Tal vez les parezca
extraño que use la
palabra “morada”,
y no la palabra “hogar”;
permítanme explicar por
qué escogí esta palabra.
Lo que realmente me
sorprendió, al hacer un
estudio de los términos
originales, es que el
término más usual en la
Biblia es el de “casa”, tanto
en hebreo como en griego.
¿Cuáles son esas 3 moradas
que toda persona debe tener?
(1) una morada celestial,
(2) una morada terrenal de
carácter físico, o humano, y
(3) una morada terrenal de
carácter espiritual.
¿Cuáles son esas 3 moradas
que toda persona debe tener?
(1) una morada celestial,
(2) una morada terrenal de
carácter físico, o humano, y
(3) una morada terrenal de
carácter espiritual.
Esta morada no es otra
que nuestro hogar,
que incluye la casa
en la que vivimos
y las demás personas
con quienes la
compartimos.
A. Hay muchos tipos de
hogares, física o
materialmente hablando.
1. En el Antiguo
Testamento las familias
moraban en tiendas.
2. También se menciona la
palabra “casas”, y algunas
de ellas era muy elegantes.
3. Sin embargo, sabemos
que el edificio no es lo que
constituye “el hogar”.
B. El hogar es otra cosa.
Es un lugar en el que uno siente un
calor especial; es un lugar al que
uno quiere volver cuando ha
estado viajando por algún tiempo:
es un lugar al cual uno quiere
llegar cuando está cansado; es un
lugar que tiene características
especiales.
1. “Donde el padre es fuerte
y fiel”. .
2. “Donde la madre, con
devoción, sepa mostrarnos
tu compasión”, dice el
himno.
3. “Donde los hijos podrán
saber cómo Jesús los quiere
ver a su amparo, y así
vencer.”
Toda persona debería tener “un
bello hogar”, un hogar realmente
cristiano. Pero, ¿saben de qué
depende el tener un hogar
cristiano? Depende de que, como
individuos, cada uno tenga
también una “morada celestial”.
¿Sabes a qué me refiero?
Me refiero a …
A. Que hayamos recibido
a Cristo como nuestro
Salvador personal.
1. No estoy diciendo que
depende de que nuestros
padres sean “salvos”.
2. Tampoco estoy diciendo que
depende de que nuestros
hermanos sean salvos.
3. Lo que digo es que ninguna
persona que no haya tomado
una decisión firme y consciente,
de haber recibido a Cristo tiene
una morada celestial.
B. El apóstol Pablo lo
sabía. El escribió dos
cartas a los hermanos de
Corinto.
1. En la segunda carta, capítulo 5
y versículo uno dijo:
“Porque sabemos que si nuestra
morada terrestre, este tabernáculo
se deshiciere, tenemos de Dios un
edificio, una casa no hecha de
manos, eterna, en los cielos.”
¡Fantástico!, ¿no te parece?
2. Porque “SABEMOS”… Ese es el
lenguaje de la confianza, de la
seguridad. Es la manera que uno
tiene de expresarse cuando no hay
la menor duda al respecto.
C. ¿Y cómo podemos
estar tan seguros?
1. Porque hubo un momento en el
pasado en el que nos reconocimos
como pecadores.
2. … porque, como pecadores,
entendíamos lo que realmente
merecíamos…
3. … porque hubo
arrepentimiento de nuestra
parte, y confesamos nuestro
pecado …
4. … porque pusimos nuestra fe
en Cristo, para perdón de
pecados y salvación …
5. … porque creímos la promesa de
Dios, cuando dijo que “… todo
aquel que en él cree, no se pierda
mas tenga vida eterna.”
6. Por eso estamos absolutamente
seguros de que tenemos una
morada celestial. ¿La tienes tú?
Esta morada es no otra
que la iglesia.
Pero debes ser cuidadoso
al escoger la iglesia a la que
te unirás como miembro.
¿Qué características debería
tener la iglesia de tu
elección?
A. Debe ser una iglesia en la
que se predique la Palabra
de Dios.
1. Debe ser una iglesia que enfatice
el plan de salvación, tanto a nivel
personal como general, tanto a
nivel privado como público.
2. Debe ser una iglesia en la que
no se descuide la pureza de la
doctrina bíblica y de la práctica
bíblica; una iglesia en donde la
exhortación a la separación sea
constante.
3. Debe ser una iglesia en la que
la oración juegue un papel
importante.
4. Debe ser una iglesia en la que
las Misiones sean también
ampliamente promovidas.
B. Debe ser también una
iglesia en la que tengas la
oportunidad de involucrarte
en la vida diaria de ella.
1. Donde puedas participar en los
programas dominicales, donde
haya grupos de edad, grupos
afines, etc.
2. Programas entre semana,
oración, células, campañas
especiales, otros.
3. Campamentos, Seminarios,
compañerismo con otras iglesias.
4. Una iglesia en la que recibas,
pero también en la que des.
C. Más que nada, debe ser
una iglesia edificada sobre
la Palabra de Dios. Una
iglesia en la que la Biblia
sea la única regla de fe y
práctica.
A. Te pregunto, ¿Es el tuyo un
hogar cristiano? ¿Es un hogar
donde se honra a Dios? Si lo es, te
felicito. Si estás luchando porque lo
sea, estamos dispuestos a apoyarte
a lograr tu meta. Si aun no lo es,
¿no quisieras tomar esa decisión en
este momento?
B. Te pregunto, ¿Tienes tú ya
segura una “morada celestial”,
una casa no hecha de manos,
eterna, en los cielos?
Si aun no la tienes, éste es el
momento de asegurarla.
Recibe a Jesucristo como tu
Salvador personal en este
momento, y recibe al
mismo tiempo la vida
eterna, y la seguridad de
una morada en el cielo.
C. Te pregunto, ¿tienes una iglesia
a la que llamas “tu iglesia”, una
iglesia de la que verdaderamente
te sientes parte, una iglesia en la
que toda tu familia puede recibir
bendición y ser, a la vez, bendición
para otros?
Si ya la tienes, ¡excelente!
Pero si aun no la tienes,
¿no querrías considerar la
posibilidad de unirte a esta
iglesia para trabajar para
el Señor de una manera
eficaz y decidida?
Descargar

Diapositiva 1