La Iglesia es Santa
porque su fundador
es Cristo, el Santo
entre los Santos.
La Iglesia
es Santa.
La Doctrina, los
Sacramentos… y los
miembros del cuerpo
místico de Cristo son
santos…
“ Cuando alguno de vosotros tiene un pleito
con otro, ¿ se atreve a llevar la causa a los
injustos, y no ante los santos ? ” 1 Cor 6, 1
La Iglesia,
unida a Cristo,
es santificada
por Él;
pero también la
Iglesia es
Santificadora,
pues todas las obras de la
Iglesia tratan de conseguir la
santificación de sus miembros.
Los Miembros de la Iglesia
aspiran a la Santidad;
pero la Santidad
“perfecta” está todavía
por alcanzarse.
SANTIDAD
Todos los Cristianos, de
cualquier estado o
condición (no sólo
frailes, sacerdotes y
monjas), están llamados
a la Santidad.
La caridad es el alma y la impulsora de la
Santidad.
Dice Santa Teresa del Niño Jesús:
“Comprendí que el amor
encerraba todas las
vocaciones, que el amor era
todo, que abarcaba todos los
tiempos y todos los lugares;
en una palabra, el amor es
eterno”.
(Autobi. B 3V).
La Iglesia, que es
Santa, tiene en su
seno mujeres y
hombres
pecadores, que
necesitan la
conversión y
transformación
de su vida.
Los
instrumentos
de la Santidad y
Santificación en
la Iglesia son: la
Gracia de Cristo,
los Sacramentos,
la Palabra de
Dios, etc.
Los Santos canonizados. En ellos
reconoce la Iglesia la práctica heroica
de las virtudes y su fidelidad a Dios y a
la Iglesia.
Algunos de los que practicaron
las virtudes heroicas son
reconocidos por la Iglesia, y son
beatificados y luego
canonizados.
(pero hay
muchos
cristianos que
vivieron una vida
heroica Y ESTÁN
sin canonizar).
La Iglesia, en la
Santísima
Virgen, llegó
a un grado
sublime de
Santidad,
pues en
ella
nunca
habitó el
pecado;
y María
llegó a
tener las
virtudes
más
heroicas
y
excelsas.
La Iglesia
“¡Sea eternamente
alabada la Iglesia,
esta Madre grande
y majestuosa, en
cuyo regazo lo he
aprendido todo!”.
Paul Claudel
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