Textos sacados de P.Poveda: “Pensamientos para unas
jornadas de Profesoras de Escuelas y Centros
Públicos de Enseñanza”, que se debían realizar el 17
de julio de1936.
Los textos de Victoria están sacados de:”Una vida en
misión;” “Santas del siglo XX” y “Veo el Cielo
abierto”
Texto elaborado por:
Marilupe Pedrero en Campinas - Brasil
Edita:
Trinidad Moreno en Hornachuelos (Córdoba)
P - Con jóvenes fue hecha esta Obra que
vosotros admiráis y amáis, pero jóvenes de
Dios, que desde el primer momento
entendieron bien la misión y colocaron
todo su empeño en esta Obra de celo.
V
- Yo, por mi parte, puedo afirmar que he encontrado la
felicidad que es posible alcanzar en esta tierra,
perteneciendo a una Institución que trabaja tan
directamente para la salvación.
- Hasta ahora no pude realizar mi deseo, porque
no había encontrado una Institución que llenase mi
vocación. Pero la Divina Providencia me ha traído a esta
casa de Sevilla.
- Es necesario querer. Es necesario querer con
una disposición de esfuerzo y valentía, pues no se trata de
una obra fácil, sino de algo muy difícil.
P - Los miembros de la Institución nunca deben olvidarse de lo que
son, de la finalidad de la Obra, de su espíritu, de su organización, de
su destino; así estarán en condiciones de actuar en cualquier
momento.
V - Pienso en mi escuela ¡Mi escuela!, por fin, fue
inaugurada! Pero hasta llegar a este momento,
¡cuantos trabajos y contrariedades! Todo ese trajín me
cansó un poco… Pero mi Inspector me felicitó muy
efusivamente y me quedé contenta, principalmente por
la Institución.
- Ahora mismo acabo de recibir a todos los
miembros del Ayuntamiento y a una representación de
obreras para ver la exposición escolar. Estoy
satisfecha, pues se fueron contentísimos y me
felicitaron muchas veces.
P - Tan grande como el amor que
la “teresiana” profesa a la Obra,
debe ser su prudencia al hablar de
ella.
V - Ahora que ya me conocen y
ven suficientemente que las niñas
están haciendo progresos y que
cuido de la escuela, no me
importa que confiesen mis ideas.
Siempre me quedo en la escuela
más tiempo del reglamentario, de
forma que, con este estilo,
procuro hacer con que no tengan
nada que alegar.
- Necesito prudencia y también
fortaleza para la lucha que
necesariamente tengo que
enfrentar.
P – Vosotros sois la esperanza de la Obra, y
esto os obliga a corresponder a misión tan
elevada, colocando verdadero empeño en
vuestra formación, porque debéis ser
instrumentos de Dios: ¡Con que empeño se
educan los que aspiran a ocupar altos cargos
en el mundo! Y, ¿hay algo más elevado que
ser apóstol?
V - Cuando pienso que estas personas
están dispuestas por Dios; que tal vez
por mí, que nada soy, quiere salvarlas,
me siento revestida de una fortaleza
que solo es posible tener con la gracia.
- Por eso digo a Carmen:
- No dejes el estudio, aplícate de tal
forma a él que no sea solo por miedo
de una reprensión, sino por la
convicción de que tienes que hacerlo
porque Dios te lo pide así, y nada más.
P - Si conociéramos bien la fuerza de la oración, nosotros nos
consideraríamos afortunados, porque tendríamos la certeza de
poder conseguir todo el bien que deseamos y nos proponemos,
para nosotros y para los demás.
V - Dicen que el amor de Dios es como
la llama de una hoguera, que no puede
permanecer oculta. Pues bien, el alma
incendiada por ese amor celestial
difícilmente podrá ocultarlo. ¡Qué
alegría si pudiesen decir lo mismo de
nosotros! ¿Por qué no procurarlo?
- ¿Que quieres que te aconseje?
Solamente una cosa: que lo único que
importa es dar amor a Jesús, pero no
de palabra, sino de obras.
P - Es incalculable el bien que podéis hacer si estáis llenos de Dios, si
vivís pendientes de Él, si vuestros trabajos y toda la gloria que de ellos
se deriva están referidos a El.
V - ¡Señor! Comunícame tu divino fuego para
que, abrazada a la ardiente caridad trabaje sin
cesar en mi santificación y en la de las
personas que me fueron confiadas… llévame,
Dios mío, llévame, antes que os ofenda y me
separe de Vos, porque es mi deseo ser vuestra
hasta la muerte,
P - Aquellos que se olvidan de si mismos para pensar en
los demás adquieren el derecho de que Dios cuide de
ellos, los guíe, los defienda y les conceda el triunfo en
sus obras de apostolado.
V - Si fuera preciso dar la vida para identificarme con
Cristo, desde hoy dejo de existir para el mundo, siendo
mi vivir solamente Cristo y la muerte ganancia.
- ¡Señor! Que me infundéis el espíritu de verdad y
simplicidad para atraer a las personas. Que me revistáis
de fortaleza y valentía para la lucha que me espera en el
mundo.
