Programa de capacitación de
Lectio Divina para Niños
promovido por
“Fundación Ramón Pané Inc.”
www.fundacionpane.org
Presidente Honorario: Cardenal Oscar Rodríguez Madariaga.
Presidente: Hno. Ricardo Grzona.
Adaptación de Lectio Divina Dominical para niños: Eduardo Pineda.
La mayoría de las caricaturas que aparecen en está presentación son propiedad de la Fundación
Ramón Pané Inc., por lo que nos reservamos el derecho de uso.
Hola Misioneritos
Quieres que Jesús te de
vida eterna..
Lo necesario para iniciar:
Materiales:
• Hoja de Trabajo, en esta ocasión haremos un trabajo para nuestro
cuaderno misionero
• Tijeras, goma, crayones.
• Deberán pintar y luego recortar y pegar en tu cuaderno misionero.
• Recuerda que deberás ayudar a los niños a hacer las tareas.
Nota: Recuerda preguntar a los niños, sobre su semana recién pasada
de manera que si alguno necesita que en comunidad oren por él, lo
sepas y aproveches el momento de la Oración, de igual manera para
saber si el método de orar el Evangelio de esta manera les está siendo
de utilidad.
INSTRUCCIONES DE LA HOJA DE TRABAJO EN ROJO
INVOCACIÓN AL
ESPIRITU SANTO
• Gracias por enseñarnos a
vivir como hermanos.
Mueve nuestra
inteligencia y nuestra
voluntad para entender
lo que el Padre quiere
decirnos a través de su
Hijo Jesús, el Cristo. Que
tu Palabra llegue a toda
nuestra vida y se haga
vida en nosotros.
• Amén
Evangelio de Juan 4, 5-42
4,5: Llegó a un pueblo de Samaría llamado Sicar, cerca del terreno que Jacob
dio a su hijo José. 4,6: Allí se encuentra el pozo de Jacob. Jesús, cansado del
camino, se sentó tranquilamente junto al pozo. Era mediodía. 4,7: Una mujer
de Samaría llegó a sacar agua. Jesús le dice: —Dame de beber. 4,8: Los
discípulos habían ido al pueblo a comprar comida.
4,9: Le responde la samaritana: —¡Cómo! ¿Tú, que eres judío, me pides de
beber a mí, que soy samaritana? Los judíos no se tratan con los
samaritanos. 4,10: Jesús le contestó: —Si conocieras el don de Dios y
quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva.
4,11: Le dice [la mujer]: —Señor, no tienes con qué sacar el agua y el pozo
es profundo, ¿dónde vas a conseguir agua viva? 4,12: ¿Eres, acaso, más
poderoso que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del que bebían él,
sus hijos y sus rebaños? 4,13: Le contestó Jesús: —El que bebe de esta
agua vuelve a tener sed; 4,14: quien beba del agua que yo le daré no tendrá
sed jamás, porque el agua que le daré se convertirá dentro de él en
manantial que brota dando vida eterna.
4,15: Le dice la mujer: —Señor, dame de esa agua, para que no tenga sed y
no tenga que venir acá a sacarla.
4,16: Le dice: —Ve, llama a tu marido y vuelve acá.
4,17: Le contestó la mujer: —No tengo marido. Le dice Jesús: —Tienes
razón al decir que no tienes marido; 4,18: porque has tenido cinco hombres,
y el que tienes ahora tampoco es tu marido. En eso has dicho la
verdad. 4,19: Le dice la mujer: —Señor, veo que eres
profeta. 4,20: Nuestros padres daban culto en este monte; ustedes en cambio
dicen que es en Jerusalén donde hay que dar culto.
4,21: Le dice Jesús: —Créeme, mujer, llega la hora en que ni en este monte
ni en Jerusalén se dará culto al Padre. 4,22: Ustedes dan culto a lo que no
conocen, nosotros damos culto a lo que conocemos; porque la salvación
procede de los judíos. 4,23: Pero llega la hora, ya ha llegado, en que los que
dan culto auténtico adorarán al Padre en espíritu y en verdad. Porque esos
son los adoradores que busca el Padre. 4,24: Dios es Espíritu y los que lo
adoran deben hacerlo en espíritu y verdad.
