento más adecuado para empezar el tratamiento.
Para la rehabilitación motora del habla, debemos saber evaluar la actividad refleja, el
tono muscular y la manera en que esto influye en la fonación y la articulación.
Las áreas de tratamiento logopédico, serán las siguientes:
- Alimentación.
- Facilitación postural.
- Zona oral:
* Succión.
* Reflejos: morder, nausea, deglución, etc.
* Mandíbula.
* Labios.
* Protusión lingual.
* Deglución atípica.
* Control del babeo.
* Praxias bucofaciales.
- Fonación y voz.
- Respiración.
- Articulación.
- Prosodia.
- Relajación.
- Lenguaje y comunicación.
ÁREAS DE TRATAMIENTO
LOGOPÉDICO
- ÁREA DE RESPIRACIÓN:
Para reeducarlas, es fundamental controlar la postura.
El niño con parálisis cerebral sufre espasmos extensores al inspirar y flexores al
espirar.
Algunas de las posturas son las siguientes:
- Decúbito ventral (prono).
- Decúbito supino con las piernas estiradas.
- Decúbito lateral a derecha y a izquierda.
- De pie o andando.
* Actividades para la mejora de la expresión oral:
Objetivo: Concienciar al niño de su propia respiración.
Actividades: el niño tumbado en una colchoneta boca arriba:
- Tomar y expulsar aire por la nariz tapando un orificio. Observar si la respiración es
normal o si cambia el ritmo. Repetir con el otro orificio.
- Tomar aire por la nariz, aguantar y expulsar bruscamente por la boca en un tiempo, luego
en dos y por último en tres tiempos.
- Colocar la palma de la mano delante de la boca. Inspirar y expirar por la boca percibiendo
la diferencia de temperatura del aire cuando entra y sal.
- Hinchar la boca con aire y expulsarlo dando golpecitos sobre los mofletes.
- En posición de sentado, pedirle al niño que respire profundo y coja mucho aire, le damos
a oler un frasco de perfume y le pedimos que lo huela con fuerza, facilitando y estimulando
así, de forma indirecta, el acto de la inspiración. Poco a poco se le va retirando el estímulo
y así se le pide que huela un frasco que ya no tiene perfume ni olor alguno, hasta que se
pueda retirar toda la mecánica de apoyo, siendo ya capaz el niño de tomar el aire
correctamente.
- ÁREA DE FONACIÓN Y VOZ:
Para que el niño produzca voz, lo mejor es recurrir al movimiento.
El paralítico cerebral tiene más facilidad para vocalizar si se concentra en los
movimientos del cuerpo que en la fonación. Estos ejercicios se practican junto con
los respiratorios.
El método de emisión vocal facilitada (Puyuelo, 1996), utiliza las mismas posiciones
descritas para la respiración, también sentado, de pie y andando. Cuando el niño
espira, se le hace vocalizar una vocal de forma sostenida hasta que se aprecie
esfuerzo en la emisión.
Cuando hagamos ejercicios de voz, debemos procurar que no haga un esfuerzo
exagerado con los repliegues vocales (finalizar antes de que se le acabe el aire) y
que no utilizar mucho tiempo el mismo sonido para que no haya fijación.
* Actividades para la mejora de la expresión oral:
Objetivo: Establecer una buena coordinación entre la respiración y la fonación, conseguir
un inicio vocal adecuado, que el niño tome conciencia de la relación entre el aire y el
sonido.
Actividad: emisión de una vocal, estirado en la colchoneta en decúbito lateral,
derecha e izquierda y boca abajo. Intentar que la emisión de voz sea sostenida,
detenerse ante el menor signo de esfuerzo vocal.
Objetivos: Facilitar la resonancia correcta, conseguir un inicio vocal adecuado, facilitar
las variaciones de tono y las inflexiones de la voz y conseguir un tono vocal apropiado.
Actividades:
- Combinar emisiones mantenidas de voz y proyección. Todo ello asociado con palabras de
dos o tres sílabas, en secuencias más o menos largas: pan, ban, baan, boom, bim, bimbom,
bimbum.
- El terapeuta emitirá siempre el sonido fuerte y el niño el flojo. Emisión de sílabas. Por ej.:
el terapeuta dice fuerte Ma Ma Ma y el niño emite flojo ma ma ma.
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