P - Toda la fuerza de vuestro apostolado está en la unión con Dios.
Para llevarle a las personas necesitamos estar llenos de su espíritu, lo
cual se consigue pidiéndolo con fe y confianza.
- Que no os duelan los sacrificios cuando se trata del bien espiritual
y de la salvación del prójimo.
V - Por mi, acepto la voluntad de Dios y no me importa ir hasta el fin del
mundo si desde allí puedo darle gloria y evangelizar por Él. Pero ¡no
tiene remedio! …sufro de manera indescriptible cuando veo a mis
padres, aunque siempre procuro demostrar una tranquilidad y una
fortaleza que estoy lejos de sentir.
P - ¿Nuestra confianza se asienta en Dios o en nuestra actividad? ¿en
nuestras fuerzas? ¿en algo humano? La paz del alma, o la tranquilidad
de espíritu nos darán la respuesta.
V - ¿Que haré, Señor, para agradarte más? Me entrego totalmente a
vuestro adorable designio. Dispón de mí, que os pertenezco por entero.
P - ¿Como habéis cumplido con vuestros
deberes profesionales? De vuestras
deficiencias ¿se habrán
seguido perjuicios para los niños, las
familias, la ciudad?.
V - Finalmente ha llegado mi pueblo...
Según las noticias que he tenido hoy…
carece de todo medio de comunicación. El
viaje es penosísimo: de Sevilla a Mérida y
de Mérida a Badajoz en tren; de Badajoz a
Olivenza es necesario coger un autobús de
línea, y después, nadie sabe…
- Mis padres están disgustados por
causa de las circunstancias del pueblo,
…sufro de manera indescriptible cuando
los veo, pero siempre procuro demostrar
una tranquilidad y una fortaleza que estoy
lejos de tener.
P - Si por vuestra conducta se juzgara la fe que profesáis,
la moral que practicáis y la Iglesia que les enseña una y
otra, ¿Qué habrán pensado los enemigos al respecto?
¿Los habréis confundido? ¿los habréis edificado o
escandalizado?
V -¿Mis métodos?
Escuela activa donde las niñas desarrollen sus actitudes
por medio de una disciplina consciente. Se les prepara
para un oficio o profesión de acuerdo con las actitudes
demostradas en la escuela. Hacemos excursiones a
lugares pintorescos e históricos… tenemos clases al aire
libre, alternándolas con cantos y ejercicios rítmicos…
Gracias al buen espíritu y a la libertad consciente, las
niñas se sienten en casa y cuidan de su escuela…
- A las niñas les gusta que les hable, pues las
pobrecillas no están acostumbradas a que se las hable
con amor… Ellas se dan cuenta de que yo no las castigo
ni las pego, que las corrijo y las quiero y así están
encantadas conmigo.
P - Nunca como ahora debemos estudiar la vida
de los primeros cristianos para aprender con
ellos a comportarnos en tiempo de persecución.
Cómo obedecían a la Iglesia, cómo confesaban a
Jesucristo, cómo se preparaban para el martirio,
como oraban por sus perseguidores, como
perdonaban, como amaban, como bendecían al
Señor, cómo alentaban a sus hermanos!
V - Ahora es el momento de ser generosa, de
marchar hacia adelante sin mirar atrás. ¿Es un
camino sembrado de espinas? No temas, al final
encontrarás el premio.
P - Juzgamos los acontecimientos actuales con criterios humanos o
con criterios sobrenaturales?
- Nuestras expresiones, juicios y actitudes lo dirán.
V - ...ahora estoy muy preocupada con el momento presente, pues
esto va de mal en peor… Aquí es necesario permanecer sorda,
ciega y siempre con los brazos extendidos como Moisés.
- No sé lo que el Señor habrá preparado para nosotros. Pida a la
Santísima Virgen por esto, y también para que me dé las fuerzas y
todo lo que sea necesario para el caso; con todo, confío mucho en
Dios.
P - Es con oración, amor y trabajo y no con quejas,
comentarios y lamentaciones que contribuiréis a la
salvación de España.
V - Es necesario vivir de realidades, y si esa realidad
fuese dura y áspera, perfumémosla con el sacrificio,
pues eso tiene más fundamento que el sueño; y si
alguna vez soñamos que sea con lo que no termina, con
lo que es capaz de llenar nuestros corazones, porque un
día - quien sabe no lejano - tenemos la certeza de que
llegaremos a la consumación de ese ideal.
P - Nunca como ahora, tendréis la
necesidad de luces celestiales para
conocer vuestra elevada misión y de
fuerzas sobrenaturales para cumplirla.
V – Hemos estado leyendo en la terracilla
que da para el campo… se han seguido
las confidencias más intimas de toda
nuestra vida. Nos hemos dicho: “es
necesario prepararse para lo que el Señor
quiera enviarnos. Si algo acontece,
tengamos la certeza de que, ni tú ni yo
viviremos para contarlo”.