4,25: Le dice la mujer: —Sé que vendrá el Mesías —es decir, Cristo—.
Cuando él venga, nos lo explicará todo.
4,26: Jesús le dice: —Yo soy, el que habla contigo.
4,27: En esto llegaron sus discípulos y se maravillaron de verlo hablar con
una mujer. Pero ninguno le preguntó qué buscaba o por qué hablaba con
ella. 4,28: La mujer dejó el cántaro, se fue al pueblo y dijo a los vecinos:
4,29: —Vengan a ver un hombre que me ha contado todo lo que yo hice:
¿no será el Mesías? 4,30: Ellos salieron del pueblo y acudieron a
él. 4,31: Entretanto los discípulos le rogaban: —Come Maestro.
4,32: Él les dijo: —Yo tengo un alimento que ustedes no
conocen. 4,33: Los discípulos comentaban: —¿Le habrá traído alguien de
comer? 4,34: Jesús les dice: —Mi alimento es hacer la voluntad del que me
envió y concluir su obra. 4,35: ¿No dicen ustedes que faltan cuatro meses
para la cosecha? Pero yo les digo: levanten los ojos y observen los campos
que ya están madurando para la cosecha. 4,36: El segador ya está recibiendo
su salario y cosechando fruto para la vida eterna; así lo celebran sembrador y
segador. 4,37: De ese modo se cumple el refrán: uno siembra y otro
cosecha. 4,38: Yo los he enviado a cosechar donde no han trabajado. Otros
han trabajado y ustedes recogen el fruto de sus esfuerzos.
4,39: En aquel pueblo muchos creyeron en él por las palabras de la mujer
que atestiguaba: Me ha dicho todo lo que hice. 4,40: Los samaritanos
acudieron a él y le rogaban que se quedara con ellos. Se quedó allí dos
días, 4,41: y muchos más creyeron en él, a causa de su palabra; 4,42: y le
decían a la mujer:
—Ya no creemos por lo que nos has contado, porque nosotros mismos lo
hemos escuchado y sabemos que éste es realmente el salvador del mundo.
(BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO)
LECTURA
Que me dice el texto?
Recuerda que en este paso, debes comprender la
palabra para descubrir lo que Dios nos quiere
enseñar, lee de nuevo el texto del evangelio que
estamos meditando y busca una frase que más te
llame la atención, puedes marcarla o escribirla en
tu cuaderno misionero.
Dá click en este link para ver un
video que nos cuenta esta parte
del Evangelio.
http://www.youtube.c
om/watch?v=NtI2dsBi
kIQ
LECTURA
Hola amiguito…
Responde ¿Quién es la persona que más
te conoce? ¿A quien no le puedes
engañar porque a la primera te descubre?
Esto es lo que le pasa a la mujer
Samaritana, se encuentra con Jesus que la
conoce muy bien..
Armemos juntos de nuevo el texto,
responde las siguientes preguntas:
¿Qué hace Jesús y con quién dialoga? /Después de
que los peques respondan, comenta:
Este conocido pasaje del diálogo entre Jesús y la
samaritana, tiene como todos los textos de Juan,
mucha reflexión y mucho contenido. La Iglesia nos
propone en esta Cuaresma tomarlo para prepararnos
sinceramente de forma integral para celebrar la
Pascua. Tomaremos sólo algunas ideas principales:
es una mujer de un pueblo que por haber permitido
que en sus lugares se levantaran altares a dioses
extranjeros eran despreciados por los judíos. Los
samaritanos y los judíos no se hablaban, de hecho la
mujer se lo reprocha a Jesús.
¿Quién comienza a dialogar? ¿Qué le responde la
mujer? ¿Por qué Jesús no debía hablarle?
Jesús rompe con esas barreras culturales, va en
busca de las personas concretas, sin importar la
raza, la religión, o el estado como están ellas. Le
importa cada uno y su salvación. Le busca
conversación, le pide que le dé de beber. Cosa que
sorprende a esta mujer, porque no debería hablar
con ella un judío. Pero Jesús dice la frase central y
fundamental: ¡Si conocieras el don de Dios! Él se va
presentando ante la mujer. Y le explica que tiene un
agua nueva, un agua viva que llega hasta la vida
eterna.