…Nosotras dos, pedimos al Espíritu
Santo y a la Virgen que nos diese
fortaleza… Presagiábamos la tormenta…,
pasamos horas leyendo cosas de la
Institución…
P – Cómo se habla estos días de persecución,
cómo se comenta, con cuanta liviandad se
juzga, qué avidez de noticias, qué curiosidad
tan mal reprimida, qué nerviosismo tan poco
cristiano, qué descuido para dejarse
sugestionar, ¡cuantas faltas se cometen!
Examinémonos y propongamos la enmienda.
V – ¿Miedo?
- No te preocupes, porque el Señor
no pide más de lo que somos capaces de
resistir y si nos pidiese el martirio, nos daría
las fuerzas para soportarlo.
(Al comentar con la suerte de Inés en
el libro de Fabiola, que Victoria le había dado
para leer)
P – Ahora es tiempo de redoblar la oración, de
hacer más penitencia, de sufrir mejor, derrochar
caridad, hablar menos, vivir muy unidos a
Nuestro Señor, ser muy prudentes, consolar al
prójimo, alentar a los pusilánimes, prodigar
misericordia, vivir en función de la Providencia,
tener y dar paz, edificar al prójimo en todo
momento.
V – Madre Santísima: Yo te consagro todas
estas niñas que me confías: Sé su verdadera
Madre y Maestra y, ya que has cerrado mis
labios en este lugar sagrado y no puedo
mostrarles tu amor, haz con que ellas sientan y
sean buenas, que al final de mi jornada yo no
me presente sola a tus benditos pies, sino
rodeada por ellas.
P - Ahora es cuando se conoce el
temple de nuestra alma, cuando se
evidencia nuestro espíritu de fe, cuando
se torna visible nuestra confianza en la
Providencia, cuando se distinguen las
verdaderas virtudes de las falsas,
cuando se revela la firmeza de la
doctrina y se aprecia la piedad sólida.
V - Esta ciudad que Tú me has dado, que es tuya y mía,
que es de los dos, ¿Qué harás con ella? ¡Pídeme
precio!
P - ...Nos encontramos con el fenómeno desolador de que personas
escogidas y selectas, diciéndose piadosas, no piensan como los
primeros cristianos ante la persecución, ni se expresan como ellos;
no oran ni hacen penitencia, no se humillan ni trabajan, no ponen en
práctica la voluntad de Dios y las enseñanzas de la Iglesia. Solamente
lloran abatidas, se retiran desoladas o se esconden acobardadas.
V - En esta Semana Santa, ...infelizmente, las mujeres han
comparecido en menor número que los años anteriores, unas por
apatía, otras por miedo… veremos si irán decidiéndose..
P - ... Son profanados los sagrarios, destruidas las imágenes,
incendiados los templos, quitados los crucifijos de las escuelas, de los
hogares y de la sociedad. Se envenena la relación entre las personas, se
corrompe la juventud. Se blasfema del nombre de Dios, se despierta el
odio a Jesucristo, se preconiza el vicio, se hace apología de los
crímenes, se estimulan los gestos de odio entre los hombres. ¿Que
efecto produce todo esto en los cristianos? ¿Qué hacemos nosotros? Si
no estuviéramos locos, si nuestro cristianismo no es tan falso como el
de los otros, si no están endurecidas nuestras conciencias, ¿Qué
explicación se puede dar a nuestra vida tan llena de miserias, a nuestra
actividad tan apagada, a nuestra sensibilidad tan adormecida?
V - El día que incendiaron la Iglesia
- Fue el día más amargo que pasé en este pueblo.
- Tengo miedo de este lugar, mas, si es necesario, pasaré por todo …a
los pies de mi Sagrario encuentro fuerzas, animo, luces, amor suficiente
para guiar a las personas que me sean confiadas.
- Puede imaginar cuanta falta me hace la asistencia de Nuestro Señor,
pues estoy muy sola, tan sola que no tengo con quien hablar de mi alma,
muchas veces oprimida.
P - ¿Como ha sido nuestro coraje
para confesar a Cristo, defenderlo,
sacrificarnos por Él?
V – Querida Carmen: ¿Que tal andas
de miedo? Aquí hay mucho porque
¡hija mía! Decían que iban a
comernos vivos… La única
esperanza que yo tenía era que, como
los huesos no son buenos de roer,
me dejasen en paz… Pero hablando
en serio: hemos pasado tres días de
grandísimo pánico, pero gracias a
Dios estamos sanos y salvos, aunque
siempre a la espera de …lo que
quieran. Puedes imaginar a tu familia,
los tres están con la cara más fea que
en la foto que viste, y en cuanto a
mí… parece que me han “chupado” a
pesar de estar aceptando mucho la
voluntad de Dios y muy dispuesta a
todo.
P – Es necesario demostrar con los hechos
que somos discípulos de Jesús, orando por
los enemigos y haciéndoles todo el bien que
podamos, que es pedir que se conviertan.
V – Tengo el presentimiento de que me
matarán en Hornachuelos
- ¡Animo compañeros que la
vida puede más!
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