¿Cómo reaccionó la mujer ante la
respuesta del Señor?
Es aquí donde Jesús le dice con
claridad que Él es el Mesías. Y
llegando los apóstoles, ella fue al
pueblo a contar lo ocurrido: éste
que le ha dicho toda su vida ¿no
será el Mesías? Jesús se vale de una
mujer forastera para que vaya a
anunciar que Jesús es el Señor, el
Mesías esperado. La mujer se
transforma de incrédula, en
creyente dudosa, en creyente
ferviente y luego en misionera.
¿Qué le pedían los discípulos al Señor?
¿Qué contestó Jesús?
Los apóstoles ruega a Jesús que coma,
pero Jesús dice otra cosa fundamental:
“Mi alimento es hacer la voluntad del
que me envió y concluir su obra.”
(versículo 34). Al finalizar el texto, los del
pueblo vienen, se encuentran con Jesús y
creen en él. No son judíos, son
samaritanos, pueblo que estaba peleado
con los “oficialmente salvados israelitas”.
Ahora creen porque han visto y
escuchado a Jesús. Pero se necesitó el
servicio invaluable de esta mujer
samaritana.
MEDITACIÓN
Qué me dice a mí, hoy, aquí y ahora
esta Palabra?
Ahora que ya estoy con Jesús y creo en Él ¿Cómo
puedo definir un proyecto para anunciarlo a todos mis
hermanos que necesitan conocer sobre Él?
¿Soy consciente que en muchas ocasiones mi vida es
como beber un agua que me vuelve a dar sed y estoy
lejos del agua viva?
¿Me acerco a Jesús para pedirle que me dé el agua
viva, es decir su vida, su cercanía?
¿Mi encuentro con Jesús me lleva, como a la
Samaritana a anunciarlo a todos?
Podría decir ¿cuál es el paso que me falta para
transformarme de creyente, en seguidor y de seguidor
en misionero?
¿Reconozco que Jesús es quien toma la iniciativa de
acercarse a mi vida?
ORACIÓN
Qué me hace decirle al Señor el texto? Dejemos que sea el
Espíritu Santo el que nos conduzca en oración a nosotros.
Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
Gracias porque cuando no te conocíamos Tú viniste a nuestra
vida.
Gracias por ofrecernos un agua viva.
Te pedimos perdón por todas las veces que queremos saciar
nuestra vida con un agua que nos vuelve a dar sed y nos
olvidamos que sólo Tú puedes saciar nuestra vida completa.
Ayúdanos Señor, te necesitamos. Queremos estar contigo.
Me doy cuenta que Tú quieres darme vida en abundancia, que me
enseñas que para orar y estar cerca de ti no es necesario tantos
gestos externos, sino serlo en espíritu y en verdad. Enséñame
cómo ser auténtico y mostrar con mi vida que en Ti creo Señor.
Que también tenga la fuerza para ir a llevar tu Buena Noticia a mis
hermanos, que no esconda la amistad que tú me das, sino que la
comparta, que entusiasme con tu vida, para que también los
demás puedan decir: ahora creemos porque hemos vivido con el
Señor. ¡Amén!
CONTEMPLACIÓN
ACCIÓN
¿A QUÉ ME COMPROMETO?
Si estás solo: relee el texto muchas veces y fíjate dónde te sientes más interpelado.
Ahora, como la samaritana, ve a buscar a algún amigo/a para compartirle la Buena
Noticia. Es posible que tengas temor, eso es lo que importa, que puedas vencer el
temor al qué dirán. Y trata de invitar a seguir a Cristo y su Iglesia a quien vayas como
misionero. Tómalo como un ejercicio cuaresmal.
En este encuentro invita a todos los testigos de Jesus a hacer misión, por ello, todos
los misioneritos pueden ponerse de acuerdo para evangelizar en familia en algún
lugar común, un parque, fuera de la iglesia, en una escuela y llevar algún mensaje
evangelizador para las personas a las que te acerques.
Recuerda tomar en cuenta el tema de seguridad y tranquilidad de todos los
miembros del grupo.
Dios te bendiga
Hasta el otro domingo.
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Misioneritos